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Sebastian Pedersen: El nuevo goleador del Orlando Pirates

En redes sociales se bromea con que Erling Haaland y Sebastian Pedersen son “primos”. No hay una sola prueba de que lo sean. Lo que sí es real es que sus caminos se cruzaron muy pronto y en un escenario exigente: las selecciones juveniles de Noruega.

Durante los ciclos sub-18 y sub-19, el nuevo delantero de Orlando Pirates llegó a competir directamente con Haaland por un lugar en el once inicial. Coincidieron en cinco convocatorias, según los registros de Transfermarkt, tres de ellas en partidos de clasificación para la Eurocopa sub-19. Compartían camiseta, pero casi nunca césped: cuando uno entraba, el otro se marchaba. Dos “9” para un solo puesto.

Hoy, ese delantero que vivió a la sombra del fenómeno del Manchester City aterriza en Soweto con una etiqueta clara: goleador de área, especialista en el toque final.

El perfil del nuevo artillero del Buccaneers

“Orlando Pirates Football Club se complace en anunciar la contratación del delantero Sebastian Pedersen procedente del club noruego Sogndal Fotball”, comunicó la entidad en su web oficial el domingo. El acuerdo es por dos años, con opción a un tercero, y lo integra de inmediato en el proyecto de Abdeslam Ouaddou para una temporada que se anuncia exigente.

A los 27 años, Pedersen llega con un currículum muy particular. Formado en una de las grandes “fábricas” de talento del fútbol noruego, fue internacional en todas las categorías inferiores, desde la sub-15 hasta la sub-21. Un delantero moldeado en la élite formativa, al que en su país describen como un rematador de primer toque, no un ariete de choque.

Los números respaldan el retrato: 51 goles en sus últimos 117 partidos y un total de 59 tantos y 9 asistencias en 166 encuentros de clubes. Su hábitat natural es el área, donde necesita pocos contactos para castigar. No es casual que en Noruega lo definan como un “blonde bomber”.

Aunque su posición principal es la de referencia ofensiva, Pedersen también puede partir desde los costados, sobre todo desde la izquierda. Esa versatilidad le permitiría cubrir dos de las tres zonas donde se movía Relebohile Mofokeng antes de su salida. Sin embargo, las primeras señales desde el club son claras: el plan es utilizarlo como “9” fijo, no como extremo.

El otro Marcus Pedersen: aclarando el árbol genealógico

El apellido Pedersen ha generado cierta confusión. Noruega acudió al Mundial 2026 con el lateral derecho de Torino, Marcus Holmgren Pedersen, y más de uno asumió que se trataba del hermano del nuevo delantero del Pirates. No es así.

Sebastian sí tiene un hermano mayor llamado Marcus, también internacional noruego, pero su historia pertenece a otra generación. Entre 2013 y 2015 disputó nueve partidos con la selección absoluta y marcó un gol. Hoy, con 36 años y activo en categorías inferiores del fútbol noruego, muy lejos del profesionalismo, aquella etapa con la camiseta nacional parece un recuerdo lejano, aunque dejó una carrera respetable.

Ese Marcus Pedersen, también delantero y capaz de actuar en la banda izquierda como su hermano menor, pasó por el Vitesse neerlandés y tuvo una cesión en Barnsley, además de etapas en Vålerenga y Odense Boldklub. Sus mejores días llegaron probablemente en Strømsgodset, en dos etapas entre 2009-2010 y 2015-2019, donde firmó sus actuaciones más productivas.

La pieza que le faltaba al ataque del Pirates

En Orlando Pirates no esperan a un clon de Haaland. Esperan algo que, en su contexto, puede ser igual de valioso: un finalizador puro, justo el perfil que el equipo ha echado en falta tras la marcha de Tshegofatso Mabasa.

Con Mabasa cedido a Stellenbosch en el último tramo de su contrato, la delantera quedó en manos de Evidence Makgopa y Yanela Mbuthuma. El primero aportó juego de espaldas y descarga; el segundo, una intensidad feroz sin balón. Pero los fríos números fueron contundentes: seis goles de Makgopa y cinco de Mbuthuma en la temporada. Once tantos entre ambos para dos hombres que se alternaron como “9” en un equipo que, pese a todo, se coronó campeón de la Premiership. Poco botín para un campeón que aspira a dominar también en el área rival.

Ahí entra Pedersen. Su promedio goleador ha sido sólido a lo largo de su carrera, aunque con un matiz importante: la mayoría de sus minutos han llegado en la OBOS-ligaen, la segunda división noruega. Allí se ha movido con comodidad; en la máxima categoría, la Eliteserien, solo suma un gol en 12 partidos, repartidos en 275 minutos. Un aviso sobre el salto de nivel que ahora afrontará en Sudáfrica.

La apuesta del Pirates es clara: un delantero que vive del área, con instinto y un historial fiable en ligas de desarrollo, para liderar el frente de ataque de un campeón que no se conforma con ganar, sino que exige hacerlo con más colmillo. Pedersen ya sabe lo que es pelearle un puesto a Haaland. Ahora le toca discutirle los minutos y los goles a Makgopa y Mbuthuma.

La pregunta es sencilla y, al mismo tiempo, definirá el techo del Pirates esta temporada: ¿será este “blonde bomber” el eslabón que convierta a un campeón eficiente en un campeón demoledor?