Logotipo completo Pelo Tahoy

Sheffield United enfrenta posible sanción de 12 puntos tras liquidación

Sheffield United se asoma a una posible sanción de 12 puntos tras la liquidación de la empresa que compró el club, en un caso que mezcla tribunales, deudas millonarias y un laberinto societario que inquieta a la English Football League (EFL).

Una compra de más de 100 millones, 35 aún sin pagar

COH Sports Bidco Limited (CSBL) acordó en diciembre de 2024 la adquisición de Sheffield United, entonces ya en Championship, por algo más de 100 millones de libras. Pero alrededor de 35 millones seguían pendientes cuando el conflicto estalló.

El mes pasado, United World —el antiguo vehículo propietario del club— presentó una petición de liquidación contra CSBL. Este miércoles, el caso llegó al High Court. Duró apenas unos 10 segundos. Nadie en representación de CSBL se presentó ante el juez.

La respuesta de los antiguos dueños fue tajante en un comunicado: aseguraron haber hecho “todo esfuerzo por resolver este asunto de forma amistosa”, pero dijeron no haber “recibido respuesta” alguna.

Desde Bramall Lane, el mensaje fue mucho más medido. Un portavoz de Sheffield United afirmó: “Sheffield United Football Club es consciente de la audiencia de hoy en el High Court. Este es un asunto entre los actuales propietarios y el antiguo propietario. El club está en contacto con la English Football League y las operaciones diarias en Sheffield United no se ven afectadas”.

Sobre el papel, quien ha sido liquidada es una empresa separada del propio club. Y ahí empieza el rompecabezas.

Liquidación sin castigo automático… por ahora

Como la entidad que ha sido disuelta no es Sheffield United sino CSBL, no se activa de forma automática la normativa de insolvencia de la EFL, que suele acarrear una deducción de 12 puntos.

La propia EFL emitió una nota en la que admite que estudiará las consecuencias de la liquidación de CSBL, “incluyendo si se requiere alguna acción adicional”. Un portavoz añadió que el organismo sigue analizando “otros asuntos regulatorios” tras los cambios en la estructura accionarial del club y los movimientos dentro del grupo empresarial más amplio.

La gran pregunta se instala de inmediato en el ambiente: ¿de verdad se arriesga el club a un castigo deportivo?

Del príncipe saudí a los nuevos dueños: una década agitada

El telón de fondo no ayuda a calmar las aguas. El príncipe saudí Abdullah bin Mosaad Al Saud compró el 50% de Sheffield United en 2013 y no fue hasta 2019, tras una larga batalla en el High Court, cuando se hizo con el control total.

Su etapa estuvo salpicada de polémicas y dejó una factura que aún se paga. Durante la temporada 2024-25, los Blades fueron sancionados con dos puntos por pagos de traspasos atrasados correspondientes a la campaña 2022-23, cuando el club aún estaba bajo su mando.

Cuando United World, la empresa a través de la cual el príncipe controlaba el club, vendió a CSBL, el relato no se cerró. Simplemente cambió de protagonistas.

CSBL abonó un primer pago al completarse la operación. El problema llegó con el primer plazo importante, debido el año pasado: se pagó tarde, solo tras una exigencia legal formal y enviado justo en la fecha límite. La vista de este miércoles giraba en torno a otro pago, esos 35 millones de libras que los nuevos propietarios no niegan deber.

El giro en junio: 1919 Partners LLC entra en escena

La situación se complica todavía más con lo ocurrido en junio. Entonces, las acciones del club se trasladaron desde CSBL a una nueva compañía con sede en Estados Unidos: 1919 Partners LLC, que pasó a ser la “sociedad matriz de Sheffield United”.

En la práctica, CSBL dejó de tener voz en la gestión del club de South Yorkshire. El caso de este miércoles en el High Court se dirigía contra CSBL, pero el vínculo con los Blades no desaparece: la misma cúpula manda en ambos lados.

CSBL estaba liderada por los copresidentes Steven Rosen y Helmy Eltoukhy, que controlan ahora Sheffield United a través de 1919 Partners LLC. Es la misma cadena de mando, con un eslabón intermedio distinto.

Según ha podido saber BBC Sport, ni la EFL ni el Independent Football Regulator (IFR) fueron informados de antemano de que ese traspaso de acciones iba a producirse. Ninguno de los dos organismos ha querido pronunciarse públicamente sobre ese movimiento concreto.

Lo que sí ha confirmado el IFR es que está en contacto con el club para recabar más información.

La pelota, esta vez, no está en el césped, sino en los despachos. Y la cuestión es clara: ¿cómo gestionará el fútbol inglés un caso que mezcla cambios societarios, deudas heredadas y un posible castigo que puede alterar por completo la temporada de Sheffield United?