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Tottenham busca a Tonali: la gran apuesta de De Zerbi

Tottenham ha decidido dejar de mirar al pasado y pisar el acelerador. El club del norte de Londres está preparado para ir con todo a por Sandro Tonali este verano, el futbolista que Roberto De Zerbi ha señalado como el corazón de su nuevo centro del campo. El técnico italiano quiere un líder, un motor, un referente. Y lo quiere ya.

El contexto no admite medias tintas. Dos temporadas coqueteando con la parte baja de la tabla, tres entrenadores en un mismo curso y un equipo que perdió identidad, confianza y respeto. Desde la propiedad, la familia Lewis ha asumido públicamente el golpe y ha prometido respaldo total al nuevo proyecto. En su mensaje a la afición, fueron claros: se responsabilizan de reconstruir el club, de recuperar el espíritu, la valentía y el fútbol atrevido que siempre han proclamado como seña de identidad. Palabras fuertes. Ahora llega el momento de demostrarlo con dinero.

Y ahí entra Tonali.

Según información de GIVEMESPORT, dentro del club ya se habla de romper todos los límites económicos conocidos en Tottenham. Las conversaciones internas apuntan a una disposición a invertir entre 80 y 85 millones de libras, más variables por objetivos, para arrancar al mediocentro italiano de Newcastle. Esa cifra destrozaría el récord histórico del club, fijado en los 55 millones pagados por Tanguy Ndombele al Lyon en el verano de 2019. No sería solo un fichaje caro. Sería una declaración de guerra al resto de la Premier League.

Newcastle, sin embargo, no está dispuesto a regalar a uno de sus activos más valiosos. En St James’ Park aspiran a acercarse a los 100 millones de libras. Pero la realidad económica aprieta. El club necesita cuadrar cuentas para cumplir con el Fair Play Financiero y las nuevas Squad Cost Rules de la Premier. Ya han dado una muestra de pragmatismo con la salida de Anthony Gordon al Barcelona para aliviar la presión contable. Ese precedente alimenta la sensación de que, si llega una oferta potente por Tonali, tendrán que sentarse a negociar.

De momento, Tottenham no ha presentado una oferta formal, pero el trabajo en la sombra ya está en marcha. Desde Londres se mantienen contactos considerados “constructivos” con el entorno del jugador. No hay subasta abierta, pero sí una carrera silenciosa por convencer al italiano de que su futuro pasa por liderar el renacer de un gigante herido.

Hace unos meses, la pelea por Tonali parecía una batalla multitudinaria. Hoy, el panorama ha cambiado. Tottenham ha ganado terreno mientras un competidor de peso se ha ido descolgando. Manchester United, que llevaba tiempo vinculado al mediocentro, se ha enfriado ante el aumento del precio. Sin los de Old Trafford dispuestos a entrar en una puja desorbitada, el escenario se despeja.

Eso no significa vía libre. Arsenal y Manchester City han preguntado por la situación del futbolista y siguen atentos. Dos proyectos consolidados, candidatos al título, con estructuras deportivas estables y plantillas profundas. El tipo de destino que seduce a cualquier jugador que busque títulos inmediatos.

Ahí es donde Tottenham intenta jugar una carta distinta. En el norte de Londres le ofrecen algo que ni Arsenal ni City pueden garantizarle: ser “el hombre” de De Zerbi, la pieza central de un equipo en construcción, el jugador alrededor del cual se arme todo el sistema. El técnico italiano necesita un fichaje de impacto para dejar claro que no habrá una tercera temporada coqueteando con el puesto 17 de la tabla. Necesita un símbolo. Y Tonali encaja en ese papel.

Mientras negocian por el italiano, el club ya se ha movido con decisión en otras áreas. Tottenham ha cerrado las incorporaciones de Andy Robertson y Marcos Senesi a coste cero, dos operaciones inteligentes para reforzar la estructura sin consumir presupuesto de traspasos. Al mismo tiempo, mantiene un pulso con Brighton por el defensa Jan Paul van Hecke, después de ver cómo dos ofertas iniciales eran rechazadas por la directiva de los Seagulls. La idea es clara: apuntalar la zaga y, después, elevar el nivel del centro del campo con un golpe de efecto.

La llegada de Tonali supondría un salto de calidad evidente y un cambio de escala en el gasto. El jugador, por su parte, vería con buenos ojos regresar a la Serie A si abandona Newcastle, pero el músculo financiero de la Premier League hace que un traspaso dentro de Inglaterra sea, hoy, la opción más realista.

Para Tottenham, alcanzar esos hipotéticos 85 millones no sería solo una operación de mercado. Sería una frontera psicológica. La prueba de que la directiva está dispuesta, por fin, a respaldar con hechos el discurso de reconstrucción y ambición. Si el fichaje se concreta, la pregunta dejará de ser cuánto cuesta Tonali.

La verdadera cuestión será hasta dónde puede llegar un Tottenham que, por primera vez en mucho tiempo, parece dispuesto a apostar fuerte para volver a Europa.

Tottenham busca a Tonali: la gran apuesta de De Zerbi