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La venta de Ferran acerca a Rodri al Barça

El movimiento de Ferran Torres camino de Paris Saint-Germain no solo cierra una etapa en el Camp Nou. Abre otra. Directamente conectada con un nombre: Rodri.

Según informa Mundo Deportivo, el acuerdo con PSG, cifrado en torno a los 50 millones de euros, ha dado al Barcelona un margen financiero que hace apenas unas semanas no tenía. El club se siente ahora con más aire para respirar en clave Fair Play y, sobre todo, con más fuerza para encarar la recta final de las negociaciones con Manchester City por el mediocentro.

La distancia económica entre los dos clubes se ha estrechado en los últimos días. En los despachos del Barça crece la sensación de que el acuerdo es posible. No está hecho, pero ya no se percibe como una quimera.

Un hueco en las cuentas… y en la plantilla

La salida de Ferran no solo supone una cantidad importante de dinero. Libera masa salarial y alivia la situación del club ante las normas de control económico. Ese cambio de escenario es clave para ir a por una operación del tamaño de Rodri.

Barcelona y Manchester City ya no están tan alejados en las cifras. Las conversaciones se centran ahora en encontrar un punto intermedio entre la valoración blaugrana y las exigencias del vigente campeón de la Premier League. La diferencia ronda los 5 millones de euros. No se trata de un abismo, sino de cuadrar la estructura del acuerdo: fijos, variables, plazos.

El Barça ya vio cómo sus dos primeras ofertas eran rechazadas. La venta de Ferran, sin embargo, puede convertirse en el empujón definitivo para acercar las posturas y encarar un desenlace.

Con ese preacuerdo con PSG en el bolsillo, la dirección deportiva azulgrana se sienta a la mesa con otra autoridad. Ya no negocia desde la urgencia, sino desde una posición algo más sólida.

Rodri, de Madrid a Manchester con el futuro en el aire

Mientras tanto, la vida de Rodri sigue marcada por la incertidumbre. El traspaso no está cerrado y el centrocampista, a día de hoy, continúa ligado a la rutina de Manchester City.

El internacional español estaba citado para el entrenamiento del conjunto de Pep Guardiola y, hasta última hora de ayer, no se había comunicado ninguna exención de su presencia. Nada parecido al permiso que se le concedió a Ferran en su día para gestionar su salida.

Rodri pasó el jueves en Madrid, pendiente del teléfono y de la evolución de las conversaciones entre clubes. Existía la esperanza de que el City le liberara de la sesión de trabajo mientras se aclaraba su situación, pero ese gesto no llegó.

Sin resolución inmediata, el jugador hizo las maletas de nuevo. Fue visto en el aeropuerto de Barajas antes de embarcar rumbo a Liverpool, escala previa para regresar a Manchester y reincorporarse al día a día del campeón inglés.

El tablero está listo: el Barça con más músculo financiero tras la venta de Ferran, el City firme en sus condiciones y Rodri viajando de aeropuerto en aeropuerto mientras su futuro se decide a pocos millones de distancia.