Logotipo completo Pelo Tahoy

Alisson elige Turín: su adiós a Anfield y el salto a la Juventus

La Juventus lleva meses buscando un líder. Lo ha encontrado bajo los palos y con acento brasileño. Según La Gazzetta dello Sport, Alisson ya ha dado el visto bueno para fichar por el club turinés este verano. El guardameta ha dicho “sí” a un proyecto que llega en uno de los momentos más delicados de la última década bianconera.

Una Juve tocada… pero no hundida

El equipo de Luciano Spalletti atraviesa una campaña gris. La reciente derrota ante Fiorentina ha dejado a la Juventus en la sexta posición de la Serie A, al borde de quedarse fuera de la máxima competición europea de clubes. Para colarse en la próxima edición, los bianconeri necesitan un tropiezo de AC Milan, Roma y Como en la última jornada. Un escenario complejo, casi una carambola.

El coste deportivo es evidente. El económico, demoledor: perder la plaza en el torneo estrella del continente supondría hasta 60 millones de euros menos en ingresos. Y, aun así, Alisson no se mueve un centímetro. Su entorno ha reiterado a la directiva juventina que su deseo de aterrizar en Turín es firme, pase lo que pase con la clasificación europea.

No es un salto al vacío. Es una apuesta consciente: ser el pilar de una reconstrucción.

El último baile en Anfield

Mientras en Turín hacen números, en Liverpool se preparan para una despedida cargada de emoción. El domingo, cuando Liverpool reciba a Brentford, Anfield se convertirá en escenario de un adiós mayúsculo. Arne Slot planea alinearle de inicio para que el brasileño tenga su homenaje sobre el césped, frente a una grada que le ha visto crecer hasta convertirse en leyenda del club.

Ocho temporadas. Más de 300 partidos. Una colección de títulos que explica por sí sola su impacto: dos Premier League, una FA Cup, dos Carabao Cups, un Mundial de Clubes, una Supercopa de Europa y una Champions League. No son solo trofeos; son noches, paradas imposibles, un gol de cabeza que ya forma parte del imaginario del club y una sensación constante de seguridad bajo el larguero.

Pero el tiempo no se detiene ni siquiera para los intocables. Las lesiones han empezado a marcar su calendario y la irrupción fulgurante de Giorgi Mamardashvili ha cambiado el tablero en la portería del Liverpool. El brasileño sigue siendo una figura capital, pero ya no es intocable por decreto. Esa nueva competencia interna ha terminado de empujarle a mirar hacia Italia, hacia una Serie A que ya conoce y donde dejó huella con la camiseta de Roma.

Un regreso calculado a la Serie A

Alisson no se marcha a cualquier sitio. Regresa a un campeonato que domina, a un país que ya fue su casa y a un club que necesita, con urgencia, una referencia en el vestuario. La Juventus, desorientada en los dos últimos años, busca algo más que un portero: quiere un líder silencioso, un carácter ganador y un nombre que imponga respeto de inmediato.

El brasileño encaja en ese retrato. Para la dirección deportiva, su llegada sería una pieza central del nuevo proyecto. Un fichaje que envía un mensaje claro: la Juve no se resigna a ser secundaria ni siquiera en un momento de debilidad. Que Alisson esté dispuesto a renunciar, al menos a corto plazo, a la élite europea de clubes para sumarse a esta reconstrucción solo refuerza la determinación del club de cerrar la operación.

Un contrato pesado y una negociación delicada

El deseo del jugador está claro, pero el camino no será sencillo. Alisson tiene contrato en vigor con Liverpool hasta junio de 2027. No se trata de un veterano en su último año, sino de un activo de máximo nivel con valor de mercado alto y todavía recorrido. Para que el traspaso se concrete, la Juventus deberá alcanzar un acuerdo económico convincente con el club inglés.

No hay ruptura, no hay pulso público. Todas las partes, con el propio futbolista a la cabeza, quieren una salida limpia, a la altura de lo que ha significado en Anfield. Se busca una negociación respetuosa, sin tensar la cuerda, que permita al brasileño despedirse con honores y a Liverpool obtener una compensación acorde a su estatus.

En Turín lo saben: no será barato, ni fácil. Pero también entienden que pocas veces un portero de este nivel, con esta experiencia y esta predisposición, se pone a tiro.

Carrera contrarreloj antes del Mundial

El calendario añade presión. Alisson se unirá en breve a la concentración de Brasil para preparar el próximo Mundial. Su agente ya tiene marcada una ventana de tres semanas para acelerar todos los contactos. El objetivo es cristalino: dejar el acuerdo cerrado antes de que comience el torneo.

La razón es deportiva y mental. El guardameta quiere llegar a la cita con la selección con el futuro resuelto, sin llamadas cruzadas ni dudas sobre su próximo destino. Solo fútbol, solo Brasil, solo Mundial. Y, al mismo tiempo, la certeza de que, cuando el balón deje de rodar con la canarinha, le esperará un nuevo desafío en Italia.

Liverpool se prepara para aplaudirle una última vez. La Juventus, para abrirle la puerta grande. Entre Anfield y Turín se cocina un traspaso que puede cambiar el mapa de la portería en Europa. La pregunta ya no es si Alisson se irá, sino cuánto tardará la Vecchia Signora en convertir su “sí” en un contrato firmado.

Alisson elige Turín: su adiós a Anfield y el salto a la Juventus