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Análisis tras la derrota ante Brentford: el equipo debe mejorar

El técnico no se escondió tras el golpe. Tras la derrota ante Brentford, el análisis fue tan crudo como el marcador.

“Mal partido. Perdimos y sufrimos la diferencia en los duelos. Fue la clave”, admitió.

La imagen fue la de un equipo superado en lo más básico: chocar, ganar la pelota dividida, imponerse en el cuerpo a cuerpo. Ahí se rompió todo.

El entrenador reconoció que el equipo llegó corto de piernas. Varios jugadores se incorporaron tarde tras el Mundial, otros eran recién llegados y debutaban en el once inicial. La mezcla se notó. “Nuestra condición física no estaba al nivel adecuado para todos. Muchos llegaron más tarde y había muchos jugadores nuevos en la plantilla y en el primer once”, explicó, antes de lanzar un aviso interno: “Tenemos que analizar mejor este partido porque no podemos jugar así en este tipo de partidos”.

La sorpresa no fue solo el resultado, también el nivel mostrado. “Estoy sorprendido por el resultado y por el rendimiento. Sabía que no estábamos en la condición adecuada. No podemos buscar excusas. Lo siento por el resultado y por la actuación. Estamos empezando un proyecto nuevo y no encontramos lo principal”, lamentó.

Nombres propios: Marcos Senesi, Jan Paul van Hecke y Sandro Tonali no están en su mejor momento físico. El cuerpo técnico lo sabía de antemano, pero la realidad del césped fue implacable. “Tenemos que mejorar eso y muchas otras cosas, como la organización y la presión”, apuntó. La idea es clara: acelerar el proceso. “Podemos mejorar rápido, pero primero tenemos que entender mejor este partido. Conozco su condición física y que son jugadores nuevos, pero tenemos que poner algo más. Teníamos que luchar más”.

El mensaje, pese al varapalo, no fue de desconfianza. Todo lo contrario. “Los jugadores saben que tengo mucha confianza en ellos y esperamos mejorar rápido”, subrayó. Y rechazó agarrarse al argumento fácil del mercado: “No quiero la excusa de que el primer once no era suficiente para competir y sacar un resultado. El espíritu de Brentford en el campo fue fantástico, tiene que ser el ejemplo para nosotros”.

El diagnóstico se repite: el equipo se quedó sin respuesta en los duelos y llegó tarde a casi todas las presiones, con especial mención al trabajo sobre Mikey Moore. “Sufrimos físicamente, pero lo sabíamos antes del partido. No estábamos preparados para pelear los duelos. Cometimos muchos errores en el timing de la presión con Mikey Moore. Llegamos demasiadas veces tarde y perdimos demasiados duelos para competir con Brentford”, reconoció.

La autocrítica fue constante. “No jugamos bien. No luchamos de la manera correcta. No es porque no recordemos la temporada pasada. Estos jugadores son buena gente, con valores y memoria. Pero perdimos demasiados duelos”, insistió, señalando el problema sin rodeos.

Preguntado por posibles cambios en la alineación en las próximas semanas, defendió al grupo actual: “El primer once debería poder competir normalmente si el partido va de esta manera. No pierdo la confianza en mis jugadores y en esta gente. Tenemos que trabajar y mejorar, analizar mejor el partido y encontrar la mejora”.

No quiere tirar por la borda lo construido en la pretemporada. “No podemos destruir todo porque estamos trabajando bien. La condición física no es la misma para todos porque muchos empezaron la temporada más tarde”, explicó. El equilibrio es delicado: no escudarse en las excusas, pero tampoco dramatizar hasta el extremo. “No quiero poner excusas, pero tenemos que seguir mejorando. Tenemos que encontrar el espíritu adecuado para luchar y hoy no estuvo. Esperaba algo mejor, seguro. No esperaba este resultado, pero conocía los problemas que íbamos a encontrar”.

El proyecto arranca con un aviso severo. Falta físico, falta organización, falta sincronía en la presión. El técnico, sin embargo, se aferra a una idea: la base humana y futbolística está. La cuestión es clara: cuánto tardará este grupo en transformar esa “confianza” en un equipo que no pierda tantos duelos y empiece, por fin, a imponerse.