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Arsenal inicia la defensa del título con victoria ante Coventry

Arsenal abrió la defensa de su corona de la Premier League con un aviso contundente: 3-0 a Coventry, fútbol fluido y sensación de control absoluto en un Emirates Stadium en modo celebración.

Apenas han pasado 89 días desde que el equipo de Mikel Arteta cerró la pasada campaña con victoria en Selhurst Park. No hubo rastro de resaca. Ni de conformismo. Solo un campeón que salió a recordar por qué levantó el trofeo.

Golpe temprano y mensaje claro

El ambiente era de fiesta, con los 60.000 aficionados entregados al campeón en su primer partido de liga en casa desde que se proclamó rey de Inglaterra. Pero el protocolo duró poco. Arsenal no se recreó en los saludos: atacó.

Christos Tzolis, titular en su primer partido liguero con el club tras llegar desde Club Brugge, necesitó apenas unos minutos para dejar su tarjeta de presentación. Primero, un disparo alto tras un pase filtrado de Martin Odegaard. Después, un remate a quemarropa que Bobby Thomas sacó bajo palos. El aviso estaba dado.

El gol cayó al cuarto de hora, fruto de la presión y del error rival. Milan van Ewijk perdió un balón absurdo en la banda derecha, Riccardo Calafiori lo olió de inmediato y puso un centro tenso al corazón del área. Kai Havertz, llegando desde atrás, conectó un disparo raso y preciso desde dentro del área. 1-0 y sensación de que el campeón había encontrado el ritmo demasiado pronto para un recién ascendido.

Arsenal olió la sangre. Y apretó.

Saka amplía la herida

Ocho minutos después, la jugada del segundo tanto retrató la diferencia entre un equipo hecho y uno que acaba de regresar a la élite.

Declan Rice y Odegaard movieron el balón con calma, atrayendo a rivales hasta encontrar a Tzolis abierto en la izquierda. El griego, otra vez protagonista, lanzó un centro duro que el guardameta Carl Rushworth no acertó a blocar. El rechace cayó perfecto para Bukayo Saka, que solo tuvo que empujarla desde el área pequeña.

Con 2-0 en el minuto 23, Coventry quedó reducido a espectador. El conjunto de Frank Lampard, que volvía a la Premier League por primera vez desde 2001 tras una travesía que incluyó administración, una temporada en la cuarta categoría y dos mudanzas forzadas fuera de su ciudad, vivía una noche histórica… pero desde el sufrimiento.

La historia de redención del club visitante chocó de frente con la falta de compasión del campeón. Arsenal no concedió respiro. La presión alta, las líneas juntas, el balón circulando con una facilidad que desbordaba a cada intento de Coventry por salir jugando.

Odegaard sentencia tras el descanso

Si quedaba alguna duda sobre el desenlace, se disipó nada más arrancar la segunda parte. Minuto 49. Saka y Ben White combinaron por la derecha, abriendo una brecha enorme en la zaga visitante. El balón acabó en los pies de Odegaard dentro del área. El noruego no conectó su mejor disparo, un remate mordido desde unos diez metros, pero la respuesta de Rushworth fue aún peor: mano blanda y el balón colándose mansamente.

3-0. Partido cerrado. Exhibición administrada.

Desde ahí, Arsenal jugó con la tranquilidad de quien sabe que el trabajo está hecho. El campeón no necesitó forzar más, pero mantuvo la intensidad suficiente para evitar cualquier atisbo de reacción.

Estreno de lujo para los nuevos

El triunfo llegó, además, con señales de crecimiento en la plantilla. Ezri Konsa, flamante fichaje por 51 millones de libras procedente de Aston Villa, fue presentado ante la afición antes del inicio y recibió una ovación cálida. El defensa inglés podría debutar precisamente contra su antiguo club el 31 de agosto.

En el centro del campo, la ausencia de Bruno Guimaraes, fichado por una cifra cercana a los 142 millones de dólares australianos y lesionado en la victoria de la Community Shield ante Manchester City, apenas se notó. Tzolis asumió focos, generó peligro constante y dejó claro que llega para competir por un sitio importante en el once.

Arsenal, que no defiende con éxito el título liguero desde la década de 1930, ha escuchado durante toda la semana a su entrenador insistir en que el grupo mantiene hambre de trofeos. Sobre el césped, ante un Coventry valiente pero desbordado, la respuesta fue contundente.

La única mala noticia para los de Arteta es el calendario: tendrán que esperar 10 días para volver a jugar, esta vez en el campo de Aston Villa. Viendo el nivel mostrado en el estreno, la pregunta no es si llegan preparados para defender la corona. La duda es quién se atreverá a discutirla.