Arsenal pierde a Ben White por lesión significativa en la rodilla
El golpe llegó en silencio, sin entrada violenta ni gesto dramático. Ben White salió cojeando en la primera parte del 1-0 de Arsenal en casa de West Ham y abandonó el London Stadium con una férula en la rodilla. Parecía una mala noticia. Es mucho peor.
El club ha confirmado que el defensa de 28 años sufre una “lesión significativa del ligamento medial” de la rodilla. Traducido al idioma del vestuario: temporada terminada. Y, salvo giro inesperado, adiós también a sus opciones de entrar en la lista de Inglaterra para el Mundial.
Arsenal se queda sin él para las dos últimas jornadas de la Premier League y para la gran cita del 30 de mayo, la final de la Champions League, la primera del club en 20 años, ante Paris St-Germain. Justo cuando el equipo se juega todo, pierde a un hombre que había ganado peso en silencio.
White suma 30 apariciones en todas las competiciones este curso. No es la cifra de una estrella indiscutible, pero sí la de un futbolista en el que Mikel Arteta confía cuando el margen de error se estrecha: había sido titular en los últimos cinco partidos de los gunners. En liga, sin embargo, solo había salido de inicio en nueve encuentros, reflejo de una competencia feroz en la zaga.
El comunicado del club intenta poner algo de calma: el cuerpo médico ya ha diseñado el plan de recuperación y rehabilitación, con un objetivo claro, que el defensa esté listo para el inicio de la pretemporada. No hay plazos públicos más concretos. Solo una promesa interna: tenerlo de vuelta cuando arranque el próximo proyecto.
Mientras tanto, el calendario no espera. Arsenal sabe que dos victorias, ante Burnley y Crystal Palace, le asegurarían su primer título liguero en 22 años. Una generación entera sin levantar la Premier. El margen es mínimo, la presión máxima, y ahora la línea defensiva deberá reajustarse sin uno de sus habituales en este tramo final.
La ausencia de White obliga a Arteta a tirar de fondo de armario y a pedir todavía más a los que quedan en pie. La temporada se encamina a su clímax entre cuentas de puntos, nervios por el título y la cita histórica en la Champions. Para el defensa inglés, en cambio, el final ya ha llegado. Su próximo partido importante no será en un estadio repleto, sino en la sala de fisioterapia, peleando por volver a tiempo para empezar de cero en verano.
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