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Arteta impulsa al Arsenal en la Premier League

Arsenal ha arrancado la defensa de su título de Premier League sin una sola mancha. Pleno de victorias, sensación de control y un vestuario que respira exigencia. En el centro de todo, la figura de Mikel Arteta, cuya búsqueda de la perfección marca cada minuto en London Colney.

Pocas semanas han bastado para que Bruno Guimarães, fichaje estrella del verano por 75 millones de libras procedente de Newcastle, entienda el ecosistema al que ha llegado. Intensidad, detalle y cero concesiones.

“Estoy muy feliz de poder entrenar cinco o seis veces con el equipo. Es genial poder trabajar con un equipo tan fuerte, tan impresionante”, explicó el brasileño en declaraciones a Daily Mail. No hablaba solo de talento. Hablaba de un estándar.

“Son fuertes físicamente, fuertes en defensa, fuertes en ataque. Parece que esta temporada están jugando mejor que la pasada. Creo que ese es el objetivo, mejorar cada año. Ese es el mensaje que Arteta quiere transmitirnos”.

Ese mensaje lo ha recibido desde el primer día. Evolucionar o quedarse atrás. En este Arsenal no hay término medio.

Un inicio frustrante entre molestias y paciencia

Mientras el campeón suma puntos, Guimarães vive un arranque a medias. Su cuerpo le ha frenado donde su cabeza pedía acelerar. Una persistente molestia en la ingle le ha obligado a dosificarse y a ver buena parte del inicio de curso desde la banda.

Hasta ahora, solo ha podido dejar un pequeño rastro sobre el césped: una aparición como suplente ante Aston Villa. En el reciente 2-1 frente a Chelsea en el Emirates Stadium ni siquiera llegó a entrar; se quedó como suplente sin minutos, observando cómo el equipo remontaba desde la línea de cal.

Arteta no quiere correr riesgos con su fichaje de referencia para el centro del campo. A sus 28 años, el brasileño llega para ser columna vertebral, no paréntesis. La competencia en la sala de máquinas del Arsenal es feroz, el nivel no baja, y precisamente por eso el técnico español mide cada paso. Prefiere perderle durante unas semanas que comprometer toda la temporada.

En el plan del cuerpo técnico, Guimarães no es un complemento. Es una pieza llamada a sostener al equipo cuando la batalla se multiplique en todas las competiciones.

Raya y el cambio de chip del campeón

El salto competitivo del Arsenal no solo se percibe en los recién llegados. Desde dentro, voces consolidadas como la de David Raya describen un club que ha cambiado de piel tras levantar la Premier League.

“Por supuesto, ganar la liga después de tantos años y después de esos años en los que estás tan cerca te da ese alivio y esa confianza extra”, explicó el guardameta español tras el triunfo ante Chelsea. Hay heridas que solo cura un título. Y hay dudas que solo desaparecen con una vuelta olímpica.

Raya mira atrás, a los últimos meses, y ve un patrón. “Venir de los tres partidos, especialmente la victoria en la Community Shield contra (Manchester) City, la forma en la que jugamos, eso te da motivación extra y confianza extra para jugar de la manera en la que queremos jugar”.

El mensaje es claro: este Arsenal ya no se conforma con competir. Se siente preparado para imponer su idea, incluso cuando el partido se tuerce.

Ganar sin brillo… y mirar a Europa

La victoria frente al Chelsea de Xabi Alonso lo demostró. No fue una exhibición, no fue un festival ofensivo. Fue un ejercicio de madurez. El Arsenal empezó por detrás, tuvo que corregir sobre la marcha y acabó firmando una remontada que vale algo más que tres puntos: refuerza la sensación de que el campeón sabe sufrir.

Esa capacidad para sacar resultados incluso lejos de su mejor versión se ha convertido en la seña de identidad de este arranque. Donde antes aparecían nervios, ahora hay calma. Donde antes el equipo se partía, ahora ajusta y responde.

Con el inicio perfecto en la defensa del título todavía intacto, el horizonte se abre hacia otro frente igual de exigente. Llega la Champions League. Llega el examen europeo.

El miércoles por la noche, el Arsenal viaja a Nápoles para su estreno en la fase de grupos. El reto es evidente: trasladar esa autoridad mostrada en Inglaterra al escenario continental. Arteta mantiene el listón alto, Guimarães espera su momento para ser decisivo y Raya habla como alguien que ya sabe lo que significa ganar.

La pregunta ya no es si este Arsenal puede competir. Es cuánto tiempo será capaz de sostener este nivel en todos los frentes.