Atlético de Madrid visita San Mamés con confianza
Atlético de Madrid aterriza en Bilbao con el pulso firme y la tabla de La Liga mirándole de frente. Terceros, invictos y con la sensación de que el nuevo proyecto de Diego Simeone empieza a encajar mucho antes de lo previsto. El examen, eso sí, no admite distracciones: San Mamés, sábado por la tarde, un Athletic Club que convierte cada balón dividido en una batalla.
El arranque liguero del Atlético no engaña: siete puntos de nueve, siete goles a favor y solo tres en contra. Un 2-0 solvente ante Málaga CF en el Metropolitano para abrir el curso, un 2-2 de alto voltaje frente a Villarreal CF y un golpe de autoridad en el Sánchez-Pizjuán con el 1-3 ante Sevilla FC. El equipo ha cambiado piezas, pero no el carácter. Y llega a uno de los campos más hostiles del campeonato con la confianza de quien se sabe competitivo en cualquier escenario.
Un verano tenso, un frente despejado
El gran culebrón del verano ya tiene punto final en el vestuario rojiblanco. Julián Álvarez, rodeado de rumores sobre un posible salto al Barcelona y ausente en los últimos días por enfermedad, vuelve a la convocatoria. El argentino completó la semana de trabajo y se pone a disposición de Simeone. Tema cerrado. Al menos hasta el próximo mercado.
No todo son buenas noticias. El Atlético seguirá sin su ‘9’ de referencia. Alexander Sørloth continúa con su recuperación tras la lesión muscular sufrida a mediados de agosto y no viaja. En la sala de máquinas, Obed Vargas también permanece fuera de combate, un contratiempo más en una zona donde el técnico argentino exige precisión y piernas frescas.
La cara más ilusionante llega desde el mercado: Jonathan David, fichaje de última hora en calidad de cedido, entra en la lista y asoma como posible debutante en La Liga. Un arma nueva para un ataque que ya ha demostrado pegada en este inicio de curso. Si el partido se rompe, su aparición puede cambiar el guion.
La muralla se recompone
Detrás, el Atlético recupera una pieza clave. Robin Le Normand ha cumplido su sanción y todo apunta a que regresará directamente al once titular. Simeone gana jerarquía, juego aéreo y salida de balón en un escenario donde cada centro lateral y cada balón parado cuentan como una ocasión.
Con él, la estructura defensiva vuelve a su forma más reconocible: agresiva, compacta, difícil de desordenar incluso en un estadio que empuja como pocos.
El once que prepara Simeone
El dibujo previsto mantiene la idea de un bloque sólido, con dinamita entre líneas:
Oblak; Llorente, Hancko, Pubill, Grimaldo; Barrios, Hjulmand; Simeone, Kang-in, Lookman; Baena.
Jan Oblak, mandando desde atrás. Marcos Llorente, con su despliegue habitual en la banda derecha. Hancko y Pubill completando la zaga junto a Grimaldo, que aporta profundidad y golpeo desde el lateral izquierdo. En el centro del campo, Pablo Barrios y Hjulmand para mezclar criterio y músculo.
Por delante, un trío creativo con apellido ilustre: Simeone, Kang-in y Lookman, encargados de conectar con Baena, referencia móvil, capaz de caer a los costados y abrir espacios. Y, en la recámara, nombres como Julián Álvarez o Jonathan David listos para cambiar el ritmo del encuentro.
Hora, televisión y un reto de carácter
El duelo en San Mamés arrancará a las 15:15 (hora británica) del sábado 5 de septiembre, con retransmisión en directo en el Reino Unido a través de LALIGATV.
Ambiente grande, rival intenso y un Atlético que llega sin excusas y con la sensación de estar construyendo algo serio. El escenario es perfecto para medir cuánto de candidato tiene este equipo y cuánta resistencia le queda a San Mamés ante un aspirante que ya ha avisado: viene en forma y no piensa aflojar.
Podría interesarte

Kenia se enfrenta a Ruanda en amistoso clave antes de la AFCON 2027

Mbappé sufre gripe en el inicio de la era Zidane

Mauricio Pochettino y la selección masculina de Estados Unidos

Ilias Akhomach se une a la selección marroquí: Brahim Díaz en la cuerda floja

Estevao regresa a la Seleção: superando la lesión y nuevo ciclo

Arsenal se aferra a la Champions con penalti agónico
