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Crystal Palace: Lesiones y el Sueño de Liverpool

En Selhurst Park hay dos nombres que no dejan de generar ruido: Sarr y Jean-Philippe Mateta. Lesiones, ofertas que llegan tarde, contratos discutidos y el eterno imán que supone Liverpool. Todo mientras Crystal Palace intenta no perder el foco en la Premier League.

Sarr, entre la lesión y el tren de Liverpool

Sarr todavía no ha entrado en los planes del nuevo técnico Pierre Sage. Oficialmente, una lesión en la ingle le frena. Extraoficialmente, se habla de puentes quemados y de un jugador que aún mira de reojo al mercado de enero, esperando que el teléfono vuelva a sonar.

Clinton Morrison, exdelantero de los Eagles, lo ve con cierta incomprensión. En declaraciones a GOAL, explicó que, para él, la situación sigue siendo confusa: el club insiste en que Sarr está lesionado, que se entrena al margen y que no está listo para trabajar con el grupo. Y Morrison, que conoce bien la casa, se agarra a esa versión: “Está lesionado. Se está entrenando individualmente. Así que habrá que esperar”.

El trasfondo, claro, es el intento frustrado de fichar por Liverpool. El delantero quería el salto. Lo entendió todo el mundo. Morrison también: cuando te llama un club así, es lógico que quieras irte. Pero el exinternacional insiste en el cómo. Hay maneras de forzar una salida… y maneras de complicarse la carrera.

Morrison recordó ejemplos muy cercanos: Marc Guehi y Eberechi Eze también tuvieron veranos en los que sus salidas parecían hechas y al final no se concretaron. No dejaron de competir. No incendiaron la situación. Siguieron rindiendo y el mercado acabó recolocando las piezas.

En el caso de Sarr, el problema fue el timing. La oferta llegó tarde, con el delantero como máximo goleador del equipo y el club peleando por no quedarse “colgando de un hilo” en la Premier League. El presidente, apunta Morrison, no puede permitirse perder a su referencia ofensiva al final del mercado y dejar al equipo expuesto.

Y hay otro ángulo: Liverpool no va a esperarlo eternamente. El club de Anfield ya ha apostado fuerte por el mercado ofensivo: pagó 123 millones de libras por Bradley Barcola, incorporó al prometedor español Victor Muñoz, mantuvo a Cody Gakpo y quiere dar minutos de verdad al joven Rio Ngumoha, de 18 años. Además, sigue interesado en el extremo de Brighton Yankuba Minteh, por quien llegó a ofrecer 65 millones.

La lectura de Morrison es clara: si Sarr se queda parado, Liverpool puede girar el volante hacia un perfil más joven como Minteh y cerrar la puerta. La receta del exdelantero es simple y directa: volver, ponerse en forma, marcar goles con Palace y ganarse el movimiento en el césped, no en los despachos. Enero puede volver a abrir la ventana… pero no para quien no compite.

Mateta y una renovación que enciende las alarmas

El otro foco de tensión está en la delantera. Jean-Philippe Mateta, héroe reciente y a la vez protagonista de varios culebrones, ha asegurado que la ampliación de 12 meses activada en su contrato no es válida. Un pulso contractual en toda regla.

Morrison, que le conoce bien, no oculta su desconcierto: le parece un caso extraño, casi incomprensible, y está convencido de que el francés está recibiendo malos consejos. Recalca que Mateta es “buena persona”, alguien por quien siente aprecio, y precisamente por eso le sorprende el giro que ha tomado la situación.

Ahora mismo, Mateta también está fuera por lesión. Se espera que vuelva en una o dos semanas. Y ahí Morrison no duda: cuando esté de vuelta, lo dará todo por el club. Lo demostró la temporada pasada, en medio del ruido sobre un posible traspaso a AC Milan. Estuvo cerca de salir en enero, la operación se cayó en el reconocimiento médico… y él respondió en el campo, llegando incluso a marcar en la final de la Europa Conference League.

Ese contraste explica la frustración actual del aficionado de Palace. Dos jugadores importantes, dos casos enrevesados, dos historias que se han ido llenando de titulares incómodos. Pero también dos futbolistas que, si vuelven centrados y en forma, pueden cambiarle la cara al equipo.

Entre el deseo de Sarr de vestirse de rojo en Anfield y el pulso contractual de Mateta, Crystal Palace camina por una delgada línea. La pregunta es si, cuando se cierre el próximo mercado, el club habrá perdido a dos pilares… o habrá recuperado a dos hombres clave para sostener la temporada.