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Daizen Maeda deja Celtic para unirse a Ipswich Town en la Premier League

El teléfono sonó en Portman Road con un mensaje claro: Ipswich Town no ha vuelto a la élite para conformarse. La confirmación llegó con nombre y apellido: Daizen Maeda. El delantero japonés deja Celtic y firma por tres años con el recién ascendido club de la Premier League, en una operación valorada en torno a los 10 millones de libras.

No es un fichaje cualquiera. Es una declaración de intenciones.

De héroe en Celtic a nuevo líder en Ipswich

Maeda aterriza en Inglaterra con un currículum contundente. A sus 28 años, abandona Glasgow tras marcar 79 goles en 212 partidos con Celtic y tras coleccionar títulos: cinco ligas, tres Scottish Cups y dos League Cups. Un ciclo completo, brillante, cerrado a lo grande.

Su última temporada en Escocia lo define mejor que cualquier etiqueta. Cuando Celtic se atascó, cuando no encontró sustituto para Kyogo Furuhashi y la responsabilidad del gol se quedó huérfana, Maeda dio un paso al frente. Jugó casi todo el curso como referencia por el centro, lejos de la banda en la que muchos lo encasillaban.

Llegó a estar hundido en una racha de un gol en 18 encuentros, con Celtic por detrás de Hearts en la tabla. Ahí, justo en ese punto de presión máxima, cambió la historia: siete goles en cinco partidos de Premiership, dos de ellos decisivos. Una racha que volteó el campeonato.

El momento que quedará tatuado en la memoria de Celtic Park llegó en la última jornada. Empate 1-1 ante Hearts, minuto 87, título en el aire. Maeda se desmarcó, encaró y fusiló a Alexander Schwolow. El estadio estalló. Ese gol no solo dio una liga; certificó su transformación en hombre de partidos grandes.

Su despedida fue igual de simbólica: abrió el marcador en una cómoda victoria en la final de la Scottish Cup ante Dunfermline Athletic. Un último servicio antes de cerrar la etapa más especial de su carrera.

Un sueño llamado Premier League

Maeda no escondió lo que significa este paso. Lo había repetido muchas veces en privado; ahora lo dijo de frente al nuevo club.

Siempre soñó con jugar en la Premier League. Ahora lo hará con Ipswich Town, un histórico que acaba de regresar a la máxima categoría tras finalizar segundo en la Championship la pasada temporada bajo el mando de Kieran McKenna.

El japonés llega a un vestuario en construcción, pero con una idea clara. Gary O’Neil, que tomó el relevo en el banquillo este verano tras la salida de McKenna, lo definió como una pieza clave para el salto de nivel. El técnico valora su ética de trabajo, sus condiciones físicas y su capacidad contrastada para marcar y asistir tras varios años compitiendo al máximo nivel en Escocia.

Maeda, por su parte, se presenta con un mensaje sencillo y contundente: pelear, marcar, asistir y correr sin descanso. Eso es lo que promete. Eso es lo que ha sido siempre.

El nuevo Ipswich toma forma

El japonés no llega solo a Portman Road. Ipswich se está moviendo con decisión para armar una plantilla capaz de sostener el ritmo feroz de la Premier.

El club ya había asegurado las incorporaciones del defensa Issa Diop, el extremo Abdul Fatawu, el delantero Emersonn y el guardameta Kayne van Oevelen. Además, consolidó en propiedad a dos jugadores que fueron clave como cedidos el curso pasado: el central Cedric Kipre y el atacante Chuba Akpom.

Maeda se suma a ese bloque como el fichaje que puede cambiar el tono de los partidos. Su presión alta, su capacidad para atacar espacios y su hábito de aparecer en momentos decisivos encajan con la idea de un Ipswich valiente, agresivo, incómodo para cualquiera.

No llega como estrella mediática. Llega como un obrero de lujo.

Un adiós con gratitud en Celtic

En Glasgow, la noticia se recibió con una mezcla de tristeza y orgullo. Celtic despidió a Maeda con un comunicado que resume su impacto: energía inagotable, goles vitales y un lugar ganado a pulso en el corazón de la grada.

El propio jugador se dirigió a la “familia Celtic” en redes sociales. Habló de los últimos cuatro años y medio como el capítulo más especial de su vida y de su carrera. Agradeció el privilegio de llevar el escudo, de compartir vestuario con sus compañeros y de vivir noches inolvidables con una afición que lo adoptó como uno de los suyos. Les dio las gracias por estar en cada subida y en cada bajada.

Su historia en Celtic empezó casi en silencio. Llegó desde Yokohama F Marinos en los primeros días de la era Ange Postecoglou, primero cedido a finales de diciembre de 2022 y después en propiedad en verano. Un atacante de la J-League, poco conocido fuera de Japón, que terminó convertido en símbolo de un ciclo ganador.

Del Mundial a un nuevo reto

Maeda no aterriza en Inglaterra solo con títulos de club. Forma parte de una generación japonesa que ha dado un salto competitivo. Estuvo en la selección que alcanzó los octavos de final del Mundial de 2026, antes de caer ante Brasil. Otro escaparate en el que demostró su intensidad y su disciplina táctica.

Ahora le espera el examen más duro para cualquier atacante: la Premier League, con su ritmo incesante, sus defensas físicas y su calendario implacable. Ipswich necesita goles, pero también carácter. Maeda ofrece ambas cosas.

La pregunta ya no es si podrá correr al mismo ritmo que en Celtic. La cuestión es otra: ¿hasta dónde puede llevar a Ipswich Town un futbolista que nunca deja de correr cuando el nivel de exigencia sube al máximo?