Declan Rice aislado por enfermedad en cuartos del Mundial
La preparación de Inglaterra para los cuartos de final del Mundial ante Noruega se ha torcido en un frente inesperado: Declan Rice está enfermo y apartado del resto del grupo, según informa el Daily Mail. No es una baja cualquiera. Es el ancla del centro del campo de Gareth Southgate y uno de los hombres más influyentes del vestuario.
La Federación ha decidido aislar al mediocentro para evitar un posible brote en plena fase decisiva del torneo. Rice lleva ya dos días consecutivos sin entrenar por culpa de un virus que ha obligado al cuerpo médico a extremar las precauciones. En un campeonato que se decide por detalles, perder a una pieza así por contagio múltiple sería un golpe durísimo.
En el entorno de Inglaterra reina cierto optimismo: confían en que la enfermedad esté contenida y no se extienda al resto de la plantilla. Otra cosa es su disponibilidad inmediata. A estas alturas, su presencia ante Noruega el sábado es una incógnita real. El plan de partido puede cambiar en función de cómo se despierte el mediocentro del Arsenal en las próximas horas.
Un curso entre dolores… y ahora un virus
Rice ya venía arrastrando problemas físicos. La pasada temporada jugó para el Arsenal con molestias en los isquiotibiales y en la zona lumbar, forzando al límite en varios tramos del curso para sostener al equipo de Mikel Arteta en la pelea por los grandes objetivos.
Ahora, en plena cita mundialista, se encuentra con un contratiempo diferente. No es un tirón ni una sobrecarga. Es una enfermedad que le ha obligado a apartarse de sus compañeros en la concentración de Inglaterra. Un escenario tan incómodo como peligroso para los planes de Southgate.
Mientras el seleccionador espera noticias médicas, en el norte de Londres también miran de reojo.
Arteta, pendiente del Mundial y de un verano condicionado
En el Arsenal ya sabían que Rice se incorporaría tarde a la pretemporada por su participación en el Mundial. El plan del club era claro: descanso de tres semanas para todos los internacionales una vez fueran eliminados del torneo, y después, aterrizaje progresivo en la dinámica de Mikel Arteta.
La enfermedad no altera de momento ese calendario, pero sí enciende una luz ámbar. El club confía en que el problema no vaya a más y que el centrocampista pueda iniciar sus vacaciones con normalidad una vez termine su aventura con Inglaterra.
El equipo londinense arrancará su preparación estival en Girona el 1 de agosto. Y lo hará muy mermado de internacionales. No solo faltará Rice: tampoco estarán Bukayo Saka, Eberechi Eze ni Noni Madueke, todos ellos con compromiso mundialista y, por tanto, con ese periodo de descanso obligatorio antes de volver a pisar los campos de entrenamiento de club.
Eso significa que el primer partido de pretemporada se jugará sin una buena parte del núcleo llamado a liderar el proyecto. Y si Inglaterra avanza a semifinales, el impacto será aún mayor: ese grupo de internacionales casi con total seguridad también se perderá el segundo amistoso, fijado para el 5 de agosto en Dublín ante el Real Betis.
Un vestuario plagado de ausencias
El problema no se limita a los ingleses. El mapa de la pretemporada del Arsenal está atravesado por el Mundial. Martin Odegaard, con Noruega; William Saliba, con Francia; David Raya, Martin Zubimendi y Mikel Merino, con España; y Leandro Trossard, con Bélgica, también están llamados a perderse el inicio del trabajo veraniego.
La agenda internacional no da tregua. España y Bélgica se juegan esta noche un billete para semifinales, mientras Francia ya está instalada en el penúltimo peldaño del torneo tras su victoria por 2-0 frente a Marruecos. Cada ronda que superan sus jugadores, el puzle de Arteta se complica un poco más.
En medio de ese contexto, la figura de Rice vuelve a ser central. Es un pilar para Inglaterra en el presente inmediato y un líder para el Arsenal en el horizonte cercano. Hoy está aislado en su habitación, luchando contra un virus. Mañana, si el cuerpo responde, podría estar otra vez en el corazón de la batalla.
La cuestión es sencilla y a la vez enorme: ¿cuánto puede aguantar Inglaterra sin su brújula en el centro del campo en el momento más crítico del torneo?
Podría interesarte

El Dépor se enfrenta al Real Madrid en el Trofeo Teresa Herrera

Diomande no debutará en el Teresa Herrera con el Real Madrid

Manchester United se prepara para un examen serio ante Leeds en Dublín

Liverpool se retira por Barcola: Arsenal a la espera

Yan Diomande impresiona en Valdebebas: el fichaje récord del Real Madrid

Bardghji sufre rotura de cruzado y adiós al mercado
