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Desafíos de Mourinho en el Real Madrid: Betis e Inter

El segundo mandato de Jose Mourinho en el Real Madrid no podía haber arrancado mejor: tres partidos, tres victorias, goles a raudales y un equipo que, por momentos, parece jugar de memoria. El ambiente en torno al vestuario y al Bernabéu recuerda a los días de máximo voltaje. Pero el calendario se ha encargado de poner un aviso muy claro: la luna de miel está a punto de enfrentarse a la realidad.

En apenas cinco días, el Madrid se mide a dos exámenes que ya no admiten matices: primero, visita a un Real Betis incómodo en Liga; después, recibe al Inter de Milán en el estreno de la Champions League. Ahí se verá cuánto de sólido tiene este proyecto y cuánto responde todavía al impulso inicial.

Betis, primer aviso serio

El equipo blanco ha cogido ritmo a toda velocidad. Ha mezclado una presión alta agresiva, un fútbol ofensivo vistoso y una defensa que empieza a mostrar automatismos más claros. El mensaje de Mourinho —bloque junto, solidaridad, once jugadores conectados— ha calado pronto.

El problema es que el Betis no se parece en nada a los rivales que ha tenido enfrente hasta ahora. Jugar fuera de casa, ante un conjunto técnicamente dotado y con personalidad con balón, obligará al Madrid a sostener esa intensidad cuando el partido se vuelva espeso, cuando el plan inicial ya no alcance.

Es, precisamente, el tipo de salida que ha castigado al Real Madrid en las últimas temporadas. Esos tropiezos en campos difíciles suelen marcar la frontera entre acabar campeón o ver el título de Liga escaparse por un par de puntos. Mourinho lo sabe y por eso insiste en la idea de equipo por encima de las individualidades: es en noches así donde se comprueba si el discurso es solo teoría o también músculo competitivo.

Inter, el salto de dificultad

Si el Betis ya supone una piedra seria en el camino, el Inter eleva el listón sin contemplaciones. El conjunto italiano será el primer rival del Madrid en la Champions y la primera oportunidad real para medir el nivel europeo del nuevo proyecto de Mourinho.

No solo se trata del escudo que hay enfrente. El contexto tampoco ayuda. El Madrid llegará a ese encuentro con problemas evidentes en el centro del campo. Aurelien Tchouameni está fuera por lesión, mientras que Arda Guler, Eduardo Camavinga y Bernardo Silva cumplirán sanción. Un agujero en la zona más sensible del equipo.

Ese escenario puede abrirle la puerta a Sergio Martinez, que podría debutar con el Real Madrid precisamente ante el Inter. No sería un estreno cualquiera: Mourinho podría verse obligado a darle un rol protagonista en un partido grande, frente a un rival de élite y ante un viejo conocido suyo en los banquillos, Cristian Chivu. Un salto al vacío para cualquier canterano… y una oportunidad dorada para ganarse un sitio.

Del entusiasmo a la prueba de fuego

El optimismo en torno al Real Madrid ha crecido como no se veía en los últimos años. El regreso de Mourinho, una pretemporada convincente y un inicio de curso perfecto han alimentado la sensación de que el equipo vuelve a tener colmillo y carácter.

Ahora llega el filtro definitivo. Encadenar Betis e Inter sin respiro no es un tramo más del calendario: es el momento en el que empiezan a aparecer las primeras grietas, donde los automatismos se ponen al límite y donde el técnico debe reaccionar antes de que los problemas se hagan grandes.

El reto es claro: sostener la racha, sobrevivir a las ausencias en el medio, competir en un campo hostil en Liga y responder, días después, a la exigencia europea en el Bernabéu. Cuando termine la próxima semana, el balance no solo dirá si el Madrid mantiene su pleno de victorias. Dirá, sobre todo, si este nuevo proyecto de Mourinho está preparado para vivir del resultado… o para imponer su ley en los grandes escenarios.