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El próximo fichaje de 100 millones del Liverpool: Mamadou Sangare

El próximo fichaje de 100 millones del Liverpool ya tiene nombre

En el fútbol actual, la cifra de 100 millones se ha convertido en una frontera casi banal. Antes era territorio exclusivo de los mejores del planeta. Ahora, si eres realmente bueno, ese número aparece en tu etiqueta casi por inercia.

Hace nada habría sido impensable ver al Liverpool romper la barrera de los 100 millones no una, sino dos veces en la misma ventana de fichajes. Y, sin embargo, el verano pasado lo hizo: Florian Wirtz y Alexander Isak. Dos apuestas gigantescas. Dos cheques que todavía no han sido del todo validados sobre el césped.

Un año después, ninguno de los dos ha terminado de justificar el precio. No han estado mal, pero tampoco han alcanzado el nivel que se esperaba de ellos cuando el club decidió invertir semejante cantidad. Aun así, el juicio definitivo está lejos. Ambos firmaron contratos de seis años. El proyecto está pensado para que, con el tiempo, Wirtz e Isak se conviertan en los grandes referentes del equipo.

Y van a tener que serlo. Para eso llegaron. Con Andoni Iraola en el banquillo, hay una sensación clara: si alguien puede exprimir al máximo a la pareja y conseguir lo que Arne Slot no logró, es él.

Pero hay otra realidad con la que el Liverpool tendrá que convivir: fichar por más de 100 millones ya forma parte del día a día. Es la nueva normalidad. Y este mercado lo está dejando dolorosamente claro.

Vemos a jugadores como Elliot Anderson cambiar de club por 120 millones. Otros nombres se mueven por cifras igual de desorbitadas. El listón se ha roto y nadie parece dispuesto a pegarlo de nuevo.

En ese contexto, el Liverpool se ve obligado a entrar en el mismo juego. Para incorporar a Bradley Barcola tendrá que superar otra vez la barrera de los 100 millones. Otro fichaje de tres cifras para reforzar el ataque.

Después de Barcola, la pregunta es inevitable: ¿quién será el siguiente gran desembolso?

La lógica apunta al centro del campo. El plan para este verano pasa por apuntalar el frente ofensivo: Barcola y, además, otro extremo que pueda actuar por la derecha. Una vez cubierto ese frente, el foco se desplazará hacia la medular.

Trey Nyoni representa el futuro. Dominik Szoboszlai ha ampliado su vínculo y todo indica que el próximo verano será uno de los grandes líderes del vestuario, quizá incluso con el brazalete. Ryan Gravenberch también está atado a largo plazo. Sin embargo, Curtis Jones ya se ha marchado y el futuro de Alexis Mac Allister está rodeado de dudas.

A largo plazo, el club no tendrá escapatoria: habrá que sumar más centrocampistas de élite y reforzar esa zona con al menos una gran inversión.

Muchos miraban a Adam Wharton como el candidato ideal para convertirse en ese fichaje de 100 millones. El perfil encajaba, la narrativa también. Pero la primera jornada de la Premier League ha movido el foco.

En el Brentford–Tottenham, el que podría ser el próximo fichaje de 100 millones del Liverpool se presentó de verdad en la liga inglesa.

Mamadou Sangare firmó el tipo de actuación que cambia percepciones. Todo lo que los analistas venían anunciando desde su etapa en la Ligue 1 apareció, de golpe, bajo los focos de la Premier. El centrocampista maliense dominó la zona ancha ante el Tottenham, marcó el ritmo, se ofreció siempre y se impuso físicamente.

Participó de forma decisiva en el primer gol de su equipo con una asistencia precisa y, en la jugada del tercer tanto, fue él quien armó el disparo que acabó en gol tras el rechace. No se escondió nunca. Pisó las dos áreas. Abarcó metros como si el campo fuera más pequeño para él que para el resto.

Sangare estuvo, sencillamente, en todas partes.

Su despliegue físico, su capacidad para cubrir terreno y su energía constante encajan de forma casi perfecta con lo que pide el estilo de Iraola: intensidad alta, presión agresiva, transiciones rápidas. Es el tipo de interior que no solo sobrevive en ese contexto, sino que lo potencia.

Por eso, después de esa exhibición, la conclusión se impone con fuerza: si el Liverpool va a seguir moviéndose en el mercado de los 100 millones, Sangare apunta directo a la parte alta de la lista. No será este verano. Pero el próximo, cuando el club mire de frente la necesidad de remodelar el centro del campo, su nombre estará ahí.

Y si mantiene este nivel en la Premier League, la pregunta no será si vale 100 millones, sino cuánto estará dispuesto a pagar el Liverpool para que ese motor vista de rojo.