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Francia busca liderato sin Deschamps y con Haaland en el banquillo

Francia llega a su último partido de la fase de grupos con un aire extraño. Se juega el primer puesto del Grupo I ante Noruega, pero lo hace sin su seleccionador en el banquillo y frente a un rival que deja a su gran estrella, Erling Haaland, de inicio en la reserva. Partido decisivo, ambiente particular.

Didier Deschamps ha regresado a Francia tras el fallecimiento de su madre y el equipo estará dirigido por su asistente de confianza, Guy Stephan. No es un detalle menor: es la primera vez en mucho tiempo que los campeones del mundo en 2018 afrontan un duelo clave sin la figura que ha marcado su última era. El plan, sin embargo, no se toca en ataque.

Mbappé, Olise y Dembélé, sin red

Francia introduce cuatro cambios en el once, pero mantiene intacto su tridente ofensivo de gala. Kylian Mbappé, Michael Olise y Ousmane Dembélé saldrán de inicio, una declaración de intenciones en un partido en el que solo vale ganar para asegurar la cima del grupo.

En la zaga entra Maxence Lacroix, acompañado por Theo Hernandez, que regresa al once para dar profundidad y agresividad por la banda izquierda. En el centro del campo, Aurelien Tchouameni asume la batuta, mientras que el joven Desire Doue se gana un puesto en el frente ofensivo, una apuesta fresca para un duelo de alta tensión.

Es una Francia reconocible en sus hombres clave, pero con retoques que apuntan a piernas frescas y a un ritmo más alto desde el inicio. No hay margen para especular.

Noruega guarda a Haaland

La gran sorpresa está en el otro lado. Noruega también necesita la victoria para optar al primer puesto, pero Erling Haaland arrancará el encuentro en el banquillo. Decisión valiente, arriesgada o calculada, según se mire, pero que altera por completo el paisaje del partido.

Sin su delantero más temible de inicio, los noruegos deberán encontrar otras vías para inquietar a una defensa francesa que mezcla jerarquía y novedades. La amenaza puede llegar más repartida, con un bloque quizá más compacto, pero sin la figura que condiciona cualquier plan defensivo rival.

Un grupo en el alambre

La ecuación es sencilla y cruel: Francia y Noruega necesitan ganar para mandar en el Grupo I. No hay red de seguridad para el que dude, ni premio para el conformista. Cada decisión de Stephan, cada minuto que Haaland permanezca sentado, puede inclinar el desenlace.

Francia, con su tridente estelar y un banquillo guiado por Guy Stephan, se aferra a su jerarquía. Noruega, con su goleador esperando su momento, juega al ajedrez desde el vestuario. La pregunta es clara: ¿quién impondrá su apuesta cuando el grupo se decida a un solo partido?

Francia busca liderato sin Deschamps y con Haaland en el banquillo