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El giro de Rashford en el Barça: de descartado a prioridad para Flick

El caso Rashford da un giro en el Barça: de descartado a petición expresa de Flick

Durante semanas, el futuro de Marcus Rashford en el Barcelona parecía escrito. Salida casi segura, operación complicada y un club mirando hacia otros objetivos. Pero el fútbol no entiende de guiones cerrados. Bastó un latigazo en un Clásico y un tramo final de temporada a gran nivel para que el inglés pasara de estar en la puerta de salida a convertirse en asunto prioritario en los despachos del Camp Nou.

De duda a apuesta de entrenador

Según informa Mundo Deportivo, Hansi Flick ha sido claro: quiere que el club haga un esfuerzo para que Rashford continúe. No como complemento, sino como pieza útil en su libreto ofensivo. El técnico alemán ha visto en el atacante una evolución que encaja con la idea de un Barça más vertical, más agresivo y con más amenaza en campo rival.

El problema no está en el césped. Está en los números.

Manchester United no contempla otro préstamo. Si el Barça quiere seguir contando con Rashford, tendrá que lanzarse a por un traspaso definitivo. La cifra que se maneja ronda los 35 millones de euros, un precio asumible en otros tiempos, pero que hoy sigue siendo una montaña para la economía culé.

Un mercado con cuentas muy ajustadas

En los despachos del Camp Nou ya se mueven para ver cómo encajar la operación dentro del estrecho margen salarial. Hay un punto a favor: Rashford ya no entra en los planes de Michael Carrick en el United y el jugador ha dejado clara su intención de continuar en Barcelona. Quiere seguir en el Camp Nou, no regresar a Old Trafford.

Ahí aparece un factor clave: su disposición a rebajarse de forma importante el sueldo. El adiós de Robert Lewandowski ha liberado espacio en la masa salarial y abre una ventana que hace unos meses parecía cerrada. No lo resuelve todo, pero cambia el escenario.

El Barça, eso sí, mantiene sus prioridades: la defensa sigue siendo el gran objetivo del mercado. Reforzar la zaga es la primera línea del plan. Lo que ocurra con Rashford dependerá de hasta dónde pueda estirarse el club sin romper el delicado equilibrio financiero que vigila cada movimiento.

Un final de temporada que lo cambia todo

Los números de Rashford en este curso respaldan la fe de Flick. El inglés ha disputado 48 partidos, con 14 goles y 14 asistencias. Cifras notables, pero lo que más ha calado dentro del club no es el total, sino el cómo y el cuándo.

En los últimos diez encuentros del curso firmó cuatro goles y una asistencia. Más que los registros, impactó su actitud: un Rashford más incisivo, atacando espacios, encarando, trabajando sin balón, con una energía que no siempre se le había visto en sus primeros meses de blaugrana.

Su gol en el Clásico fue un punto de inflexión. No solo por la estética o la importancia del partido, sino porque llegó en un momento en el que su continuidad se ponía seriamente en duda. A partir de ahí, cambió la conversación alrededor de su nombre.

El perfil que encaja en el plan de Flick

En el club hay una convicción compartida: todavía no se ha visto la mejor versión de Marcus Rashford en Barcelona. Internamente se cree que, con continuidad y confianza, puede acercarse de nuevo al nivel que le convirtió en una de las grandes figuras del Manchester United y de la selección de Inglaterra.

Su velocidad, su capacidad para atacar tanto desde la banda como por dentro y su facilidad para ocupar cualquier posición del frente de ataque encajan como anillo al dedo en la pizarra de Flick. El técnico quiere un equipo que muerda a la contra, que amenace en transición y que tenga desequilibrio en los metros finales. Rashford ofrece todo eso cuando está enchufado.

La sensación en el club es que este tramo final ha sido solo un aviso. Un adelanto de lo que podría ser si se asienta definitivamente como uno de los referentes del ataque.

Decisión en los despachos

Rashford ya ha hablado en el campo. Ha cambiado su rol de jugador prescindible a futbolista reclamado por el entrenador. Está dispuesto a ajustar su salario para seguir. Manchester United escucha ofertas. El encaje deportivo existe.

Ahora el foco está en una sola cuestión: ¿puede el Barça convertir este deseo en una operación viable sin poner en riesgo el resto del plan de mercado?

La respuesta no llegará en el césped, sino en una sala de reuniones del Camp Nou. Y de esa decisión puede depender si el proyecto de Flick arranca con un Rashford definitivo… o con un hueco por llenar en la delantera.