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Glody Makabi Lilepo y la alarma en Kaizer Chiefs

Los hinchas de Kaizer Chiefs se levantaron inquietos el domingo. No hubo comunicado oficial, ni filtración de mercado. Solo dos historias de Instagram. Dos frases cortas, casi infantiles, pero con un eco enorme en un club que vive en permanente estado de nerviosismo: “leaving bye” y “bye bye”.

En una de las publicaciones aparecía el entrenador de porteros Ilyes Mzoughi. En la otra, el guardameta Bruce Bvuma. Suficiente para que buena parte de la afición empezara a atar cabos y a preguntarse si Glody Makabi Lilepo acababa de despedirse de sus compañeros y del personal técnico. En pleno invierno futbolístico, cualquier gesto en redes sociales se convierte en munición para el rumor.

Pero la realidad en los despachos de Naturena es muy distinta a la novela que se escribió en los comentarios.

Un contrato sólido y un rol central

Lilepo no está cerca de la puerta de salida. Al contrario. El congoleño sigue firmemente ligado a Kaizer Chiefs. El club lo ató con un contrato de dos años y medio en 2025, con una opción de ampliación por una temporada más, lo que deja a la entidad con el control total de su futuro inmediato.

A día de hoy, le queda un año de vínculo, hasta junio de 2027, con una opción que podría estirarlo hasta junio de 2028 si el club decide activarla. Es decir, el margen de maniobra está del lado de Amakhosi, no del jugador ni de posibles pretendientes.

Fuentes internas del club son claras: Kaizer Chiefs no está escuchando ofertas por Makabi Lilepo. Y, de hecho, no ha llegado ningún interés concreto por él. La figura del extremo se ha vuelto demasiado importante como para abrir siquiera una conversación en ese sentido.

El primer fichaje de la era Nabi que cambió el pulso del equipo

Lilepo aterrizó en Naturena como la primera incorporación de Nasreddine Nabi en la ventana de enero de 2025. No fue un fichaje decorativo. Desde su llegada, el internacional de DR Congo se ha convertido en una de las piezas clave del proyecto de reconstrucción de los gigantes de Soweto.

En apenas 18 meses, su impacto es incuestionable: 15 goles, 56 partidos disputados y cinco asistencias. Pero las cifras solo cuentan una parte. La otra se ve en los momentos grandes.

Formó parte del plantel que rompió una sequía de una década sin títulos, levantando la Nedbank Cup 2025 ante el eterno rival. Ese trofeo no solo llenó una vitrina; alivió una herida abierta durante años en la hinchada de Chiefs. Lilepo estuvo ahí, en el corazón de esa resurrección competitiva.

Esta temporada volvió a aparecer cuando más falta hacía. Su aporte resultó decisivo para que el equipo terminara tercero en liga, la mejor campaña doméstica del club en los últimos años. Ese puesto no es un simple número en la tabla: devuelve a Kaizer Chiefs al MTN8 tras dos temporadas de ausencia y asegura billete para la CAF Confederation Cup. Un salto competitivo que el club llevaba tiempo persiguiendo.

Rumor en 24 horas, influencia a largo plazo

La ironía de todo este episodio es evidente. Un jugador que se ha consolidado como uno de los líderes futbolísticos de Kaizer Chiefs ve cómo su continuidad se pone en duda por dos historias de Instagram que, por formato, desaparecen automáticamente a las 24 horas. Un suspiro digital frente a un proyecto deportivo que se construye a largo plazo.

Las redes sociales encendieron la alarma. El contrato, el contexto deportivo y la postura del club la apagaron.

Lilepo sigue siendo, hoy, una de las caras del nuevo Kaizer Chiefs. Y con MTN8 y CAF Confederation Cup en el horizonte, la verdadera pregunta no es si se va, sino hasta dónde puede llevar a Amakhosi en la próxima temporada.

Glody Makabi Lilepo y la alarma en Kaizer Chiefs