Ibrox se rompe: derrota y despedida amarga de Tavernier
Rangers encajó su cuarta derrota consecutiva. 2-1 ante Hibernian en Ibrox, en una noche que debía ser la despedida emotiva de James Tavernier y terminó convertida en un retrato crudo del final de temporada del equipo de Danny Röhl.
El capitán, emblema durante 11 años, no estaba en la alineación inicial. Röhl se lo comunicó y todo apuntaba a que ni siquiera acudiría al estadio. Sin embargo, Tavernier apareció antes del inicio, visiblemente emocionado, para recibir sobre el césped una presentación de manos de la leyenda John Greig. Homenaje, ovación… y luego nada. Ni un minuto de juego. Ni una última ovación en activo. Ni un cierre a la altura de su trayectoria.
En lugar de una noche de despedidas, Ibrox presenció otra derrota y un divorcio creciente entre el banquillo y la grada.
Hibs golpea primero y Sallinger desespera a Rangers
El estadio ya llegaba tocado, con las gradas más vacías de lo habitual tras la caída definitiva en la lucha por el título después de tres derrotas post-split. El silencio se hizo aún más pesado muy pronto.
Rangers arrancó con intención. Youssef Chermiti avisó con un buen cabezazo que Raphael Sallinger desvió a córner. Parecía un inicio prometedor. Fue un espejismo.
En la primera llegada clara de Hibernian, castigo. Jordan Obita encontró espacio por la izquierda y puso un centro preciso al corazón del área. Martin Boyle, solo, conectó una volea potente desde unos diez metros y superó a Jack Butland por bajo. Frialdad en la definición, frío en la grada.
Rangers reaccionó con rabia. Thelo Aasgaard obligó a Sallinger a intervenir de nuevo, Dujon Sterling mandó un disparo alto y Chermiti se topó otra vez con el portero, que le tapó el mano a mano con los pies. El guardameta de Hibs sostuvo a los suyos casi en solitario durante buena parte del primer tiempo.
Connor Barron probó desde 25 metros con un disparo que volaba hacia la escuadra. Otra mano salvadora de Sallinger. Aasgaard rozó el poste con un disparo curvado desde dentro del área y Mikey Moore también se encontró con el portero.
Rangers necesitaba algo extraordinario para derribar el muro. Y lo encontró justo antes del descanso.
La joya de Aasgaard y un segundo tiempo que se escapa
Al borde del intermedio, en la frontal del área, Thelo Aasgaard se plantó ante el balón. Ejecutó un libre directo perfecto: golpe seco, rosca, potencia, escuadra. Sallinger, esta vez, sólo pudo mirar. Golazo y 1-1. Un suspiro de alivio en Ibrox, una mínima chispa en una temporada que se apaga.
Tras el descanso, Rangers mantuvo la iniciativa. Barron y Chermiti dispararon desviado, mientras el equipo se instalaba en campo rival. Bojan Miovski cazó un balón suelto dentro del área con todo a favor, pero mandó su remate por encima del larguero. Otra ocasión clara desperdiciada, otro gesto de frustración.
El partido empezó a romperse. Hibernian, paciente, esperó su momento. Ante Suto avisó con un disparo al lateral de la red. Butland tuvo que intervenir con una doble parada ante Dane Scarlett y Felix Passlack para evitar el segundo. El aviso era claro: Rangers mandaba en posesión, pero Hibs olía sangre a la contra.
Scarlett silencia Ibrox y la bronca estalla
Cuando el reloj se acercaba al 90, Rangers parecía condenado al empate. No fue así. Fue peor.
Passlack se escapó por la derecha en una transición rápida y metió un centro tenso al área pequeña. Allí apareció Dane Scarlett, cedido por Tottenham, para empujar el balón casi sobre la línea. 1-2 en el último minuto del tiempo reglamentario. El murmullo se transformó en abucheos. Ibrox, otra vez, hirviente de frustración.
Mientras los jugadores se retiraban cabizbajos, el foco se desplazó del césped a la banda. No hubo vuelta de honor para Tavernier ni tributo final desde las gradas. En su lugar, Danny Röhl se quedó en el campo, cara a cara con los aficionados, intentando explicar otra derrota y prometer cambios.
El técnico fue contundente en sus palabras: las últimas cuatro jornadas “no han sido lo suficientemente buenas”, el final de temporada es “inaceptable” y el club necesita un “corte fuerte” y “nuevos estándares” dentro y fuera del campo. Mensaje directo, tono de ruptura.
El caso Tavernier: sorpresa, tensión y un adiós en el aire
El otro gran tema de la noche no se jugó con el balón. Se jugó en la gestión del vestuario.
Röhl explicó que habló con Tavernier antes del partido. Quería que tuviera “una gran despedida” tras 11 años, pero dejó claro que, como entrenador, debía decidir el once. Su plan: que el capitán no fuera titular, pero sí tuviera minutos al final del encuentro para despedirse sobre el césped.
Tavernier, sin embargo, decidió retirarse de la convocatoria. El técnico admitió que se sorprendió por la decisión y subrayó que “no la respetará de esta manera”, insistiendo en la necesidad de respeto mutuo y recordando que él es quien toma las decisiones deportivas.
El capitán recibió su homenaje antes del pitido inicial, pero no el último aplauso en juego. Ni el último centro, ni el último penalti, ni el último gesto con la camiseta que ha llevado durante más de una década. Un adiós raro, frío, casi inconcluso.
Lo que viene: urgencia en Rangers, premio en juego para Hibs
Rangers cerrará la temporada a domicilio, en el campo de Falkirk, con un objetivo que habría parecido impensable hace un mes: evitar una quinta derrota seguida. Röhl lo dejó claro: “Todos deben estar orgullosos de llevar esta camiseta” y exige una reacción inmediata el sábado.
Hibernian, por su parte, se ha ganado un final muy distinto. Si vence a Motherwell en Easter Road, asegurará la cuarta plaza en la Scottish Premiership. Un premio importante y un cierre con sabor a reivindicación para el equipo de David Gray.
Mientras en Leith se preparan para un último duelo con premio, en Ibrox la pregunta es otra: ¿ha sido esta noche el verdadero final de una era, o sólo el comienzo de una reconstrucción tan necesaria como dolorosa?
Podría interesarte

PSG conquista su quinto título consecutivo y el viejo continente tiembla

Hearts y Celtic: La batalla final por el título en Tynecastle

Dele Alli: El talento que deslumbró y su caída en el fútbol

El TAS confirma sanción al Real Madrid por cánticos homófobos

Caso Negreira: ¿Puede UEFA sancionar al Barcelona?

Southampton remonta y avanza a la final del play-off
