Logotipo completo Pelo Tahoy

Idaho vence a Grand Canyon 1-0 en el Kibbie Dome

MOSCOW, Idaho — Un error tempranero dejó a Grand Canyon sin premio en el inicio de su gira por el Noroeste del Pacífico. Idaho aprovechó la única concesión seria de la noche y se llevó un 1-0 corto, pero contundente, en el césped artificial del Kibbie Dome.

Un regalo en el minuto 6

El partido apenas tomaba temperatura cuando llegó la acción que lo decidió todo. En el minuto 6, una salida de la guardameta Emma Knack quedó corta y mal despejada. El balón cayó directo a los pies de Calli Chiarelli, el tipo de ocasión con la que sueña cualquier delantera.

La veterana atacante de Idaho no dudó. Controló con un par de toques, levantó la mirada y, con la portería prácticamente desguarnecida, colocó el disparo que abrió el marcador y terminó siendo definitivo.

A partir de ahí, el guion cambió por completo.

Una muralla sin respuesta en ataque

GCU, acostumbrado a encontrar vías al gol de distintas formas en la era Cissell, se quedó sin ideas en la última zona. No solo no marcó: no logró ni un solo disparo a puerta en los 90 minutos. Es apenas la segunda vez que le sucede al programa desde aquella histórica primera aparición en el Torneo NCAA ante No. 3 USC.

Idaho cerró todos los caminos. Cada intento de progresar se estrelló contra una defensa bien plantada y una línea de presión que ahogó a las Lopes. Cuando el equipo de Phoenix necesitaba reacción, nunca llegó el remate claro, nunca apareció la chispa final.

Detrás, sin embargo, GCU se recompuso tras el golpe inicial. La zaga ajustó marcas, protegió mejor a Knack y mantuvo vivo al equipo hasta el pitido final. Solo permitió tres tiros más a puerta, todos resueltos por la propia guardameta, que evitó que la noche fuera más dura.

Idaho se impulsa, GCU se frena

Con el triunfo, Idaho (5-1-1) encadenó su tercera victoria consecutiva y, por fin, pudo celebrar ante un rival que se le había resistido. El curso pasado cayó frente a GCU en Phoenix; esta vez, en casa, no dejó escapar la oportunidad. La portera Paula Flores firmó su vigésimo segundo partido con la portería a cero, otra marca que subraya la solidez del conjunto.

Para Grand Canyon (3-2-2), la derrota corta una racha de tres encuentros sin perder. El golpe no llega solo en el marcador: también deja la sensación de una ocasión desperdiciada en un duelo que, salvo por el error inicial, se mantuvo siempre abierto.

Mirada a Eastern Washington

No hay tiempo para lamentos. El domingo espera Eastern Washington en Cheney, un rival peligroso pese a llegar de una derrota ante Wyoming que frenó su arranque perfecto de cinco victorias seguidas.

GCU volverá a un campo de pasto natural y buscará una reacción inmediata antes de encarar una serie de tres partidos como local que se adentrará en el tramo de conferencia. La pregunta es clara: ¿fue este tropiezo un simple desliz de septiembre o la señal de que las Lopes deben ajustar mucho más si quieren competir al máximo nivel cuando lleguen los partidos que realmente pesan?