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Investigación policial por altercado entre Krystian Bielik y aficionados en Fratton Park

La victoria de Portsmouth por 2-0 ante Cardiff City en Championship quedó ensombrecida por una escena que nada tuvo que ver con el juego. En los minutos finales, muy cerca del banderín, el balón salió despedido hacia la grada. Krystian Bielik fue a recuperarlo. A partir de ahí, el fútbol desapareció.

El defensa de Cardiff se vio envuelto en un enfrentamiento físico con un aficionado local cuando intentaba recoger la pelota de entre el público. Brian Barry-Murphy, técnico del conjunto galés, aseguró después del encuentro que su jugador “recibió una bofetada en la cara”. En redes sociales comenzaron a circular vídeos en los que se ve al internacional polaco sujetando a un joven por la parte superior del cuerpo mientras intenta volver al césped.

La situación escaló en segundos. Varios seguidores de Portsmouth gesticulaban desde la grada, señalándose el cuello, convencidos de que el chico había sido agarrado por la garganta. El ambiente se enrareció de inmediato.

La policía de Hampshire confirmó que ha abierto una investigación por una presunta agresión. “Podemos confirmar que estamos investigando un incidente en el que, según se informó, un adolescente fue víctima de una agresión leve durante el partido en Fratton Park. Nuestras pesquisas continúan”, señaló el cuerpo policial en un comunicado.

El incidente no terminó ahí. En pleno revuelo, otro aficionado lanzó un balón que impactó en la cabeza del defensor de Cardiff Perry Ng. Ambos seguidores implicados fueron expulsados del estadio por los servicios de seguridad.

Al término del encuentro, el entrenador de Portsmouth, John Mousinho, se dirigió al vestuario rival para pedir disculpas a los jugadores de Cardiff City por lo sucedido. Un gesto que no borra la escena, pero sí marca la postura del club.

Portsmouth emitió después un comunicado en el que asumió la preocupación de sus propios aficionados por lo ocurrido con el joven y el jugador visitante: “Portsmouth Football Club es consciente de la preocupación de los aficionados respecto al incidente que involucra a un joven seguidor y a un jugador rival en el partido de ayer en Fratton Park.

Dado que se trata de un asunto de protección de menores y está siendo investigado tanto por el club como por la policía, no sería apropiado comentar más sobre las circunstancias en este momento.

Sin embargo, somos conscientes de que circulan en redes sociales diversas afirmaciones y versiones de lo ocurrido. Pedimos cautela ante las especulaciones mientras las pesquisas siguen su curso.

El bienestar y la protección de los jóvenes son de máxima importancia para Portsmouth Football Club. Continuaremos colaborando con las partes pertinentes a medida que avancen las investigaciones.

No se harán más comentarios mientras la investigación siga abierta”.

El caso también ha llegado a los despachos de la federación. La Football Association ha sido informada del incidente y revisará el informe arbitral antes de decidir si toma medidas disciplinarias adicionales.

Desde Cardiff City, el mensaje fue claro. El club galés expresó su respaldo a la gestión del equipo arbitral durante el choque: “Estamos satisfechos con la forma en que los colegiados manejaron la situación durante el partido, al haber tenido plena visión de lo sucedido. La protección de los jugadores será siempre de máxima importancia para nosotros”.

Un partido de Championship, un balón dividido en la grada y un cruce tenso que ahora se traslada a comisarías, despachos y comités. La investigación dictará responsabilidades, pero la pregunta ya flota sobre la temporada: hasta dónde está dispuesto a llegar el fútbol inglés para blindar, de verdad, la seguridad de jugadores y jóvenes aficionados.