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Isak sobrevive al infierno de St James’ Park en empate agónico

Alexander Isak sabía lo que le esperaba. Lo había intuido toda la semana. Pero nada prepara a un futbolista para el estruendo de un estadio entero convertido en juicio popular.

En su primera visita a St James’ Park desde su sonado traspaso a Liverpool por 125 millones de libras, el sueco fue recibido entre abucheos atronadores, cánticos que lo tildaban de “greedy” y una hostilidad que no aflojó en los 90 minutos. Cada control, cada fallo, cada caída, amplificados por una grada encendida.

Ni siquiera cuando Lewis Hall lo barrió con una entrada durísima, dejándolo retorciéndose en el césped, bajó el volumen. Al contrario: el rugido rival se acercó al que celebró los goles de Newcastle.

Iraola protege a su ‘9’

El estreno de Andoni Iraola en el banquillo de Liverpool terminó en un 2-2 agónico, con su equipo rescatando un punto en el descuento y su delantero estrella atrapado en una tarde gris, errática, sin colmillo.

El técnico, sin embargo, blindó a Isak en público.

“Creo que él ya esperaba un poco el ambiente, no ha sido una gran sorpresa para él”, explicó Iraola tras el encuentro. “Lo ha intentado todo, nos ha dado buenas posiciones con balón, ha tenido un par de situaciones para finalizar en el área, no las más claras, pero valoro que haya seguido empujando, peleando”.

El problema para Liverpool es que la historia se repite. El fichaje récord, lastrado por lesiones y bajo rendimiento la temporada pasada, sigue sin ofrecer señales claras de que vaya a justificar ese precio. Ante Newcastle, su definición fue pobre, su impacto mínimo. En un escenario caliente, no apareció.

Viejos fantasmas atrás, alivio al final

Mientras Isak se peleaba con el balón y con el ambiente, los viejos defectos defensivos de Liverpool reaparecían sin pudor. Las dudas atrás, las desconexiones, la fragilidad que ya les costó puntos el curso pasado.

Anthony Elanga golpeó pronto, adelantando a Newcastle en la primera parte y desatando la euforia en Tyneside. Liverpool respondió tras el descanso, con Cody Gakpo encontrando el empate y dando la sensación de que el equipo de Iraola empezaba a asentarse.

Duró poco.

Matthias Jaissle, en su debut oficial al frente de Newcastle tras la sorprendente dimisión de Eddie Howe a principios de agosto, movió el banquillo y encontró oro inmediato: Joe Willock saltó al campo y, casi en su primera intervención, devolvió la ventaja a los locales.

St James’ Park olía a victoria. Liverpool, otra vez, a derrota en un partido que se le escapaba entre errores atrás y falta de filo arriba.

Un penalti “blando” y un cañonazo de Szoboszlai

Cuando el reloj ya se asomaba al final del añadido, llegó el giro final. Victor Muñoz se coló en el área, Lewis Hall llegó tarde y su entrada torpe terminó en un penalti que cambió el guion de la tarde.

Dominik Szoboszlai tomó la responsabilidad. Carrera corta, golpe seco. Balón a la escuadra, 2-2 en el marcador y un suspiro de alivio en el banquillo visitante. Iraola, fichado desde Bournemouth para sustituir al destituido Arne Slot en verano, evitaba así arrancar su etapa en Anfield con una derrota.

“Marcamos al final, así que seguramente te vas con un sabor mejor”, admitió el técnico. “Pero antes del partido no habríamos firmado este resultado”.

Al otro lado, Jaissle no podía ocultar su frustración.

“Ha sido un partido de sentimientos mezclados, sobre todo al final, cuando te quitan dos puntos con una decisión así, es muy duro de digerir”, lamentó. “Para mí es un penalti muy blando, como lo llamáis aquí. Si das estos penaltis, tendrás que pitar muchos durante la temporada”.

Orgullo en Newcastle pese al golpe

El enfado por la decisión no tapó, eso sí, la satisfacción del alemán por lo que vio de su equipo en pleno periodo de transición y sin dos pilares como Dan Burn y Joelinton, ambos lesionados.

“Hay mucha confianza y estamos muy orgullosos de lo que vimos”, subrayó. “Los chicos jóvenes hicieron un trabajo increíble con todos los desafíos de este periodo. Ya estamos rindiendo a un nivel alto y eso nos hace sentir orgullosos. Tenemos una muy buena base sobre la que construir”.

Newcastle dominó fases largas del encuentro, sometió a Liverpool por momentos y dejó la sensación de que el proyecto de Jaissle tiene músculo para competir, incluso sin todas sus piezas.

Liverpool, en cambio, se marchó con un punto, un susto y varias preguntas. La defensa sigue temblando, el plan aún está verde y su delantero de 125 millones no encuentra el gol ni el sosiego.

Iraola lo defendió en público. La grada de St James’ Park ya dictó su veredicto. ¿Cuánto tardará Anfield en exigir que Isak responda con algo más que intentos y buenas intenciones?