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Jeff Bezos y su interés en Liverpool: conversaciones con el consorcio de Bhatia

El dinero más poderoso del mundo vuelve a mirar al fútbol europeo. Jeff Bezos, fundador de Amazon y uno de los hombres más ricos del planeta, ha mantenido conversaciones para sumarse al consorcio encabezado por Amit Bhatia que ha mostrado interés en adquirir una participación minoritaria en Liverpool, según informaciones publicadas este miércoles.

No se trata de una compra total del club, ni de un movimiento inminente, pero el nombre impresiona. Forbes estima la fortuna del empresario estadounidense de 62 años en torno a 192.000 millones de libras, una cifra que lo coloca en la cúspide de la riqueza global y que, de materializarse su entrada, añadiría un peso financiero descomunal al entorno de Anfield.

El consorcio de Bhatia entra en escena

El grupo lo lidera Amit Bhatia, empresario británico-indio y yerno del magnate del acero Lakshmi Mittal. Es su cara la que aparece en primer plano en esta operación. Bhatia encabeza el consorcio que ya se ha acercado formalmente a Fenway Sports Group (FSG), actual propietario de Liverpool, para explorar la compra de una participación minoritaria en el 20 veces campeón de Inglaterra.

FSG confirmó el martes que el consorcio de Bhatia había iniciado contactos para discutir la posible entrada en el accionariado. No hay acuerdo, ni cifras firmadas, pero sí una negociación abierta y, sobre todo, un mensaje claro: Liverpool sigue siendo uno de los activos más codiciados del fútbol mundial.

Sky News ha informado del interés de Bezos en sumarse a este consorcio, aunque matiza que el estadounidense no ha tomado todavía una decisión definitiva sobre si seguirá adelante con el plan. El movimiento está en fase de conversaciones, no de compromiso.

Un viejo coqueteo con el deporte

No sería la primera vez que Bezos tantea la entrada en el deporte de élite. En Estados Unidos ya exploró posibles ofertas por franquicias de la NFL como Seattle Seahawks y Washington Commanders. En ambos casos decidió no seguir adelante. Esta vez, el escaparate sería distinto: un gigante europeo con una marca global y una afición repartida por todos los continentes.

El interés por Liverpool llega, además, en un momento de transición para Bhatia. El dirigente de 46 años dejó el martes el consejo de administración de QPR, club con el que mantenía un vínculo de 18 años. Cerró su etapa en la entidad de la Championship transfiriendo su participación al propietario mayoritario, Ruben Gnanalingam. Un adiós largo y silencioso que, visto con la perspectiva de las últimas horas, parece el prólogo de una apuesta mucho más ambiciosa.

Un valor por las nubes

Los números subrayan la magnitud del negocio. Según el Financial Times, un acuerdo con el consorcio liderado por Bhatia situaría la valoración de Liverpool por encima de los 6.000 millones de dólares. Una cifra que contrasta de forma brutal con el pasado reciente: FSG compró el club en 2010 por 300 millones de libras.

Desde entonces, el proyecto ha levantado una Champions League, una Premier League y ha consolidado a Liverpool como una marca global. El resultado se ve ahora en el mercado. En 2023, FSG ya vendió una participación minoritaria a la firma de inversión Dynasty, y cualquier operación con el grupo de Bhatia seguiría un modelo similar: entrada de capital sin pérdida del control mayoritario por parte del actual propietario.

FSG, que también posee la franquicia de béisbol Boston Red Sox, ha construido un ecosistema deportivo con fuerte presencia en Estados Unidos y Europa. Abrir la puerta a otro socio estratégico, con nombres como Bezos en el horizonte, elevaría aún más el perfil financiero del club.

¿Qué significa para Liverpool?

Por ahora, todo se mueve en el terreno de las conversaciones y las valoraciones. No hay garantías de que Bezos dé el paso definitivo ni de que el consorcio cierre el acuerdo con FSG. Pero el simple hecho de que uno de los mayores patrimonios del mundo estudie asociarse con Liverpool dice mucho del lugar que ocupa hoy el club en el mapa del negocio deportivo.

Si la operación prospera, Anfield podría convertirse en el siguiente gran escenario donde se crucen el dinero de la tecnología, los fondos de inversión globales y la pasión de un club histórico. Si no, quedará la pregunta: ¿cuánto tardará en aparecer el próximo gigante financiero dispuesto a entrar en el juego?