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John Mousinho y el incidente con Krystian Bielik en Cardiff City

John Mousinho, entrenador de Portsmouth, no se guardó nada al recordar el incidente que salpicó la victoria del sábado ante Cardiff City. Dijo estar “absolutamente furioso” por la posición en la que, según él, se le colocó tras el choque entre Krystian Bielik y un aficionado en la grada.

El defensa de Cardiff City, Krystian Bielik, se vio envuelto en una confrontación física con un seguidor cuando fue a recoger un balón entre el público en los minutos finales de la segunda parte. Lo que parecía una simple acción para reanudar el juego terminó convertido en el centro del debate del postpartido.

La situación escaló tanto que la Policía de Hampshire confirmó después del encuentro la apertura de una investigación sobre un incidente “en el que, según se informó, un adolescente fue víctima de una agresión común”. El foco dejó de estar en el resultado y se trasladó a la conducta en la grada.

Nada más acabar el partido, Mousinho se acercó a los jugadores de Cardiff City para disculparse y condenó el comportamiento de los aficionados implicados. Lo hizo con contundencia, pero con una información que ahora asegura que no estaba completa.

Días después, con la semana avanzando hacia el duelo del sábado ante Charlton, el técnico cambió el tono. En su comparecencia previa al encuentro, explicó que aquellas primeras declaraciones se apoyaban únicamente en la versión que le trasladaron en caliente.

“Ahora he visto las imágenes y mis comentarios de después del partido se basaban por completo en lo que me habían contado”, explicó Mousinho en BBC Radio Solent. La visión del vídeo alteró su percepción de lo ocurrido y, sobre todo, el contexto en el que habló ante los medios.

El entrenador detalló que, en el momento del incidente, no tenía una línea clara de visión desde el banquillo. Entonces intervino el colegiado. “Cuando empezó la pelea no podía verla desde donde estaba, el árbitro habló con nosotros y sus palabras en ese momento fueron muy claras, dijo que había visto el incidente en su totalidad”, relató.

Según la explicación que recibió en pleno partido, el árbitro le aseguró que, cuando Krystian Bielik se acercó a por el balón, “el aficionado le dio una bofetada” y que “un segundo aficionado lanzó un balón a la cabeza de Perry Ng”. Con esa versión, Mousinho salió a la sala de prensa.

Ahora, con las imágenes revisadas y la investigación policial en marcha, el técnico de Portsmouth deja claro que su enfado no es solo por lo que ocurrió junto al terreno de juego, sino por haber tenido que pronunciarse sin haber visto por sí mismo la secuencia completa. En una temporada ya cargada de tensión, el caso Bielik-aficionado abre otro frente incómodo: hasta dónde llega la responsabilidad de los entrenadores cuando el caos viene desde la grada.