Logotipo completo Pelo Tahoy

Jorge Jesus desafía a Guardiola tras su salida de Al-Nassr

Jorge Jesus se marchó de Al-Nassr fiel a su estilo: directo, desafiante y sin rastro de falsa modestia. Le preguntaron si se sentiría orgulloso si Pep Guardiola acabara ocupando su lugar en el banquillo del club saudí. La respuesta, un latigazo.

“¿Orgullo por ser reemplazado por Guardiola? No… ¿por qué? Él es quien debería estar orgulloso de reemplazarme, no yo de él”, lanzó el técnico portugués, dejando claro que no piensa rebajar su propia jerarquía en el tablero de los entrenadores de élite.

El reto con Cristiano y una promesa cumplida

Jesus explicó por qué decidió no prolongar su etapa en Al-Nassr pese a haber cumplido con el objetivo doméstico. Para él, el proyecto tenía nombre y apellido: Cristiano Ronaldo.

“Cuando acepté este desafío, cuando Cristiano Ronaldo y [José] Semedo me invitaron, sabía que sería el reto más difícil de mi carrera como entrenador”, relató. “Para ganar este campeonato teníamos que ser mucho mejores que los rivales. Como le dije a Cris: ‘Te ayudaré a ser campeón y después seguiré con mi vida’”.

La promesa no se quedó en una frase de vestuario. Se convirtió en hoja de ruta. Título, despedida y un ciclo cerrado en sus propios términos.

Jesus reconoció que Ronaldo fue decisivo para que aceptara la aventura saudí. Sin esa llamada, la historia habría sido distinta. “Solo acepto este proyecto por ti, si no, no vendría”, le dijo al portugués. Y añadió una meta muy concreta: “Vamos a ganar los dos y te vas a ir de aquí con un título”. El plan se cumplió al pie de la letra.

Un solo año en Arabia: exigencia máxima

El entrenador luso también detalló por qué solo firmó por una temporada, pese a que Al-Nassr le ofrecía dos años de contrato.

“Cuando hablé con Cristiano Ronaldo, inicialmente me invitaron a firmar por dos años, pero yo solo quería hacer uno. Es lo que hago siempre en los clubes en los que estoy”, explicó. El motivo no es contractual, sino físico y mental.

Definió la liga saudí como un campeonato “muy duro”, donde el entrenador se ve obligado a tomar decisiones constantes, “muchas veces poniendo el cuerpo en la línea”, con un desgaste que no todos están dispuestos a asumir a largo plazo. “Es muy cansado. Fue un año maravilloso, tengo que disfrutarlo en otro lugar”, sentenció, dejando claro que su salida no es una huida, sino un cierre consciente después de un éxito.

Sobre Cristiano, solo elogios futboleros: “Tiene una pasión muy grande por el fútbol”. Esa obsesión competitiva del delantero encajó con la suya. De ahí nació una alianza breve, intensa y ganadora.

Turquía llama, el futuro de Guardiola se agita

Con su etapa en Al-Nassr cerrada en alto, Jesus se prepara para elegir su próximo destino en las próximas semanas. El interés desde Turquía es serio. Fenerbahce, al que dirigió entre 2022 y 2023, figura entre los clubes que han sondeado su regreso. Un contexto que le ofrece una vía conocida, con un entorno donde ya dejó huella.

Mientras tanto, sus palabras sobre Guardiola añaden ruido a un escenario ya cargado de rumores. El técnico catalán se perfila para dejar su puesto en City al final de la temporada, y cualquier movimiento suyo remueve el mercado de banquillos a escala mundial.

Jesus se va de Arabia convencido de que cumplió su misión y de que su nombre sigue pesando. Si algún día Guardiola ocupa su silla en Al-Nassr, el portugués ya dejó claro cómo lo ve: no como una sucesión natural, sino como un relevo que, a su juicio, también exige orgullo del que llega. Y el tablero de los grandes técnicos vuelve a moverse.