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Joshua Zirkzee deslumbra en pretemporada con Manchester United

La pretemporada suele dejar promesas que se desvanecen en cuanto rueda el balón de verdad. Joshua Zirkzee, de momento, está haciendo todo lo posible por no ser una de ellas.

El delantero neerlandés firmó una actuación deslumbrante en la goleada 0-5 de Manchester United ante Rosenborg, en un amistoso que dejó una imagen para repetir en bucle: su segundo gol, al que la prensa británica no ha dudado en etiquetar como “el mejor gol de pretemporada de la historia”. Puede sonar exagerado. La jugada, no tanto.

Zirkzee recibió, encaró, se deshizo con una calma insultante de su marcador directo, dejó fuera de la acción al guardameta con un amago frío como el acero y definió con una serenidad impropia de un amistoso de julio. Un tanto de esos que cambian el tono de una gira veraniega y que, sobre todo, obligan a mirarle de otra manera.

Un ‘9’ que juega como si llevara el ‘10’

Lo más llamativo no fue solo el gol. Fue el mapa de sus movimientos. Zirkzee partió como referencia ofensiva, pero su partido dibujó otra cosa: un delantero que retrocede, baja a recibir, se ofrece por dentro y actúa casi como segundo punta o mediapunta encubierto.

Steven Railston, en las páginas de Manchester Evening News, lo resumió con precisión: el neerlandés “empezó arriba, pero bajó con frecuencia a zonas más retrasadas, donde se siente más cómodo”. Desde ahí tejió el juego, combinó con criterio y dejó su firma en el primer tanto del encuentro: asistencia para el gol inaugural de Lacey antes de coronar su noche con esa acción individual que ya da la vuelta a Inglaterra.

El movimiento constante entre líneas le permitió enlazar con sus compañeros y dar fluidez a los ataques. No fue un delantero estático esperando centros. Fue un generador. Un foco de juego. Cada vez que se descolgaba, arrastraba marcas y abría pasillos para las llegadas desde segunda línea.

Oportunidad aprovechada en ausencia de Sesko

El contexto también cuenta. Benjamin Sesko está fuera por lesión y ese hueco en la delantera se ha convertido en un examen abierto. The Sun subrayó que Zirkzee “aprovechó la ausencia de Sesko y cumplió su promesa de pelear por la titularidad”. No se limitó a aparecer en la foto del golazo: dejó una actuación completa.

El tabloide destacó que no solo asistió a Lacey en el primer gol y se entendió “de forma brillante” con Mbeumo, sino que además firmó “un sensacional gol en solitario”: arrancada, dos defensas eliminados con un cambio de ritmo y un amague que dejó atrás también al portero. Todo, de nuevo, con esa tendencia marcada a caer a la zona de mediocampo para ofrecer una línea de pase más.

La sensación es clara: donde otros ven un amistoso más, Zirkzee ha visto una ventana. Y ha metido el hombro para intentar abrirla del todo.

Brillo en el césped, dudas en los despachos

No todo, sin embargo, se resuelve con un buen puñado de minutos en Noruega. Manchester Evening News recuerda que el futuro de Zirkzee en Manchester United todavía no está escrito. El club no ha cerrado la puerta a una posible salida y el escenario depende, en buena medida, de la evolución física de Sesko y de la velocidad de su regreso.

Ese matiz lo cambia todo. Si Sesko vuelve pronto y al máximo, la competencia se endurece de golpe. Si se retrasa, actuaciones como la de Rosenborg pueden ganar un peso decisivo en los planes del cuerpo técnico y de la dirección deportiva.

Por ahora, los hechos son tozudos: un amistoso, un gol que ha incendiado los titulares, una asistencia, un rol más profundo en el campo y una colección de elogios desde la prensa inglesa. Zirkzee ha levantado la mano. Falta por ver si Manchester United decide convertir este grito de pretemporada en una apuesta firme para el curso que está a punto de comenzar.