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Karim Adeyemi, nueva oportunidad de mercado para el Barça

El nombre de Karim Adeyemi vuelve a cruzarse en el camino del FC Barcelona. Esta vez, con una propuesta formal sobre la mesa y un contexto económico muy distinto al de los últimos veranos. El delantero de Borussia Dortmund, perseguido desde hace tiempo por Jorge Mendes para vestir de azulgrana, se acerca a un punto de no retorno en Alemania.

Una operación que vuelve a escena

No es un capricho de última hora. Mendes lleva varios mercados ofreciendo a Adeyemi al Barça, pero el club siempre se estrelló contra el límite salarial. La antigua norma 1:2 de LaLiga hacía inviable cualquier intento serio. Ahora, con el club ya operando bajo la regla 1:1, el escenario ha cambiado. Y Mendes lo huele como una oportunidad de mercado que no quiere dejar escapar.

El Barça ya ha dado el primer paso. Según la información de Sky Germany citada por SPORT, la entidad azulgrana ha presentado una oferta inicial: 20 millones de euros fijos y un porcentaje importante de una futura venta. Una estructura pensada para contener el gasto inmediato y, al mismo tiempo, seducir a Dortmund con posibles plusvalías a medio plazo.

No hay acuerdo. Todavía. Pero la negociación ya está en marcha y nadie en los despachos espera que se cierre en cuestión de horas. Esto va para varios días.

Adeyemi, pieza para complementar, no para sustituir

En el plan deportivo, el Barça ve en Adeyemi algo muy concreto: experiencia y desequilibrio para acompañar, no tapar, a Roony Bardghji. La idea no es elegir entre uno y otro, sino sumar perfiles distintos en banda para darle a la plantilla más variantes ofensivas.

El club catalán entiende que Adeyemi puede salir por un precio razonable. Dortmund no ha logrado generar una subasta y eso abre una ventana. La oferta azulgrana llega precisamente en ese punto de debilidad del mercado: pocos pretendientes, un año de contrato por delante y un rendimiento irregular en las dos últimas temporadas, en las que el alemán no ha sido indiscutible.

Ahí intenta morder el Barça.

La brecha económica sigue siendo grande

El problema está en la cifra. Dortmund, según el mismo informe, sigue valorando a Adeyemi en torno a los 40 millones de euros. El doble de lo que el Barça ha puesto sobre la mesa en fijo. En el Camp Nou consideran que esa tasación no encaja con la situación real del jugador ni con su contrato.

La posición del club alemán se ha ido suavizando a medida que avanza el mercado. Ha rebajado sus pretensiones iniciales, pero no lo suficiente como para cerrar una venta. El tiempo corre y aprieta. Un año de contrato es poco margen para proteger el valor de un activo, y la falta de titularidad continuada reduce aún más la fuerza negociadora.

Hay otro elemento clave: Adeyemi ya tiene un principio de acuerdo con el Barça en lo relativo a sus condiciones personales. Cuando el jugador se alinea con un destino concreto, la presión sobre el club vendedor aumenta. Y Dortmund lo sabe.

Intercambios sobre la mesa

Para acercar posturas, todas las fórmulas están siendo exploradas. Una de ellas pasa por incluir jugadores en la operación para rebajar el coste del traspaso.

El nombre de Roony Bardghji aparece en ese tablero. El joven extremo, que busca minutos y protagonismo real, ve con buenos ojos la posibilidad de asentarse en un club grande que compita por títulos, aunque sea fuera de Barcelona. Dortmund, con su historial de potenciar talento joven, encaja en ese perfil de trampolín ideal.

No es el único jugador azulgrana que gusta en el Signal Iduna Park. Guille Fernández, mediapunta de Barça Atlètic y también representado por Mendes, figura desde hace meses en la agenda del club alemán. Ya preguntaron por él en el mercado de invierno, pero entonces no hubo acuerdo entre las partes.

Ahora el contexto es distinto. Dortmund necesita vender, el Barça busca ajustar el precio y Mendes conecta los intereses. El puzle está claro, falta encajarlo.

La cuestión es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar el Barça por Adeyemi y hasta cuándo podrá Dortmund aguantar sin bajar de manera definitiva sus exigencias? La respuesta puede marcar uno de los movimientos clave del verano azulgrana.