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Kylian Mbappé y la búsqueda de su primera Champions con Real Madrid

Kylian Mbappé persigue la única copa que le falta. Y el reloj, por primera vez en su carrera, empieza a hacer ruido.

El francés lleva dos temporadas viendo cómo el trofeo más deseado se le escapa de las manos con la camiseta del Real Madrid. Para un delantero de su dimensión, la sequía pesa. Sus números, en cambio, no conocen la palabra freno: 86 goles en 103 partidos con el club blanco, una producción de superestrella que sostiene cualquier discurso sobre su impacto.

A nivel de selección, el panorama es aún más demoledor. Máximo goleador histórico de Francia. El jugador más prolífico que jamás haya pisado una fase final de la Copa del Mundo. Sus registros se han convertido en rutina, en una sucesión de noches históricas que ya casi se dan por hechas. Pero las estadísticas, por brillantes que sean, no levantan copas.

Ahí aparece la gran cuestión que rodea ahora a Mbappé. Su brillo individual ya está fuera de debate. Lo que define la cima absoluta, lo que separa a los muy buenos de los inmortales, son los títulos colectivos. Y en ese escaparate todavía faltan piezas clave.

Si quiere instalarse de forma definitiva en la conversación por el Balón de Oro, como se anunció desde que irrumpió siendo un adolescente descomunalmente precoz, necesita algo más que goles. Necesita encadenar Ligas y Champions. Necesita que su dominio se traduzca en eras, no solo en noches.

Mientras tanto, el fútbol le lanza una ironía cruel: desde la distancia, ha tenido que ver cómo Paris Saint-Germain, su antiguo club, se adueñaba de Europa con dos Champions consecutivas. Ese “picor” europeo, esa espina que no deja de clavarse, sigue siendo la prioridad absoluta para un delantero que ya ha cumplido 27 años y que lo ha ganado casi todo… salvo el título que más ansía.

En ese tablero aparece otro actor con hambre atrasada: Arsenal. El club londinense sigue persiguiendo su primera Champions, todavía marcado por la final perdida en la temporada 2025-26. La pregunta flota en el aire: ¿podrían unir fuerzas Mbappé y los ‘Gunners’ para romper juntos sus maldiciones continentales?

Mikaël Silvestre, exdefensa de Arsenal y de la selección francesa, enfría el sueño. Consultado por GOAL, y hablando en nombre de BetVictor Online Casino, fue claro: ve “improbable” que algo así ocurra a corto plazo. El excentral recordó lo imprevisible del mercado, ese “nunca digas nunca” tan propio del fútbol, pero no visualiza ese movimiento en el horizonte inmediato.

Cuando se le planteó si Arsenal, por delante de Manchester City, Liverpool, Chelsea o Manchester United, sería el mejor encaje para Mbappé por estilo de juego, Silvestre fue aún más tajante. Para él, la discusión sobre sistemas o pizarras pierde peso cuando se habla de un futbolista de este calibre. Un jugador así, dijo, entra en cualquier equipo. La clave, desde su punto de vista, es otra: quién le ofrece el mejor escenario para levantar la Champions que le falta.

Silvestre se puso en la piel del delantero: con 27 años, con todo ganado salvo la Copa de Europa, elegiría el club que le brindase la plataforma más sólida para completar su palmarés. Nada de romanticismos, solo una decisión fría: ir donde las probabilidades de tocar la orejona sean mayores.

La visión contrasta, en parte, con la de otro francés con pasado ‘gunner’. Bacary Sagna ya había señalado en declaraciones anteriores a GOAL que, si Mbappé aterrizara alguna vez en la Premier League, Arsenal sería el club que mejor le encajaría. El exlateral ve un equipo joven, dinámico, rápido, con un frente de ataque que comparte edad y energía.

Sagna citó nombres propios: Bukayo Saka, veloz y desequilibrante; Eberechi Eze, potente y explosivo. Mucha velocidad, mucho disfrute, un ecosistema en el que imagina a Mbappé encajando a la perfección. A su juicio, Arsenal es el club inglés que más se ajusta a sus características.

Pero ni siquiera él se engaña. También admitió que no cree que ese fichaje vaya a producirse, ni ahora ni nunca. En su opinión, Mbappé podría perfectamente terminar su carrera europea en Real Madrid. La comparación con Thierry Henry surge casi sola: misma zancada devastadora, misma sensación de amenaza constante. Sagna está convencido de que el francés arrasaría en la Premier como lo hizo Henry, pero sospecha que ese capítulo quizá nunca se escriba.

Hay un matiz que nadie discute: si Mbappé se pusiera algún día en el mercado, Arsenal estaría obligado a entrar en la pelea. La historia del club con las grandes figuras francesas —de Henry a Patrick Vieira, pasando por Robert Pirès— lo colocaría de inmediato en la conversación. Sería imposible ignorar una oportunidad así.

La realidad, sin embargo, es que Mbappé tiene contrato con Real Madrid hasta 2029. Para que se abra otra puerta, primero tendría que cerrarse la actual. Haría falta un gesto del propio jugador, una voluntad clara de abandonar el Santiago Bernabéu. Y eso, hoy, depende de lo que ocurra sobre el césped.

El futuro del francés se escribirá en función de los huecos que aún ve en su hoja de servicios. Si las casillas vacías —sobre todo la de la Champions con el Madrid— se van rellenando, la historia puede alargarse en España durante muchos años. Si no, la pregunta no será si algún club puede permitirse a Mbappé, sino cuánto tiempo estará dispuesto él a esperar antes de buscar, otra vez, el lugar donde por fin pueda tocar el trofeo que lleva persiguiendo toda su vida.