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Liverpool busca un triple fichaje que puede cambiar su ataque

Liverpool apunta a un triple golpe de mercado que asusta. Mucho dinero, sí. Pero con un potencial de recompensa que puede redibujar por completo su ataque.

La necesidad es evidente. La pasada temporada, el equipo se quedó sin desborde, sin amplitud, sin esa chispa que obliga a los rivales a defender mirando hacia atrás. Las bandas se apagaron y el ataque se volvió previsible. De ahí que el club llevase meses rastreando extremos como prioridad absoluta.

Barcola, el nuevo gran objetivo

El foco se ha desplazado ahora a Bradley Barcola, de Paris Saint-Germain. El club inglés mantiene negociaciones directas con los parisinos y, según informa L’Équipe, prepara una oferta cercana a los 115 millones de euros. Una cifra que habla por sí sola del nivel de urgencia… y de convicción.

Barcola encaja en lo que Liverpool lleva tiempo buscando: velocidad, uno contra uno, agresividad hacia portería. Un futbolista capaz de estirar defensas por sí solo y devolverle al equipo esa sensación de amenaza constante desde banda.

Pero la ofensiva no se detiene ahí.

Mbaye, otra pieza para dinamitar las bandas

El periodista Fabrice Hawkins apunta que Liverpool también trabaja en el fichaje de Ibrahim Mbaye, igualmente desde el PSG, y que las conversaciones por él ya están en marcha. Dos operaciones paralelas, dos perfiles que apuntan directamente a la misma carencia: falta de vértigo por fuera.

Barcola y Mbaye añadirían ritmo, potencia y profundidad a la línea ofensiva. Dos jugadores para encender los costados y cambiar la velocidad del partido en una carrera. Exactamente lo que el equipo echó de menos durante demasiados meses.

Y aun así, la planificación no debería quedarse ahí.

El efecto dominó: la salida de Gakpo y el hueco en la derecha

Si Bradley Barcola aterriza en Anfield, todo apunta a que Cody Gakpo pondrá rumbo a Tottenham Hotspur. Una salida de peso que reordena el tablero ofensivo y deja un matiz clave: por la derecha, Liverpool seguiría dependiendo únicamente de Mbaye.

Demasiado poco para un club que quiere competir por todo.

Por eso toma fuerza una idea que en el club lleva tiempo rondando: ir con todo a por Endrick, actualmente en Real Madrid.

Endrick, la pieza que falta

El brasileño ha dado luz verde a un cambio de aires lejos del Santiago Bernabéu, y Liverpool se encuentra bien posicionado para intentar un fichaje que persigue desde 2022. No es un nombre más en la lista: dentro del club le ven como un proyecto de estrella capaz de marcar época si aterriza en el contexto adecuado.

Ese contexto, creen muchos, es Anfield.

Liverpool no tiene ni un solo atacante zurdo en su plantilla. Un dato tan llamativo como revelador. Necesita alguien que pueda partir desde la derecha, perfilarse hacia dentro y ofrecer una amenaza distinta. Endrick puede hacerlo. Y, además, puede actuar como delantero centro, su posición preferida, otra zona debilitada con Hugo Ekitike fuera hasta 2027.

Un jugador que ataca desde la derecha, puede fijar centrales por dentro y aporta gol. Justo el tipo de recurso que hoy no existe en el plantel.

Un tridente para cambiar de dimensión

Barcola, Mbaye, Endrick. Tres incorporaciones que, juntas, no solo sumarían talento, sino un cambio de ritmo generacional: juventud, velocidad, gol, personalidad. Tres atacantes con escaparate mundial, tres futbolistas que ya saben lo que es vivir un Mundial y que llegarían con el colmillo afilado para demostrar que pueden dominar el siguiente nivel.

No se trata solo de rellenar huecos. Es un intento de reconstruir la identidad ofensiva del Liverpool a base de desborde, agresividad y hambre.

Si el club consigue cerrar este triple movimiento, no será un simple mercado exitoso. Será una declaración de intenciones: volver a asustar a Europa desde las bandas y desde el área.

La pelota está en el despacho. La pregunta es sencilla: ¿se atreverá Liverpool a dar este salto y forzar de nuevo al mundo a mirar hacia Anfield?