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Liverpool a un paso de la Champions League

La última jornada llega a Anfield con un doble filo emocional y competitivo. Liverpool solo necesita un punto para certificar su regreso a la UEFA Champions League. Brentford, en cambio, viaja al norte con la obligación de ganar si quiere transformar una buena temporada en una histórica, con billete europeo incluido.

No es un cierre de curso cualquiera. Sobre el césped asoman dos sombras largas: Andy Robertson y Mohamed Salah, dos de los grandes símbolos recientes del club, afrontan el tramo final de sus carreras en Anfield. Cada balón que toquen sonará a despedida.

Un Liverpool tensionado y con margen mínimo

El equipo de Arne Slot ha perdido fuelle en la recta final. Las semanas recientes han sido un descenso de intensidad y resultados que ha dejado a los reds en la quinta plaza con 59 puntos. La situación parece controlada, pero no lo está del todo.

Liverpool aún podría caer al sexto puesto si pierde y se produce un vuelco en la diferencia de goles con Bournemouth, que marcha sexto y visita a Nottingham Forest. Ahora mismo, el conjunto de Anfield conserva una ventaja de seis goles. Suficiente sobre el papel, pero no como para relajarse.

Slot, además, encara el partido con un parte médico incómodo. Están descartados Jayden Danns (muslo), Hugo Ekitike (tendón de Aquiles), Wataru Endo (tobillo), Conor Bradley (rodilla) y Giovanni Leoni (rodilla). Todos fuera de combate.

La duda se extiende a varias piezas clave: Alisson Becker figura como cuestionable por un problema no especificado, Jeremie Frimpong arrastra molestias musculares y Alexander Isak también aparece con un contratiempo no detallado. Demasiadas interrogantes para un encuentro que no admite despistes.

Brentford, entre Europa y el abismo de la tabla

Al otro lado, Brentford llega con 52 puntos y una sensación extraña: noveno, cómodo a simple vista, pero atrapado en una pelea de media tabla tan salvaje que una derrota podría hundirlo hasta la duodécima posición en la clasificación final.

El premio, en cambio, es enorme. Una victoria en Anfield podría elevar al equipo hasta la octava plaza o incluso más arriba, y con ello asegurar presencia en competiciones europeas. No es solo un viaje de cierre de temporada; es una oportunidad para cambiar la dimensión del club.

Thomas Frank (aunque el texto no lo mencione, el guion es claro en el banquillo) deberá lidiar con ausencias sensibles: Antoni Milambo (rodilla), Fabio Carvalho (rotura de ligamento cruzado anterior) y Rico Henry (muslo) están fuera. Bajas que reducen el margen de maniobra, pero no el hambre.

Un domingo de decisiones

El contexto del partido lo cambia todo. Liverpool no puede especular: un tropiezo abriría la puerta a un desenlace incómodo, con la amenaza de perder la quinta plaza y complicarse el regreso a la Champions. Brentford, por su parte, sabe que solo le vale ganar si quiere que la temporada pase a los libros de historia del club.

La pelea por Europa ha comprimido la zona media hasta el extremo. Un mal día puede costar tres o cuatro posiciones. Un gran golpe, como asaltar Anfield, puede disparar a un equipo hacia un verano continental.

En medio de esa tensión competitiva, el ambiente en Anfield promete ser eléctrico. No solo por lo que hay en juego, sino por el peso sentimental de ver a figuras como Robertson y Salah acercarse al final de su ciclo en casa. Cada ovación, cada carrera, cada ocasión tendrá un eco especial.

La última jornada no perdona. Y Anfield, una vez más, será el escenario donde se decida si este Liverpool cierra la temporada con la puerta de la Champions abierta… y si Brentford se atreve a derribarla para entrar en Europa por la suya.