Man City y Arsenal luchan por Ndiaye: ¿quién pagará 80 millones?
Man City y Arsenal se enzarzan en una pugna feroz por Ndiaye. El senegalés, uno de los atacantes más explosivos surgidos en la Premier League en los últimos meses, se ha convertido en objetivo prioritario en los despachos del Etihad Stadium y del Emirates, según talkSPORT. Dos gigantes, un mismo nombre y un verano que puede cambiar su carrera.
Everton sube la apuesta
El problema para ambos es claro: Everton no está dispuesto a regalar a su estrella. Le ha puesto un precio de vértigo: 80 millones de libras. Una cifra que habla tanto de su peso en el plan de David Moyes como de su proyección a largo plazo.
Con contrato hasta 2029, el club de Merseyside tiene la sartén por el mango. No hay cláusula que les obligue a negociar a la baja ni urgencias contractuales que les presionen. Si alguien quiere a Ndiaye, tendrá que pagarlo como un jugador franquicia de la Premier.
La tensión ha crecido en Goodison Park desde que el futbolista rechazó una oferta de renovación a comienzos de verano. Ese “no” encendió todas las alarmas. Fue la señal inequívoca de que el atacante se siente preparado para dar un salto hacia la élite absoluta del fútbol europeo. Y, como era de esperar, Man City y Arsenal olieron la oportunidad.
Un escaparate que ya es global
No es la primera vez que el nombre de Ndiaye aparece en la rampa de salida de Everton. Este mismo verano estuvo muy cerca de marcharse a la Saudi Pro League con Al Hilal. El acuerdo apuntaba a seguir la ruta ya conocida de varias estrellas europeas hacia Oriente Medio. Al final, la operación se cayó, pero dejó un mensaje claro: el senegalés ya no es solo un fenómeno de la Premier, su cotización es global.
Mientras tanto, en Inglaterra, sus actuaciones han consolidado esa reputación. Desde que llegó procedente de Marseille en 2024, Ndiaye se ha adaptado con una rapidez poco habitual al ritmo y al choque de la liga inglesa. Sus números del último curso no engañan: seis goles y tres asistencias en 32 partidos de Premier. No son cifras de Bota de Oro, pero tampoco cuentan toda la historia.
Su impacto va mucho más allá de las estadísticas. Es el enlace entre defensa y ataque, la pieza que permite a Moyes lanzar transiciones rápidas, el jugador que recibe bajo presión y encuentra salida donde otros se esconden. En Goodison Park se ha vuelto imprescindible.
También con Senegal ha respondido. Formó parte de la plantilla mundialista, firmando un gol y dos asistencias hasta los octavos de final. Un torneo que confirmó que puede rendir con la misma personalidad bajo los focos más intensos.
Arsenal busca su pieza final
En el norte de Londres, el interés de Arsenal tiene un trasfondo evidente. Mikel Arteta sigue buscando ese delantero de talla mundial que complete su rompecabezas táctico. El sueño del club sigue siendo Julian Alvarez, de Atletico Madrid, pero ahí el camino se ha torcido.
El argentino prefiere un movimiento complicado hacia Barcelona, una preferencia que ha enredado la operación y ha obligado a los ‘gunners’ a abrir el abanico. En ese escenario aparece Ndiaye como alternativa de lujo.
Su versatilidad seduce al cuerpo técnico: puede actuar en cualquiera de las tres posiciones de ataque o caer por dentro como un ‘10’ creativo. Es el tipo de perfil que permite cambiar el dibujo sin cambiar de jugadores. Si la vía Alvarez termina en callejón sin salida, Arsenal ya tiene un plan B claro… aunque ese plan B empieza a parecer demasiado caro.
Man City, precisión quirúrgica en el mercado
En el otro lado, Man City se mueve con su habitual frialdad calculada. El equipo de reclutamiento que lidera Enzo Maresca lleva tiempo siguiendo la evolución de Ndiaye desde su regreso a Inglaterra tras su etapa en la Ligue 1. El veredicto interno es nítido: encaja en el molde de atacante que exige el campeón inglés.
Técnicamente limpio, trabajador sin balón, cómodo en espacios reducidos. Un perfil que puede encajar en cualquiera de las posiciones ofensivas del sistema de City, rodeado de posesión alta y rivales replegados. Para un club acostumbrado a invertir fuerte solo cuando ve un encaje perfecto, el senegalés marca muchas casillas.
La gran incógnita es si el club del Etihad está dispuesto a entrar en una puja que parta de 80 millones de libras por un jugador que todavía no ha firmado cifras descomunales de goles. La calidad está ahí. El precio, de momento, también.
Un verano decisivo
El tablero está montado: Everton con el poder contractual, Man City y Arsenal midiendo cada movimiento y Ndiaye en el centro de todo, después de haber dejado claro que no quiere atarse a largo plazo en Goodison Park.
El mercado avanza y las prioridades cambian rápido. Si Alvarez se acerca definitivamente a Barcelona, si Everton recibe una oferta irrechazable, si City decide acelerar… cada decisión puede desencadenar la siguiente.
Lo único seguro es que un atacante que hace un año aterrizaba desde Marseille casi en silencio se ha convertido en el protagonista de una de las grandes historias del verano. La pregunta ya no es si Ndiaye está preparado para el siguiente nivel. La cuestión es quién se atreverá a pagar el precio para descubrirlo.
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