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Manchester United considera a Antonee Robinson como alternativa a Lewis Hall

El mercado de fichajes empieza a estrecharse para Manchester United y la banda izquierda se ha convertido, casi sin avisar, en una prioridad. Con Luke Shaw como único lateral zurdo plenamente asentado y la sensación de que hace falta competencia real, en Old Trafford han puesto el foco en dos nombres muy distintos: Lewis Hall y Antonee Robinson.

El plan A está claro. Hall, una de las grandes esperanzas de Newcastle United, es el objetivo preferente. El problema es el contexto. El club del norte ya ha perdido a Eddie Howe, Sandro Tonali y Anthony Gordon, mientras Bruno Guimaraes se encamina hacia Arsenal. Después de tres ventas millonarias —alrededor de 70 millones de libras por Gordon, 100 millones por Tonali y 75 millones por Guimaraes—, Newcastle no tiene necesidad de vender ni de escuchar ofertas, y eso cambia por completo el tablero.

Desde Inglaterra se ha hablado de una tasación cercana a los 60 millones de libras por Hall. Según el periodista Alex Crook, Manchester United está dispuesto a llegar a esa cifra para intentar arrancar al lateral zurdo de St James’ Park. La intención existe. El dinero, también. Lo que no está tan claro es que Newcastle quiera siquiera sentarse a negociar.

David Ornstein ya ha apuntado que Hall no saldrá este verano. Crook, en talkSPORT, ha ido en la misma línea: el interés del United sigue vivo, pero el fichaje se presenta “difícil”. Difícil por el precio. Difícil por el mensaje que Newcastle quiere enviar. Tras ingresar más de 200 millones en ventas clave, en el norte empiezan a ver en el caso Hall una oportunidad para marcar territorio: cerrar el escaparate y decir basta a la fuga de talento.

Plan B: Antonee Robinson

En ese escenario entra en juego el plan B. Y ahí aparece Antonee Robinson.

El lateral de Fulham, internacional con Estados Unidos y con un amplio recorrido en la Premier League, se ha colado en el radar de Manchester United como alternativa directa a Hall. Crook lo define como un jugador al que “hay que vigilar” si finalmente el club de Old Trafford se topa con un muro infranqueable en Newcastle.

La lógica es evidente. Robinson ofrecería experiencia inmediata, conoce la liga y, sobre todo, costaría bastante menos que Hall. Para un United que ya ha cerrado tres incorporaciones —Andrey Santos, Youri Tielemans y Karl Darlow— y que todavía quiere añadir un centrocampista más, ajustar el gasto en el lateral izquierdo puede ser clave para cuadrar el resto del plan de mercado.

Mientras tanto, las opciones internas no terminan de despejar las dudas. Harry Amass ha firmado una pretemporada más que prometedora, pero la sensación en el club sigue siendo que lo mejor para su desarrollo es una cesión. Si se confirma esa hoja de ruta, Luke Shaw se quedaría prácticamente como único lateral zurdo natural en la plantilla.

Patrick Dorgu también está en la ecuación, aunque con matices. Desde dentro se le ve más cómodo y dañino unos metros más arriba, lo que reduce su perfil como solución pura para el lateral. Es un recurso, no una respuesta definitiva.

Por eso el rompecabezas en la izquierda se ha vuelto tan delicado. Si Newcastle cierra la puerta a Hall, la presión sobre la directiva del United aumentará de inmediato. Y en ese momento, el nombre de Antonee Robinson dejará de ser un simple plan alternativo para convertirse en una decisión estratégica: apostar fuerte por un talento emergente blindado en el norte, o ir a por un especialista contrastado que puede llegar por un precio más razonable.

En un verano en el que cada movimiento de mercado define proyectos enteros, la elección del próximo lateral izquierdo dirá mucho de hacia dónde quiere caminar realmente Manchester United.