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Manchester United y su búsqueda de refuerzos en el centro del campo

En el lado rojo de Mánchester reina una sensación extraña: ilusión contenida, nervios a flor de piel y una pregunta que sobrevuela cada conversación entre aficionados de Manchester United: ¿habrá suficiente calidad para pelear en cuatro competiciones la próxima temporada?

Vienen de un tercer puesto inesperado en la Premier League, de un billete a la Champions League que parecía ciencia ficción hace un año. Y, con ese regreso a la élite europea, muchos imaginaban un verano de chequera abierta y fichajes rimbombantes. De momento, nada de eso ha ocurrido.

El único movimiento serio, el de Ederson desde Atalanta por unas 35 millones de libras, sigue sin cerrarse oficialmente mientras el brasileño disputa el Mundial. Todo apunta a que el acuerdo se hará, pero la paciencia de la grada se resquebraja. Sobre todo porque han visto cómo Elliot Anderson se iba a Manchester City, y Bruno Fernandes y Sandro Tonali terminaban en Tottenham. Demasiado talento escapando mientras Old Trafford mira.

Un mercado enloquecido y un problema mayúsculo

El contexto no ayuda. Los centrocampistas se pagan a precio de oro. Cualquier jugador capaz de ganar duelos y construir juego se convierte en objeto de subastas desorbitadas. Justo lo que necesita Michael Carrick… y justo lo que más escasea.

Para colmo, la grave lesión de Manuel Ugarte en el Mundial ha golpeado de lleno la planificación. El uruguayo debía ser uno de los pilares del proyecto; ahora obliga a recalcular todo el plan en la medular. Carrick necesita refuerzos, y los necesita ya.

Sin embargo, United todavía tiene cartas sobre la mesa. No son sencillas, no son baratas en muchos casos, pero existen. Y ahí se juega buena parte del futuro inmediato del club.

Ayyoub Bouaddi, el talento generacional que encandila a Europa

Ayyoub Bouaddi ya gustaba en los despachos antes del Mundial. Sus actuaciones con Lille habían despertado miradas curiosas. Pero lo que hizo con Marruecos en el partido inaugural del torneo, frente a Brasil, cambió su estatus. Con solo 18 años, firmó una actuación de una serenidad insultante. El planeta fútbol tomó nota.

Un mediocentro capaz de ganar balones y manejarlos con criterio, exactamente el perfil que busca United. El vínculo fue inmediato: informes, llamadas, rumores. El problema es que no están solos. Prácticamente todos los grandes de Europa siguen su pista.

Y surge la duda clave: ¿está el club dispuesto a invertir una fortuna en Bouaddi justo después de cerrar (si nada se tuerce) la llegada de Ederson? La sensación es que el marroquí tiene madera de futbolista generacional. Pero convertir esa sensación en una apuesta millonaria es otra cosa.

Sander Berge, la vía discreta y asequible

En el otro extremo del mercado aparece Sander Berge, la opción de perfil bajo y coste contenido. Durante años se le situó en la órbita de la élite inglesa, pero el salto nunca terminó de producirse. Brilló en Sheffield United, pasó por Burnley y acabó en Fulham en 2024. Sin grandes focos, pero siempre cumpliendo.

En este Mundial, el noruego ha vuelto a exhibir su calidad y ha reactivado las especulaciones. Un United cada vez más apurado podría mirar hacia él para taponar su agujero en el centro del campo. Y la idea, lejos de ser descabellada, tiene lógica.

Berge ofrece algo distinto a lo que ya hay en la plantilla: físico, altura, capacidad para romper líneas con conducción y un pie más fino de lo que muchos recuerdan. No sería un fichaje de impacto mediático, pero sí una solución funcional y, sobre todo, asumible en términos económicos.

Carlos Baleba, talento caro y rendimiento discutido

Jason Wilcox, director de fútbol de United, tiene clara su debilidad: Carlos Baleba. El club lo intentó con fuerza el verano pasado, pero se topó con el muro de Brighton: 100 millones de libras o nada.

La parte más llamativa es que esa cifra no ha bajado. Ni siquiera después de una temporada 2025-26 discreta del camerunés. Brighton sigue firme en su valoración. No negocia a la baja.

Baleba, con 22 años, es un mediocentro dinámico, con despliegue y margen de crecimiento. Podría elevar el techo físico y energético del centro del campo de United. Pero pagar una cantidad tan desorbitada por un jugador que aún tiene tanto por demostrar roza lo injustificable. En un club que ha malgastado millones en el pasado, repetir el error sería una bomba política y deportiva.

Alex Scott, la joya de Bournemouth con precio de estrella

Alex Scott representa otro tipo de apuesta: un jugador en clara progresión, ya decisivo en la Premier League. Fue pieza clave en la histórica clasificación de Bournemouth para Europa, con un sexto puesto que cambió la dimensión del club.

Desde su posición retrasada, firmó cuatro goles y dos asistencias la temporada pasada. Números sólidos para un futbolista que, además, aporta personalidad y lectura de juego. No pocos analistas consideraron que merecía estar en la lista de Inglaterra para el Mundial en Norteamérica. No entró, pero su nombre ya suena en los grandes debates.

Liverpool lleva tiempo rondándolo, especialmente tras la marcha de Andoni Iraola a Anfield. Y ahora aparece también Manchester United, muy interesado en el jugador de 22 años, nacido en Guernsey. Bournemouth está dispuesto a vender, pero solo por el “precio adecuado”. Traducido: no menos de 70 millones de libras.

Ahí está el dilema. Scott tiene potencial, encaja en la Premier y ofrece rendimiento inmediato. Pero la cifra vuelve a ser alta para un club que no puede seguir pagando sobreprecio por cada apuesta. ¿Es realmente un jugador de 70 millones? Esa es la discusión en los despachos.

Andrey Santos, la opción más realista

En los últimos días ha aparecido otro nombre en el radar: Andrey Santos. Y la reacción entre los aficionados de United en redes ha sido tibia, cuando no directamente escéptica.

El brasileño fue señalado muy pronto como futuro pilar de la selección tras irrumpir en Vasco da Gama con solo 16 años, en 2021. Sin embargo, no entró en la lista de Carlo Ancelotti para el Mundial, algo llamativo en una Brasil con claros problemas de energía y dinamismo en la medular.

Desde 2023 pertenece a Chelsea, pero no fue hasta la pasada temporada, bajo las órdenes de Liam Rosenior, cuando empezó a acumular minutos de verdad. Demasiado tarde para ilusionar a una afición que pide certezas, no incógnitas.

Pese a todo, el talento está ahí. Enzo Maresca, en su etapa en Stamford Bridge, ya veía en Santos a un mediocentro capaz de rendir como pivote en campo propio, iniciando juego desde atrás. Y hay un factor decisivo: Chelsea está muy abierto a vender.

Eso convierte al brasileño en el objetivo más accesible de todos. No requiere una inversión tan desmesurada como otros nombres de la lista, ni una negociación interminable. Por pura lógica de mercado, es hoy el candidato más probable a vestir de rojo en Old Trafford en las próximas semanas.

Entre promesas carísimas, soluciones intermedias y oportunidades de mercado, el verano de Manchester United se juega, sobre todo, en el centro del campo. Carrick sabe que de esos fichajes depende que el regreso a la Champions sea un punto de partida… o un simple espejismo.