Logotipo completo Pelo Tahoy

Manchester United y el desafío por Tchouaméni: la mirada hacia Bournemouth

El verano de Manchester United en el mercado de centrocampistas se está convirtiendo en un ejercicio de frustración. El plan es claro: reforzar la sala de máquinas del equipo de Michael Carrick sin hipotecar el futuro del club. La ejecución, de momento, está muy lejos de ese ideal.

Mientras INEOS mantiene una línea dura contra los precios inflados, el United ve cómo otros se adelantan. Incluso un club que terminó 17.º la pasada temporada ha sido más eficaz a la hora de cerrar objetivos prioritarios.

Tchouaméni, el sueño que se escapa

En la nueva lista de seis centrocampistas que maneja el United tras perder a Mateus Fernandes, un nombre brilla por encima del resto: Aurelien Tchouaméni. Desde España se ha sugerido que el Real Madrid podría estar dispuesto a escuchar ofertas este verano. La realidad, sin embargo, es mucho menos alentadora para Old Trafford.

Chris Wheeler, del Daily Mail, ha enfriado con contundencia las opciones del United. Reconoce que el francés está “muy arriba” en la lista del club, pero detalla tres obstáculos que convierten la operación en una quimera.

  • El primero, el precio. El Real Madrid valora a Tchouaméni en torno a los 100 millones de euros (87 millones de libras, 116 millones de dólares).
  • El segundo, su salario: cerca de 12,5 millones de euros anuales, unas 205.000 libras a la semana. Una cifra que choca con la nueva disciplina financiera que se intenta imponer en Manchester.
  • Y luego está el factor decisivo: José Mourinho. Wheeler sostiene que existen serias dudas de que el nuevo técnico blanco vaya a aprobar una venta del internacional francés, algo que ya había apuntado también Samuel Luckhurst, de The Sun. Un entrenador recién llegado, un mediocentro de élite en plena madurez y un club que no necesita vender: el cóctel perfecto para cerrar la puerta.

La sensación se refuerza con la voz de Fabrizio Romano. El periodista italiano define a Tchouaméni como un “fichaje de ensueño” para el United y subraya que el club “adora” al jugador, pero va directo al punto clave: las cifras del acuerdo siguen siendo demasiado altas. No solo por el traspaso, también por el sueldo. La única vía, según Romano, sería que el francés aceptara discutir un salario completamente distinto. Hoy por hoy, ese escenario ni siquiera está sobre la mesa.

Mercado distorsionado y giro hacia Alex Scott

Mientras ese sueño se enfría, la realidad del United es otra: Mateus Fernandes se marcha al Tottenham, igual que Sandro Tonali, y los intentos por Elliot Anderson también se han quedado cortos. Cada negativa obliga a rehacer planes. Cada operación fallida añade presión.

En ese contexto, el foco vuelve a Bournemouth. Alex Scott se ha convertido en uno de los nombres más repetidos en los despachos de Old Trafford. Varios informes apuntan a que el United está preparado para un intento serio por el centrocampista de 22 años.

Graeme Bailey ya adelantó que el club realizó una consulta formal a los Cherries. La respuesta fue rápida y contundente. Y ahora Wheeler añade un matiz importante: Scott podría ser el siguiente objetivo real, aunque aún es pronto para hablar de una oferta concreta.

El gran problema está, otra vez, en el precio. Bournemouth había tasado inicialmente a Scott en torno a los 60 millones de libras. Sin embargo, el mercado se ha deformado de manera drástica tras la decisión del Manchester City de pagar 116 millones por Elliot Anderson. Ese movimiento ha cambiado el tablero. Los Cherries han revisado su postura y ahora sitúan el mínimo por Scott en unas 80 millones de libras.

Pese a todo, en el Vitality Stadium mantienen un mensaje firme: “no está en venta”. El plan del club pasa por premiar al jugador con un nuevo contrato de dos años. Eso sí, con un detalle clave: la probable inclusión de una cláusula de rescisión. Una puerta cerrada para este verano, pero no necesariamente para el próximo.

Tyler Adams entra en escena

Con ese escenario, el United no puede permitirse esperar eternamente. BBC Sport apunta a un posible cambio rápido de objetivo dentro del propio Bournemouth: Tyler Adams.

El informe es claro. Tras quedarse sin Fernandes, el United está “evaluando la situación”. Alex Scott sigue en la agenda, pero Arsenal ya ha recibido el mismo mensaje que los de Carrick: el jugador no está en venta y su club quiere atarlo a largo plazo.

Ahí aparece Adams como alternativa inmediata, junto a Carlos Baleba, del Brighton. Dos perfiles distintos, dos operaciones potencialmente menos tóxicas desde el punto de vista financiero y, sobre todo, dos nombres que no están rodeados por la misma coraza de “intocable” que ahora protege a Scott.

El verano del United se está definiendo entre límites económicos autoimpuestos, precios desorbitados y la necesidad urgente de reforzar el centro del campo. Tchouaméni se aleja, Scott se encarece, Adams asoma. La ventana avanza. La pregunta ya no es a quién desea el club, sino a quién puede realmente permitirse fichar sin volver a perder la partida.