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Manchester United y sus desafíos en el mercado de fichajes

Manchester United tiene caja para rehacer su centro del campo. No le faltan recursos, le faltan puertas que se abran. El verano se presenta con un presupuesto considerable, pero también con la sensación de que varios de los grandes objetivos pueden escaparse uno a uno.

Elliot Anderson, el sueño de 100 millones que mira al otro lado de Manchester

En la lista de deseos de Old Trafford, en lo más alto, aparece un nombre: Elliot Anderson, de Nottingham Forest. El club del City Ground valora al internacional inglés en torno a las 100 millones de libras, una cifra que encaja con la dimensión del jugador… y con la escalada de precios del mercado inglés.

Según informa The Guardian, en los despachos de United hay confianza. Creen que pueden adelantarse a Manchester City en la carrera por el centrocampista de 23 años. Tienen dinero, proyecto renovado con INEOS y la promesa de un rol protagonista en un equipo en reconstrucción.

Pero la realidad, hoy, es otra. En el entorno del jugador y en el mercado se ve al City como favorito. Los “noisy neighbours” vuelven a imponerse en el terreno donde más daño hacen a United desde hace años: el de la planificación deportiva. Si Anderson acaba de azul celeste, no será solo un fichaje más; será otro recordatorio de quién manda ahora en Manchester.

El muro Brighton: Baleba sigue siendo intocable

La película cambia de tono cuando aparece el nombre de Carlos Baleba. El mediocentro de Brighton & Hove Albion fue el gran objetivo del verano pasado. Un box-to-box camerunés, físicamente dominante, con zancada, recorrido y proyección para liderar un centro del campo durante una década.

United llegó muy lejos en esa operación. Se entendió con el jugador, se pactaron las condiciones personales en agosto. Meses después, el periodista Fabrizio Romano llegó a asegurar que el “acuerdo verbal entre Baleba y Manchester United desde el verano de 2025 sigue vigente”. Todo apuntaba a que el trabajo duro ya estaba hecho.

El problema, entonces y ahora, se llama Brighton. El club del sur de Inglaterra tasó a Baleba en 100 millones de libras. Una cifra que el verano pasado resultó imposible de asumir y que, pese a la temporada discreta del jugador, no se ha movido un milímetro. Baleba no ha explotado como se esperaba, pero eso no ha ablandado a las “Seagulls”.

Se esperaba que este verano fuera el de la oportunidad: rendimiento por debajo de lo previsto, jugador predispuesto, United necesitado. Sin embargo, el mensaje desde Brighton es el mismo. Nada de rebajas importantes. Nada de gangas. The Guardian asegura que United sigue interesado, pero en el Amex Stadium creen que el internacional camerunés seguirá vestido de azul y blanco una temporada más.

Resultado: otro punto muerto. Otro objetivo que se aleja, no por falta de voluntad del jugador ni por ausencia de interés de United, sino por un mercado que ya no perdona errores ni compra barato el talento joven.

Mateus Fernandes, la vía de escape en West Ham

Cuando una puerta se cierra, United mira a otra. Con Baleba prácticamente bloqueado, el club ha desviado el radar hacia Mateus Fernandes, de West Ham. Un perfil distinto, pero dentro del mismo plan: rejuvenecer, dar piernas y energía a una medular que lleva años pidiendo aire.

Jason Wilcox, director de fútbol de United, sigue de cerca al portugués como alternativa seria para reforzar la zona ancha. No se trata de un simple sondeo: es una opción que se estudia con detenimiento dentro de la reconfiguración que impulsa INEOS.

El problema, de nuevo, es el precio. West Ham, recién descendido al Championship y obligado a vender para cuadrar cuentas, pide alrededor de 80 millones de libras por Fernandes. Una cantidad que en Old Trafford no están dispuestos a pagar. La nueva línea marcada por INEOS es clara: se acabaron los cheques en blanco.

Aquí, sin embargo, el contexto juega a favor de United. West Ham necesita liquidez. La urgencia por vender puede convertir el “no” de hoy en una negociación más razonable mañana. En este escenario, el club de Manchester podría optar por una estrategia de espera, midiendo los tiempos y apretando cuando la presión económica sobre los londinenses sea insostenible.

United tiene presupuesto, tiene objetivos y tiene prisa por cambiarle la cara a su centro del campo. Lo que aún no tiene es la operación que marque el verano. La pregunta es si ese golpe llegará a través de un pulso ganado al City por Anderson, de un giro inesperado en el caso Baleba o de una rebaja forzada en el precio de Mateus Fernandes.

Porque el dinero está ahí. Lo que está en juego, ahora, es qué tipo de United saldrá de este mercado.