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Manchester United arranca con goleada de 5-0 bajo Michael Carrick

El nuevo proyecto de Manchester United bajo el mando permanente de Michael Carrick arrancó con una declaración de intenciones: 5-0 ante Rosenborg en Trondheim y una noche en la que los jóvenes reclamaron protagonismo.

Carrick, confirmado este verano como entrenador definitivo tras un exitoso segundo periodo como interino y después del despido de Ruben Amorim en enero, busca dar el siguiente salto. El curso pasado devolvió al club a la Champions League por primera vez desde 2023, con un tercer puesto en la Premier League. Ahora el objetivo es claro: subir dos peldaños y pelear por el título.

Un verano de cambios… y respaldo

La directiva ya ha mostrado su confianza. Han llegado Andrey Santos desde Chelsea, Youri Tielemans procedente de Aston Villa y el guardameta Karl Darlow como agente libre. Refuerzos que apuntalan un bloque que ya dio señales de solidez, pero al que se le exige un paso más.

El estreno de la pretemporada, sin embargo, fue un tropiezo: derrota por 1-0 ante Wrexham en Helsinki, con el ex canterano Sam Smith marcando el único tanto. Un aviso temprano de que el margen de error es mínimo, incluso en amistosos.

En Trondheim, la respuesta fue contundente.

Los titulares afinan, los chicos deslumbran

En el Lerkendal Stadion, ante un Rosenborg corto de recursos, United se mostró desatado por momentos. Las principales figuras disputaron 60 minutos, una carga lógica en este tramo de preparación mientras se acercan al objetivo de completar los 90. Pero el verdadero impacto llegó desde los que juegan a examen.

Shea Lacey abrió el marcador con un gol de futbolista que no se intimida. Control, pausa y definición limpia para mandar a los visitantes por delante al descanso. Un detalle técnico, pero también un mensaje: hay hambre en la base.

Tras el intermedio, el partido se rompió. Y ahí apareció Joshua Zirkzee con la acción de la noche. Conducción serpenteante, zancada elegante, rivales superados uno tras otro y un remate final tan frío como sencillo. Un gol que no sólo amplió la ventaja, sino que levantó del asiento a más de uno en el banquillo.

La goleada toma forma

El dominio ya era total cuando llegó el tercero. Jacob Devaney cazó un balón suelto tras un córner y lo mandó a la red con un disparo seco, de esos que no admiten discusión. El área pequeña de Rosenborg se había convertido en territorio United.

El cuarto llevó la firma de Harry Amass, atento en el segundo palo para aparecer a tiempo y empujar el balón. Lectura de la jugada, instinto y determinación para atacar el espacio justo cuando la defensa se desconectó.

La presión no bajó. El quinto tanto, obra de Ethan Williams, terminó de redondear la noche: llegada desde atrás, presencia en el área y toque definitivo desde corta distancia. Un gol sencillo en apariencia, pero fruto de una segunda parte mucho más cohesionada tras un primer acto algo desordenado.

Un mensaje para la temporada

Más allá del marcador abultado y del flojo nivel de un Rosenborg superado, la velada dejó una sensación clara: la competencia interna va a ser feroz. Los jóvenes han entendido el contexto. Carrick tiene plaza en Champions, refuerzos importantes… y una generación que no quiere esperar su turno en silencio.

En un club que sueña con volver a dominar la Premier League, noches como la de Trondheim no deciden títulos. Pero sí empiezan a decidir quién se los va a jugar.