Mbappé y Messi: La lucha por el Balón de Oro
Kylian Mbappé hizo todo lo que se le puede pedir a un “Galáctico” de Real Madrid. Lideró a su selección hasta las semifinales del Mundial en Norteamérica con ocho goles, se echó el equipo a la espalda y se metió de lleno en el debate por el Balón de Oro. Parecía su año. Parecía.
La derrota ante España cortó en seco la escalada. Otra vez a un paso de la gloria absoluta. Y en el club, el escenario no fue mejor: la temporada 2025-26 dejó a Real Madrid encadenando su segundo curso consecutivo sin levantar un gran título. Para el Balón de Oro, esa factura pesa.
En una era en la que el premio se decide tanto en el césped como en el palmarés, no hay escapatoria: sin Champions League ni Mundial, la candidatura de Mbappé se resiente. Y en ese hueco, cuando muchos pensaban que el ciclo ya estaba cerrado, vuelve a emerger un nombre que se niega a desaparecer: Lionel Messi.
Messi, otra vez en el centro del mundo
A los 39 años, Messi ha devuelto a Argentina a otra final de la Copa del Mundo. Ocho goles, liderazgo absoluto y la posibilidad muy real de revalidar la corona conquistada en Qatar 2022. Si firma otra actuación de esas que cambian partidos contra España, un noveno Balón de Oro se convierte en algo más que una hipótesis romántica.
Jeremie Aliadiere lo ve claro. El exdelantero francés, en declaraciones a GOAL en colaboración con Betinia NJ, reconoce que el viento ya no sopla a favor de Mbappé en esta carrera: si el francés hubiera coronado su temporada con títulos en Real Madrid, la historia sería distinta. Pero no lo hizo.
Aliadiere subraya que, a nivel individual, Mbappé estuvo a la altura de las expectativas: una cantidad de goles “ridícula”, peso ofensivo casi exclusivo durante buena parte del curso, una temporada brillante en lo personal. Pero el fútbol de élite es implacable con sus reglas no escritas: para tocar el Balón de Oro, hay que ganar. Champions. Mundial. Eurocopa. Algo que marque una era.
Sin ese broche, el francés ve muy difícil que Mbappé rompa su sequía con el premio. Y extiende el análisis a otro gran damnificado del año: Harry Kane. Si Inglaterra hubiera llegado hasta el final, el delantero habría tenido una oportunidad real. Pero el desenlace fue el mismo: sin título, sin Balón de Oro.
La Argentina de Messi, favorita al trono
Aliadiere apunta hacia un destino muy concreto: el vestuario de Argentina. En su opinión, el próximo Balón de Oro saldrá de ahí. Y si Messi levanta otra vez el trofeo mundial, el impacto será devastador para la competencia: la edad, el contexto, la narrativa de un genio que sigue dominando cuando otros ya se han retirado o han bajado el nivel.
Muchos “olvidarán” que juega en MLS con Inter Miami, advierte el francés. El brillo del Mundial tapa cualquier debate sobre la liga en la que compite el resto del año. Y el propio Messi se ha encargado de que esa discusión pierda fuerza: en 2025 conquistó la MLS Cup y el premio a MVP, demostrando que no fue a Estados Unidos de paseo.
Su temporada en Norteamérica ha sido un recordatorio de que su talento sigue intacto. Y cuando se enfunda la camiseta de la Albiceleste, la sensación es todavía más rotunda. Su última función, en una semifinal dramática en Atlanta ante Inglaterra, volvió a dejar momentos de pura inspiración. Con ese escenario, nadie se atreve a descartar otro Balón de Oro.
Kleberson, contundente: “Messi tiene mucha más opción”
La voz de Aliadiere no es la única que coloca a Messi por delante. El exmundialista brasileño Kleberson, con pasado en MLS, también se rindió a la vigencia del argentino en declaraciones a GOAL. Su mensaje fue directo: mientras Messi mantenga este nivel y este entorno, Argentina tendrá más opciones que nadie de ganar el Mundial.
La comparación con Cristiano Ronaldo es inevitable. Kleberson no niega que el portugués siga compitiendo, pero señala una diferencia clave: el contexto. El ecosistema que rodea a Messi en Argentina, la química con sus compañeros, la calidad global del plantel, dista mucho de lo que hoy arropa a Ronaldo en Portugal. Para el brasileño, ahí está la raíz de la ventaja.
En su análisis, si Messi vuelve a ganar el Mundial, el Balón de Oro será una consecuencia casi automática. “Cien por cien”, llegó a decir sobre sus opciones. Y añadió un matiz revelador: incluso en Brasil, tierra de gigantes históricos, muchos aficionados y exjugadores desean ver a futbolistas como Messi coronados, porque representan el fútbol que se disfruta, el que se mira por puro placer.
El peso del relato… y la cuenta con Cristiano
Hay un elemento que sobrevuela todo este debate: la rivalidad histórica con Cristiano Ronaldo. Messi ya está por delante en Balones de Oro. Un nuevo galardón lo alejaría aún más, abriendo una brecha de cuatro premios con respecto al portugués. Sería un golpe casi definitivo en una discusión que lleva más de una década dividiendo al planeta fútbol.
Mientras tanto, Mbappé mira de reojo. Su Mundial fue sobresaliente en lo individual, su curso con Real Madrid notable en cuanto a cifras, pero el fútbol de élite no perdona la ausencia de títulos grandes. En una época en la que el relato pesa tanto como las estadísticas, el francés se ve atrapado entre dos fuerzas: el pasado que se niega a irse y un presente que todavía no termina de coronarlo.
La sensación es clara: Messi, a los 39, ha vuelto a colocar el listón donde solo unos pocos pueden siquiera mirar. Y la pregunta ya no es si puede ganar otro Balón de Oro, sino cuántas veces más va a obligar al mundo a reescribir lo que creía saber sobre el final de las leyendas.
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