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Michael Carrick y su equipo de leyendas del United

En el universo de Manchester United, las lealtades no caducan. Se transforman. Cambian de camiseta y de rol, pero no de dirección. Y hoy, buena parte de ese afecto converge en la figura de Michael Carrick.

Silvestre se ofrece… pero desde los despachos

Mikael Silvestre lo tiene claro. Si el club le llamara para trabajar junto a Carrick, volvería. No al césped ni al banquillo, sino al corazón de la estructura deportiva.

El francés, que pasó nueve temporadas cargadas de títulos en Old Trafford y compartió vestuario con el actual técnico en sus dos últimos años en el club, aparcó la idea de entrenar cuando colgó las botas en 2014. Se sacó las licencias, sí, pero su vocación le llevó a otro lugar: el despacho.

Optó por el traje de ejecutivo. Primero en Rennes, el club donde empezó su carrera profesional, como director de fútbol. Más tarde, en CFR Cluj, en Rumanía, en el mismo cargo. Esa es la silla que le seduce. Y no la esconde.

Silvestre admite que volvería al United para ejercer como director de fútbol y trabajar en tándem con Carrick, aunque reconoce que la estructura actual parece cerrada. El puesto que él ambiciona lo ocupa ahora Jason Wilcox, ascendido tras la salida de Dan Ashworth. No hay huecos evidentes. Pero la puerta emocional, la de los exjugadores, sigue entreabierta.

El francés planea viajar a Manchester en septiembre para ver al equipo y observar los entrenamientos. Lo dice casi como quien habla de una obligación sentimental. “Miro por todos mis clubes”, viene a explicar, “pero por United, un poco más”. Nueve años de carrera en Old Trafford pesan demasiado como para fingir lo contrario.

Rooney, dispuesto a dejar todo por Carrick

Silvestre no está solo. Otra leyenda se ha declarado disponible para Carrick: Wayne Rooney.

Tras su fallida etapa en Plymouth Argyle en 2024, el máximo goleador histórico del club no ha vuelto a los banquillos. Se ha reubicado frente a las cámaras, como analista, cómodo en un rol que le mantiene cerca del juego sin la presión diaria del vestuario.

Sin embargo, hay una excepción que lo cambiaría todo. Rooney ha confesado que solo abandonaría su actual trabajo si se tratara de unirse al cuerpo técnico de Carrick en el United. Lo considera una decisión obvia, casi automática. Sin matices. Si el club le llama, va.

No habla para mendigar un puesto, lo subraya él mismo, pero sí deja claro que su lealtad al United y a Carrick está intacta. Y que, para él, la elección del entrenador es la piedra angular de cualquier proyecto. Un mensaje que encaja con la nueva etapa del club, más volcada en la estructura y en la planificación que en los golpes de efecto.

Valencia, pasión sin condiciones

La lista de excompañeros dispuestos a volver no termina ahí. Antonio Valencia, otro que compartió nueve años de vestuario con Carrick, se suma al coro.

A sus 40 años, el ecuatoriano trabaja para Telemundo Deportes en la cobertura del Mundial. Vive el fútbol desde el análisis, lejos del foco de la Premier League, pero su vínculo con el United sigue intacto.

Valencia lo resume con una frase que pesa más que cualquier discurso elaborado: volvería al club “en cualquier rol”. No exige cargo, ni título, ni jerarquía. Habla de pasión, de gratitud, de una familia feliz en Manchester y de un club que le marcó la vida. Si el United le llamara, asegura, iría “corriendo”.

En su mirada, el proyecto actual va por buen camino. No se presenta como solución ni como salvador. Se ofrece como alguien dispuesto a sumar, donde sea y como sea.

Un técnico rodeado de fidelidades

Carrick tiene ya su propio equipo de trabajo y, según reconoce el propio Silvestre, el departamento técnico está completo. No parece haber espacio inmediato para nuevas incorporaciones. Sin embargo, el mensaje que dejan estas voces va más allá de la disponibilidad laboral.

Rooney, Valencia, Silvestre. Tres perfiles distintos, tres trayectorias alejadas entre sí tras dejar Old Trafford, pero una coincidencia rotunda: si se trata de ayudar a Carrick y al United, están listos.

En un club que busca reconstruir su identidad deportiva y directiva, saber que la vieja guardia está dispuesta a volver, ya sea al césped, al banquillo o al despacho, dice mucho del peso específico del actual entrenador dentro del vestuario histórico del United.

La estructura, por ahora, no se mueve. Pero la pregunta ya flota en el ambiente: ¿cuánto tardará el club en convertir esa lealtad latente en una pieza más de su futuro?

Michael Carrick y su equipo de leyendas del United