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Michael Owen critica la falta de fichajes en Liverpool

Michael Owen no se muerde la lengua cuando mira el mercado de fichajes de su antiguo club. El exdelantero del Liverpool admite que está sorprendido por la falta de movimientos de los ‘Reds’ y señala con claridad un nombre que, a su juicio, se les ha escapado: Jarrod Bowen.

El contexto no invita precisamente a la calma. Liverpool ha perdido a Mohamed Salah, su referencia ofensiva durante años, y ha visto cómo Hugo Ekitike cae con una lesión de larga duración. Se ha incorporado a Victor Muñoz, extremo izquierdo procedente de Osasuna por 34,5 millones de libras, pero Owen cree que eso no basta para tapar el agujero que deja el egipcio.

“Absolutamente, sí”, responde cuando le preguntan si le sorprende lo poco activo que ha estado el club. “Perder a Mo Salah y sus goles y asistencias debe ser una preocupación ahora mismo. Liverpool necesita añadir más profundidad en las zonas de ataque”.

Bowen, la oportunidad perdida

Para Owen, el gran error está claro: no haber atacado el fichaje de Jarrod Bowen tras el descenso del West Ham United.

“Yo habría ido más a por Jarrod Bowen como jugador para traer”, explica. Lo ve como un perfil hecho a medida: talento contrastado, experiencia en Premier League y una capacidad goleadora que, a su juicio, encajaría de forma natural en Anfield. El problema para Liverpool es que el inglés ya ha firmado un nuevo contrato en el London Stadium, cerrando de momento esa puerta.

Mientras tanto, el club centra sus esfuerzos en París. Las conversaciones con Paris Saint-Germain continúan por Bradley Barcola, internacional francés, y existe también interés en el joven atacante Ibrahim Mbaye, campeón de Europa con el vigente ganador de la Champions League. Pero el precio de Barcola apunta a cifras muy elevadas, y Owen advierte de las consecuencias: para hacerle hueco, alguien de la línea ofensiva actual podría tener que salir.

Aun así, el exdelantero no duda: “Espero que Liverpool fiche a otro atacante, porque Mo deja un gran vacío y el equipo necesita reforzarse”.

Isak y Wirtz, bajo la lupa

Owen también mira hacia dentro, hacia los fichajes de gran inversión que todavía no han ofrecido todo lo que prometían. El club confía en que el próximo curso sea distinto para Alexander Isak y Florian Wirtz, un dúo que costó más de 100 millones de libras y que todavía no ha tenido continuidad.

Isak encadenó problemas físicos, incluida una fractura de pierna que lo dejó cuatro meses fuera. “Tuvo un año duro la temporada pasada”, recuerda Owen. Ese tipo de lesión, subraya, no solo tarda en curar; puede frenar el crecimiento de un jugador y dejarlo, como mucho, en el nivel que tenía antes del golpe.

Pero el potencial del sueco no se discute. “Si Isak puede encontrar la misma forma que tuvo en Newcastle, entonces puede demostrar claramente su valor para Andoni Iraola”, apunta. Recuerda su impacto en la Premier y sus buenas sensaciones en el Mundial como señales de que, si encadena una temporada sana, puede convertirse en el nueve que marque diferencias.

Con Florian Wirtz, la lectura es similar. Ya tiene una temporada de adaptación a sus espaldas, conoce el ritmo, el entorno y la exigencia. Ahora, la expectativa es que dé el salto y se acerque a la versión dominante que mostró antes de llegar a Liverpool.

El caso Curtis Jones y el peso de lo local

El otro punto que inquieta a Owen está lejos de los focos del mercado internacional, pero toca la fibra de la identidad del club: Curtis Jones. El centrocampista entra en su último año de contrato y su nombre suena con fuerza en Italia y Turquía. Inter todavía no alcanza la valoración que pide Liverpool, mientras Galatasaray también se mantiene atento.

La posibilidad de que Andoni Iraola se quede sin el único jugador senior nacido en la ciudad le incomoda a Owen. Para él, el vínculo entre la grada y el césped pasa también por esos futbolistas que crecieron con el escudo desde la cantera.

“Siempre es bonito tener jugadores de casa jugando para Liverpool. La afición lo siente cuando ve a jugadores locales salir de la Academia y brillar en el primer equipo”, comenta. Y habla desde la experiencia propia: él mismo fue ese chico local que subió por todas las categorías hasta convertirse en referente en Anfield.

Owen recuerda que la historia reciente está llena de salidas dolorosas de ídolos de la casa, que dejan cicatrices en la afición. Y, aunque asume que el fútbol moderno empuja a tomar decisiones difíciles, su mensaje es claro: en un Liverpool que busca rearmarse sin Salah y con dudas en ataque, perder también a una de sus raíces locales sería un golpe que va más allá de lo deportivo.

La ventana sigue abierta. El tiempo, no tanto.