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Nusa: Subasta europea por la joya noruega

El escaparate del Mundial suele exagerar talentos. Esta vez, ha disparado el mercado. Nusa, internacional noruego de 21 años, ha pasado de promesa interesante a objetivo prioritario para media Europa tras un torneo que ha confirmado lo que ya insinuó en la Bundesliga.

Seis partidos, un gol clave —el primero de Noruega en la victoria de dieciseisavos ante Costa de Marfil— y una sensación clara: este extremo ya no es un proyecto, es presente. El problema para sus pretendientes tiene nombre y cifra. Leipzig no se mueve de los 51 millones de libras.

Arsenal, entre la paciencia y el mercado de salidas

En el norte de Londres, Arsenal mide cada paso. El club valora a Nusa, lo sigue, lo estudia, pero no se precipita. Antes de presentar una oferta formal, quiere saber qué ocurre con Gabriel Martinelli.

El brasileño no está oficialmente en venta. No se le está empujando hacia la puerta. Sin embargo, una propuesta superior a esos 51 millones de libras desde Europa o Asia podría cambiar el escenario en cuestión de horas. Si entra dinero por Martinelli, Nusa pasa automáticamente a la primera línea de la agenda.

El movimiento de piezas ya ha empezado. Leandro Trossard ha salido rumbo a Besiktas y Christos Tzolis ha llegado desde Club Brugge, en un intento por refrescar las bandas. Al mismo tiempo, el club londinense ha encajado un golpe serio en el mercado: su objetivo prioritario, Morgan Rogers, ha acabado en Chelsea en una operación de 117 millones de libras. Esa puerta se ha cerrado de golpe. Nusa se convierte así en la gran oportunidad que no quieren dejar escapar… siempre que las cifras encajen.

Spurs, obligados a aligerar antes de atacar

Al otro lado de la ciudad, Tottenham observa el mismo objetivo con la misma ambición, pero con una condición ineludible: primero hay que hacer hueco. El club necesita resolver el futuro de dos jugadores que regresan de cesión, Manor Solomon y Mikey Moore, antes de lanzarse con una oferta formal.

La situación deportiva empuja a los Spurs a moverse. La pretemporada hacia Nueva Zelanda y Australia ha dejado un vacío evidente en las bandas: las lesiones de Dejan Kulusevski, Mohammed Kudus, Xavi Simons y Wilson Odobert han dejado a la plantilla corta de extremos. El mensaje es claro. Hay espacio para un atacante más y Nusa encaja por perfil, edad y proyección.

El interés existe, el encaje táctico también. Falta el paso decisivo: liberar fichas, cuadrar salarios y atreverse a desafiar la postura firme de Leipzig.

Italia entra en escena: Milan y Roma aprietan

La puja no se limita a la Premier League. En Italia se han movido rápido. AC Milan y AS Roma ya han abierto conversaciones directas con los representantes del jugador, decididos a adelantarse a los gigantes ingleses.

El informe apunta a que Milan considera a Nusa un objetivo prioritario. No un simple plan B. Para financiar la operación, el club rossonero contempla la venta de Rafael Leao, una decisión de enorme peso deportivo y emocional. Sería un relevo generacional en toda regla: un extremo que se va, otro que llega para asumir el testigo.

Roma, por su parte, se prepara para poner a prueba la resistencia de Leipzig con una oferta de 38 millones de libras. Es una cifra seria, pero claramente por debajo de la tasación del club alemán. Un primer golpe en la mesa para medir hasta dónde están dispuestos a ceder los dirigentes de la Bundesliga.

El deseo del jugador y el muro de Leipzig

Tras su Mundial, Nusa está abierto a un nuevo desafío. Lo sabe su entorno, lo saben los clubes interesados y lo sabe Leipzig. El jugador ve con buenos ojos un paso adelante en su carrera. La cuestión no es si hay mercado. Lo hay, y de sobra. La cuestión es quién se atreve a romper el muro de los 51 millones.

Arsenal espera, calibrando el futuro de Martinelli. Spurs ordena su plantilla, condicionado por salidas y lesiones. Milan hace cuentas con el nombre de Rafael Leao sobre la mesa. Roma tantea con una propuesta a la baja.

Todos miran al mismo punto: la postura de Leipzig. Hasta que el club alemán no afloje —o alguien acepte pagar el precio completo— Nusa seguirá siendo la joya inaccesible del mercado. La pregunta ya no es quién lo quiere. Es quién se atreverá a pagar el peaje para convertirlo en la próxima gran estrella de Europa.