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Orlando Gill: el arquero paraguayo que interesa a la Premier League

En cada Mundial hay una historia que rompe el libreto. En 2026, una de ellas tuvo guantes y acento paraguayo. Orlando Gill, 26 años, arquero de San Lorenzo, se plantó frente a gigantes como Alemania y Francia y salió del torneo convertido en objetivo de mercado para media Europa. Entre ellos, clubes de la Premier League que ven en él una oportunidad de oro.

De tapado a figura mundial

Paraguay llegó al Mundial sin el cartel de candidato. Gill, tampoco. Pero el torneo lo cambió todo. El guardameta fue elegido Jugador del Partido ante Alemania y Francia, nada menos que en los dos cruces de eliminación directa de La Albirroja.

Su actuación ante los alemanes ya forma parte del relato futbolero de su país. En la tanda de penales, detuvo los lanzamientos de Kai Havertz y Nick Woltemade y empujó a Paraguay a los octavos de final, dejando fuera a Die Mannschaft en un auténtico episodio de David contra Goliat. No fue casualidad ni una noche aislada: fue la confirmación de un arquero en estado de gracia.

Esa exhibición, sumada a su solidez frente a Francia, lo puso en todos los radares. El interés ya no es solo de los hinchas paraguayos. Manchester United, Aston Villa e Ipswich Town siguen de cerca cada movimiento de su futuro.

San Lorenzo, urgencias económicas y una oportunidad

El contexto del club argentino añade una capa extra de tensión a la historia. San Lorenzo atraviesa una crisis financiera severa. Según el diario argentino Clarín, la deuda del club ronda los 100.000 millones de pesos argentinos, cerca de 50 millones de libras.

En ese escenario, el Mundial de Gill cayó como un salvavidas. Sus actuaciones no solo revalorizaron su nombre; también abrieron una posible vía de alivio económico para la institución. El propio club asume internamente que retenerlo será muy complicado, y el entrenador Néstor Gorosito ya estaría evaluando opciones para reemplazarlo bajo los tres palos.

Los números de Gill con San Lorenzo respaldan el interés: 29 vallas invictas en 59 partidos. Casi una cada dos encuentros. Un registro que, combinado con su irrupción mundialista, convierte su ficha en un activo tan deportivo como financiero.

Manchester United mira al arco

Del otro lado del Atlántico, el panorama también empuja hacia un movimiento. Con tres arqueros preparados para salir de Manchester United este verano, el club trabaja en la reestructuración de su portería. Según el Manchester Evening News, el equipo dirigido por Michael Carrick busca un guardameta que compita de inmediato con Senne Lammens.

En ese casting, el nombre de Orlando Gill encaja. Tiene edad para crecer, experiencia internacional fresca y un costo que, para la Premier League, se antoja accesible. Clarín asegura que su contrato incluye una cláusula de rescisión cercana a los 5,2 millones de libras. En un mercado inflado, esa cifra suena a ganga potencial si el nivel mostrado en el Mundial se traslada a Inglaterra.

La voz del protagonista

A su regreso a Paraguay tras la eliminación mundialista, Gill rompió el silencio. No lo hizo con estridencias, sino con prudencia, consciente de que cada palabra pesa cuando el mercado se mueve.

«No puedo decir que sí o que no. Me dijeron que hay interés, pero no una oferta formal», explicó. «No quiero dejarme llevar. Nos vamos a sentar a hablar con el club para ver qué es lo mejor».

El arquero también dejó claro que la salida, si se produce, deberá respetar los términos firmados con San Lorenzo. «Tengo una cláusula en mi contrato y creo que tiene que respetarse», subrayó. «Después depende del club. Si es bueno para ambas partes, tendremos que llegar a un acuerdo».

Nada de promesas vacías, nada de presión pública. Solo una postura firme: si hay salida, será en condiciones justas para él y para el club que lo sostuvo hasta su explosión mundialista.

¿Un robo a precio de saldo?

En los despachos europeos, los números son fríos. Edad, rendimiento, proyección, coste. En el caso de Gill, la ecuación es tentadora: 26 años, figura en un Mundial, casi 50 % de sus partidos con el arco en cero en San Lorenzo y una cláusula cercana a los 5,2 millones de libras.

Para un club de Premier League, esa cifra se sitúa en el rango de apuesta calculada. Si responde al nivel que mostró frente a Alemania y Francia, el traspaso podría quedar pronto etiquetado como un auténtico robo de mercado.

La pelota ahora está lejos del punto de penal. Ya no se trata de adivinar el lado de un disparo, sino de elegir el próximo paso de una carrera que cambió de dimensión en cuestión de semanas. Gill no se apura. San Lorenzo necesita vender. Manchester United y otros miran atentos.

La próxima gran atajada del paraguayo quizá no sea bajo los focos de un estadio, sino en la mesa de negociaciones. Y esa decisión puede marcar no solo su futuro, sino también el rumbo económico de un club que ve en sus manos al arquero más cotizado de su historia reciente.