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Orlando Pirates despide a Sipho Mbule tras una temporada inolvidable

Orlando Pirates cierra un capítulo breve, pero intenso. El club ha confirmado la salida de Sipho Mbule, el “Master Chef”, después de una sola temporada en Soweto. Una temporada que alcanzó el peso de una era.

Mbule llegó y, casi de inmediato, empezó a condimentar el juego de los Buccaneers. La campaña 2025/26 arrancó con un golpe de autoridad: el título de la MTN8 Cup, sellado con un 3-1 frente a Stellenbosch FC. Ese trofeo marcó el tono de lo que vendría. Orlando Pirates volvía a sentirse equipo de finales, equipo de días grandes.

El apodo de “Master Chef” no fue un capricho. En el corazón del campo, Mbule mezcló pausa y creatividad, fue enlace, fue chispa. El juego del equipo ganó matices, y el vestuario, una referencia silenciosa pero influyente.

Cuando el año 2025 se acercaba a su fin, llegó otro premio a la voracidad competitiva del grupo: la Carling Black Label Cup, conquistada ante Marumo Gallants. Otro título, otra celebración en blanco y negro. Mbule, otra vez, en el centro del tablero.

El cambio de año trajo un reconocimiento que va más allá del club. El centrocampista regresó a la selección de Sudáfrica y participó en la Copa Africana de Naciones, confirmando que su nivel ya no se medía solo en clave doméstica. Su temporada con Orlando Pirates lo había devuelto al escaparate continental.

Pero el plato fuerte todavía estaba por servirse.

Tras catorce años de espera, Orlando Pirates volvió a coronarse campeón de la Betway Premiership. Catorce años de frustraciones, intentos fallidos, generaciones que se quedaron a medias. Esta vez, con Mbule como una de las piezas que sostuvieron el plan, el título llegó por fin a las vitrinas del club. Ese campeonato se convirtió en la verdadera consagración de una campaña que empezó bien y terminó haciendo historia.

Ahora, con la temporada cerrada y los festejos ya en la memoria, el club se despide de Sipho Mbule con un mensaje claro: gratitud. Gratitud por un año en el que todo pasó muy rápido, pero casi todo salió bien. Gratitud por un futbolista que llegó, ganó y se marcha dejando una huella desproporcionada al tiempo que vistió la camiseta.

Orlando Pirates dice adiós al “Master Chef”. La pregunta ya no es lo que hizo en un solo curso, sino cuánto se va a notar su ausencia cuando el equipo vuelva a salir al campo a defender una liga que tardó catorce años en regresar.