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Ricardo Pepi y su posible salto a la Premier League

Ricardo Pepi estuvo a un paso de hacer las maletas rumbo a Londres. El delantero estadounidense tenía sobre la mesa un acuerdo valorado en más de 30 millones de libras, tras pasar reconocimiento médico en el oeste de la capital inglesa. Todo listo para el salto. Hasta que Fulham pisó el freno.

El club londinense se echó atrás al no conseguir incluir una cláusula de salida pensada para el próximo verano. Sin esa puerta de emergencia, el movimiento quedó congelado. Pero no muerto. Las conversaciones pueden reabrirse, sobre todo si el atacante firma un gran torneo con su selección en el mayor escaparate internacional posible.

Un hueco en el ataque de Fulham

Fulham tiene un problema muy claro: se ha ido el oficio. La marcha de Raúl Jiménez, que terminó contrato y regresó a Wolves como agente libre, deja al equipo con menos colmillo en el área. Para una plantilla que aspira a vivir tranquila en mitad de tabla, esa carencia es demasiado grande como para ignorarla de cara a la temporada 2026-27.

Ahí encaja Pepi. Perfil joven, con margen de crecimiento, acostumbrado a competir bajo presión y con un coste importante, pero asumible para la Premier. El encaje, sobre el papel, parece lógico para ambas partes.

El exguardameta de la selección estadounidense Kasey Keller, con pasado en Leicester, Tottenham y el propio Fulham, lo ve como una decisión delicada, pero tentadora. Recuerda que en PSV, igual que Gio Reyna, Pepi ha vivido mucho tiempo a la sombra, entrando desde el banquillo por la competencia feroz que tenía delante.

Para Keller, hay dos caminos: consolidarse primero como titular indiscutible en Eindhoven o aceptar el riesgo ahora si Fulham le ve como “el hombre adecuado” y él se siente listo para dar el salto. Y su mensaje, al final, es claro: si llega la oportunidad de jugar en la Premier League y de mejorar, hay que ir a por ella.

De Dallas a Eindhoven: un crecimiento a base de goles

Pepi salió de su zona de confort en enero de 2022, dejando FC Dallas para probar suerte en Europa con Augsburg. Allí apenas tuvo margen para mostrar su repertorio. Necesitaba minutos y confianza. Los encontró en Groningen.

En la temporada 2022-23 firmó 13 goles durante su cesión en el club neerlandés. Esa racha abrió la puerta grande: fichaje por PSV y un escenario radicalmente distinto. Desde entonces, ha ido afinando su puntería y su juego.

En Eindhoven ha marcado en 45 ocasiones a lo largo de 102 partidos, convirtiéndose en tres veces campeón de la Eredivisie. No es solo volumen, es progresión: cada curso ha mejorado sus registros hasta alcanzar un tope personal de 19 goles el pasado año. Una curva ascendente que no pasa desapercibida en los despachos de la Premier.

¿Listo para la Premier League?

Ahí surge la gran duda. Keller no la esquiva. Recuerda que la transición de goleador en la Eredivisie a referencia en un campeonato de nivel superior suele ser traicionera. No todos aguantan el salto. La historia reciente está llena de ejemplos irregulares.

El exguardameta vio a Pepi de inicio en el reciente amistoso de Estados Unidos ante Senegal. Lo que más le convenció no fue el gol, sino todo lo demás. Para él, hay dos tipos de delanteros: los que si no marcan desaparecen y los que siguen siendo útiles aunque no vean puerta.

Pepi, a ojos de Keller, pertenece al segundo grupo. Se ofrece, enlaza juego, presiona como primera línea defensiva, ayuda en las jugadas a balón parado, aporta trabajo en las áreas propias y ajenas. Es un delantero que suma incluso cuando la estadística fría de los tantos se queda a cero.

En un club como Fulham, donde terminar en mitad de tabla ya se considera un buen año y cualquier cosa por encima es un premio extra, ese perfil tiene valor. No se trata de encontrar un ariete de 30 goles por temporada. El objetivo es un jugador que garantice 10 o 12 tantos y aporte mucho más en el día a día. Si supera esa cifra, mejor. Keller cree que Pepi puede ofrecer exactamente eso.

PSV aprieta, el mercado observa

Mientras tanto, PSV no tiene prisa. El contrato de Pepi se extiende hasta 2030, lo que da al club neerlandés un control absoluto sobre los tiempos. No necesita vender. Al contrario: estaría encantado de que el delantero nacido en Texas brille en el Mundial y dispare todavía más su cotización.

Pepi, por su parte, pelea por minutos con la USMNT y apunta a tener protagonismo en el duelo ante Australia del viernes. Cada aparición es un escaparate, cada gol una línea más en el informe de los ojeadores que siguen de cerca su evolución.

Fulham ya ha mostrado la mano, aunque la ha retirado a última hora. Otros clubes de la Premier League también monitorizan la situación. La nueva ventana de fichajes está abierta y el nombre de Pepi vuelve a circular.

El siguiente paso no está escrito. Lo que sí parece inevitable es que, tarde o temprano, el delantero dará ese salto un peldaño más arriba. La cuestión ya no es si está en su destino, sino quién se atreverá a pagar el precio para comprobarlo.