El sueño galáctico de Madrid: Olise por 223 millones
El mercado de fichajes vuelve a mirar a Madrid. Y esta vez, el nombre que agita el tablero es Michael Olise. El club blanco, según distintas informaciones, estudia una operación que rozaría lo impensable: un paquete cercano a los 223 millones de euros para arrancar al francés del Bayern y, de paso, superar el histórico traspaso de Neymar al Paris Saint-Germain.
No sería solo un fichaje. Sería un golpe de estado en el mercado.
Olise, que despegó con fuerza en la Bundesliga tras dejar Crystal Palace, se ha convertido en uno de los atacantes más productivos del continente. Su impacto en Alemania ha sido inmediato: gol, último pase, capacidad para flotar por todo el frente de ataque. Justo el tipo de futbolista que encaja en la obsesión de Florentino Pérez por reunir a los talentos más determinantes del mundo.
Para el presidente blanco, que ya gobierna con una delantera encabezada por Kylian Mbappé y Vinicius, la versatilidad de Olise es un caramelo: puede partir de la derecha, asociarse por dentro, atacar el espacio o convertirse en generador. Un comodín de lujo para el vigente campeón de Europa.
Zamorano se moja: “¡Compraría a Olise mañana!”
En este contexto apareció la voz de Iván Zamorano, uno de los grandes ídolos del madridismo de los años noventa. En una entrevista con el diario Marca, el chileno no se escondió cuando le preguntaron por los refuerzos que él llevaría al Bernabéu.
“¡Compraría a Olise mañana! Y jugaría con Olise, [Kylian] Mbappé, Vinicius, y traería a Enzo Fernández y lo pondría en el centro del campo. Ya tenemos un lateral derecho, un central… así tendríamos un gran equipo”, declaró con la contundencia de quien sabe lo que es vestir de blanco.
La frase dibuja un once de videojuego. Un ataque con Olise, Mbappé y Vinicius, sostenido por un centro del campo reforzado con Enzo Fernández, encaja de lleno en la tradición galáctica del club. Pero Zamorano no se quedó en la fantasía.
Brillo arriba, desequilibrio atrás
El exdelantero, que también brilló con Inter, miró de frente los problemas recientes del equipo. La campaña 2025-26 dejó dudas, y para él la explicación está en el desequilibrio estructural.
“Tenemos dos delanteros de clase mundial, y no hay duda de que el equipo debe construirse alrededor de eso. El año pasado hubo un desequilibrio entre los atacantes, el mediocampo y la defensa”, analizó. El mensaje es claro: el talento arriba no basta si el bloque se parte.
Zamorano insistió en la idea de no vivir solo de las genialidades de Vinicius y Mbappé. “Hay que aprovechar tener dos delanteros de clase mundial y la posibilidad de sumar otro. Pero también hay que encontrar un equilibrio trayendo defensas centrales, centrocampistas completos y no depender tanto de dos monstruos como Vinicius y Mbappé. Tenemos que intentar crear un equipo muy compacto desde los delanteros hacia atrás”, explicó.
El plan, según su visión, no es solo sumar otra estrella, sino blindar la estructura. Un Madrid con Olise, sí, pero también con centrales fiables, mediocentros de recorrido y una idea colectiva que proteja al talento.
Mientras tanto, Olise mira al Mundial
Lejos de los despachos y las cifras astronómicas, Olise vive otro tipo de presión. Está inmerso en el Mundial 2026 con Francia, donde la Fédération Française de Football (FFF) pelea ahora una batalla diferente: limpiar su expediente disciplinario.
El organismo ha recurrido ante la FIFA la tarjeta amarilla que el jugador vio en la sufrida victoria por 1-0 ante Paraguay en octavos de final. El partido, tenso y áspero, se resolvió con un penalti transformado por Kylian Mbappé, pero dejó secuelas. Olise fue amonestado tras un encontronazo con Matías Galarza en un duelo cargado de fricción.
La FFF quiere proteger a uno de sus activos más importantes de cara a la recta decisiva del torneo. Cada amarilla cuenta, cada detalle puede condicionar una semifinal o una final. El vestuario lo sabe y se ha cerrado en torno a su figura.
Francia ya tiene rival en cuartos: Marruecos, el 9 de julio. Allí, en un cruce que promete intensidad y nervios, Olise seguirá bajo los focos. Entre un presente marcado por el Mundial y un futuro que podría romper el mercado, su nombre ya se ha instalado en la élite.
La pregunta es sencilla y, a la vez, enorme: ¿se atreverá Madrid a cruzar la última frontera económica para convertirlo en el nuevo galáctico?
Podría interesarte

EFA exige expulsión del equipo arbitral tras derrota ante Argentina

El sueño galáctico de Madrid: Olise por 223 millones

Carrick enciende Old Trafford: listos para competir por trofeos

El rompecabezas del mediocampo en Old Trafford: United busca heredero para Casemiro

La noche en la que Messi desafió el tiempo

Anthony Gordon: La Promesa de Inglaterra que Aspira a Brillar