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Vinicius Junior promete volver a marcar en el derbi

Vinicius Junior salió del césped frustrado, pero no vencido. El brasileño se marchó del agónico 3-2 de Real Madrid ante Elche sin gol, sin asistencia y con la sensación de haber dejado vivo al rival más de la cuenta. Aun así, su mensaje a pocos días del derbi madrileño no admite dudas: su sequía tiene fecha de caducidad.

En el sexto partido de Liga, el extremo fue un torbellino… menos en lo que más se le exige. Rompió líneas, apareció entre líneas, pisó área una y otra vez, pero la puntería le dio la espalda. Varias ocasiones claras se marcharon desviadas o se toparon con el portero rival. La noche pedía a gritos su firma y no llegó.

José Mourinho decidió sentarle en el minuto 68. El plan cambió sobre la marcha y el desenlace fue de infarto: Carlos Espi apareció en el 90+1 para firmar el gol del triunfo y rescatar tres puntos que parecían escaparse. El brasileño ya no estaba en el campo, pero sí en el foco. Se habló de su falta de acierto, de la racha, de si llegaba tocado anímicamente al derbi.

La respuesta la dio él mismo, sin rodeos, desde su cuenta de Instagram, en una historia que corrió rápido entre la afición blanca: “Mis goles volverán pronto, ¡no puedo seguir desperdiciando tantas ocasiones! El domingo viene más, Hala Madrid”.

No es una frase al aire. Es una promesa. Una declaración directa al vestuario, a la grada y, de paso, al Atlético de Madrid.

El derbi, marcado en rojo

El calendario no da tregua. Real Madrid visita el Metropolitano el próximo domingo por la noche, en la séptima jornada de Liga, en uno de los exámenes más duros del curso. Un escenario hostil, un rival que disfruta castigando errores y un partido que siempre deja cicatrices… o impulsa temporadas.

Vinicius llega al derbi tras un choque en el que hizo casi todo menos marcar. Generó, encaró, desbordó, tiró del ataque, pero se fue sin la recompensa que define a los delanteros. Esa mezcla de rabia y confianza suele ser gasolina para futbolistas de su perfil.

El propio mensaje del brasileño apunta en esa dirección. No es una queja, es un aviso. Señala el derbi como el punto de inflexión, el día para ajustar la mira y volver a celebrar frente a la portería rival. Lo sabe él, lo sabe el vestuario y lo intuye un Metropolitano que ya le ha tenido en el punto de mira en otras noches calientes.

Real Madrid llega al choque reforzado por la victoria agónica ante Elche, pero también advertido por las ocasiones desperdiciadas. Vinicius, en cambio, lo mira desde otro prisma: para él, cada ocasión fallada es una deuda pendiente. Y ha elegido el derbi para empezar a saldarla.