Wayne Rooney critica el show del descanso en la final del Mundial
El fútbol se detuvo en el MetLife Stadium. No por una prórroga, no por una revisión interminable del VAR, sino por un espectáculo de 11 minutos que convirtió el descanso de la final del Mundial entre España y Argentina en un intermedio de más de 27. La FIFA quería un “Super Bowl” del fútbol. Wayne Rooney no compró la idea.
El exdelantero de Inglaterra, a sus 40 años, estaba en la cabina de la BBC junto a Joe Hart y Micah Richards cuando llegó la pregunta inocente de la presentadora Gabby Logan: sus momentos favoritos del show. La respuesta de Rooney fue un latigazo.
“Voy a ser sincero, el mío fue cuando terminó”, soltó, sin rodeos. Y remató: “Me gustan muchos de esos artistas, pero pensé que fue una mierda. No me encendió y yo solo quería que volviera el fútbol. Me gusta Burna Boy, me gusta Bieber, me gusta Shakira, pero fue demasiado plano”.
En el césped, la FIFA había tirado la casa por la ventana. Intervalo alargado, luces, coreografías y una nómina de estrellas que, sobre el papel, parecía imbatible: Madonna, Shakira, Justin Bieber, Burna Boy, BTS, personajes de los Muppets y de Sesame Street, todo ello bajo la batuta creativa de Chris Martin, líder de Coldplay. Incluso Madonna fue llevada al centro del campo en un vehículo conducido por dos leyendas de Brasil: Ronaldo y Ronaldinho.
Sobre el terreno, sin embargo, no todos sintieron la magia.
Micah Richards, más entusiasmado, se quedó con las actuaciones de Shakira y del nigeriano Burna Boy como lo mejor de la noche, y no perdió la ocasión de pinchar a su antiguo compañero de selección, llamándole “miserable” por su veredicto implacable. Entre bromas y dardos, Logan cerró el intercambio con una frase que encajó perfecta con el tono de Rooney: “Os diré otra cosa que tenéis en la BBC: opiniones sinceras”.
La apuesta de Gianni Infantino por un descanso “a la americana” no era improvisada. El presidente de la FIFA había anunciado en marzo del año pasado sus planes para este show especial, concebido como un gran escaparate global. La referencia, inevitable, estaba al otro lado del Atlántico: el medio tiempo de la Super Bowl, convertido desde hace años en un evento casi tan comentado como el propio partido.
Esta vez, el fútbol quiso imitar ese modelo. El resultado dividió.
En la retransmisión de ITV, otro exfutbolista de carácter contundente, Roy Keane, tampoco se rindió ante el espectáculo. “Fue un poco anticlimático, pero creo que la gente en el estadio probablemente lo disfrutó más que nosotros”, apuntó. Eso sí, dejó un matiz con su ironía habitual: “Pero siempre es agradable ver a Shakira”.
El show del descanso no solo buscaba ruido mediático. La FIFA lo enmarcó como un evento en apoyo del FIFA Global Citizen Education Fund, una iniciativa que aspira a recaudar 100 millones de dólares para ampliar el acceso a la educación y al fútbol para niños de todo el mundo. Una causa potente detrás de un montaje gigantesco.
La noche, en realidad, había empezado mucho antes del pitido inicial. La ceremonia de clausura del torneo ya había sacado a desfilar a una larga lista de celebridades: Tom Cruise, Robbie Williams, Jennifer Hudson. Sobre el escenario se fueron turnando Nicole Scherzinger, Laura Pausini, el streamer IShowSpeed, Post Malone y el rapero Swae Lee, calentando el ambiente antes de que rodara el balón.
La FIFA consiguió lo que buscaba: una final envuelta en espectáculo global, con el fútbol rodeado de estrellas del entretenimiento. Pero entre tanto foco, una frase sencilla de Rooney se quedó flotando en el aire, como un recordatorio de lo esencial: en una final de Mundial, ¿quién quiere realmente esperar casi media hora para volver a ver el balón en juego?
Podría interesarte

El Dépor se enfrenta al Real Madrid en el Trofeo Teresa Herrera

Diomande no debutará en el Teresa Herrera con el Real Madrid

Manchester United se prepara para un examen serio ante Leeds en Dublín

Liverpool se retira por Barcola: Arsenal a la espera

Yan Diomande impresiona en Valdebebas: el fichaje récord del Real Madrid

Bardghji sufre rotura de cruzado y adiós al mercado
