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Brentford humilla al Chelsea de Xabi Alonso en derbi londinense

El proyecto de Xabi Alonso en el Chelsea ya tiene una preocupación clara: sufre atrás, se derrumba a balón parado y no reacciona. El Brentford lo aprovechó sin piedad en el derbi del oeste de Londres y firmó un contundente 3-0 que dejó al conjunto blue expuesto y sin respuestas.

Doce goles encajados en cinco jornadas de Premier League. Ninguna portería a cero. Tres partidos seguidos sin ganar. Las cifras empiezan a dibujar algo más que un tropiezo aislado.

Golpe a balón parado y primera herida

El partido se le fue escapando al Chelsea por los mismos lugares de siempre. Centros laterales, dudas en las marcas, desconexiones en el área propia. Hasta que el Brentford lo castigó.

En el minuto 61, un córner de Mikkel Damsgaard al corazón del área encontró el cabezazo de Jannik Schuster, que prolongó al segundo palo. Allí, completamente solo, Jaidon Anthony sólo tuvo que empujar de cabeza a pocos metros de la línea. Otra vez, un remate sin oposición en el área pequeña. Otra vez, la misma fotografía.

El tanto llegó después de una primera parte en la que el Chelsea amagó con mandar, pero nunca terminó de hacerlo. La ocasión más clara fue muy temprana: en el minuto 9, Danny Welbeck habilitó a Pedro Neto dentro del área, pero el disparo del portugués lo repelió Caoimhin Kelleher con una buena mano. Fue un espejismo.

Cole Palmer dejó destellos, bajando a recibir, girando líneas de presión y tratando de acelerar los ataques, pero alrededor de él el equipo se mostraba plano, previsible, sin filo. Sin Joao Pedro, lesionado, faltó un punto de imaginación y presencia en el área. Welbeck, su sustituto, apenas generó peligro real.

El plan se rompe y el Brentford sentencia

Con el marcador en contra, el Chelsea se volcó. Alonso movió piezas, ajustó a una defensa de cuatro y soltó a los laterales. El equipo se estiró, pero también se partió. Y ahí el Brentford olió sangre.

En el minuto 82, Kevin Schade atacó el espacio a la espalda de la zaga blue y se plantó solo ante Emiliano Martínez. El guardameta ganó el mano a mano, pero el rebote cayó muerto en el área chica. Igor Thiago, atento, cazó el balón y lo mandó a la red para poner el 2-0 y cortar una racha de siete partidos de Premier sin marcar. Gol de nueve puro y sentencia anímica.

El Chelsea ya no tenía estructura ni calma. Atacaba por inercia, más por orgullo que por ideas. El castigo final llegó en el añadido, con el equipo abierto y desordenado.

En el 90+4, Schade volvió a aparecer, esta vez por banda, y sirvió un centro tenso al segundo palo. Fabio Carvalho, solo y sin marca, se lanzó al remate y empujó el 3-0. Primer gol en la Premier para él desde que superó casi un año de lesión. Para el Brentford, la guinda. Para el Chelsea, una humillación en el último suspiro.

Un Chelsea sin solidez ni colmillo

El análisis de la derrota no se queda sólo en la fragilidad defensiva. Con balón, el equipo tampoco funcionó. La ausencia de Joao Pedro se notó en cada ataque que se moría en la frontal, en cada centro sin rematador claro. Falta un líder ofensivo que conecte las piezas y marque diferencias en el último tercio.

En el centro del campo, la baja de Moises Caicedo también pesó. Jordan Henderson, titular en su lugar, no logró imponer ritmo ni control en su primer partido de inicio con los blues. El equipo se partió con facilidad y el Brentford encontró espacios para correr cada vez que recuperó el balón.

El dato que resume la noche: el Brentford se convirtió en el primer equipo capaz de dejar al Chelsea sin marcar en lo que va de temporada. Y lo hizo sin sufrir en exceso, más allá de la ocasión inicial de Pedro Neto y algún chispazo aislado de Palmer.

Alonso, autocrítico: “Esto no es suficiente”

Xabi Alonso no buscó excusas tras el encuentro. El técnico fue claro ante las cámaras:

“Estoy decepcionado con la segunda parte y con el resultado. Esto no es suficiente para competir en la Premier League”, admitió. “No fuimos capaces de mantener nuestro nivel durante los 90 minutos y por eso fuimos castigados hoy. Es cuestión de todo: mentalidad, fútbol y aspectos tácticos que tenemos que seguir mejorando. Podemos hacerlo mucho mejor”.

Sobre la ausencia de Joao Pedro, Alonso rehusó agarrarse a la coartada de las bajas: “No se trata de buscar excusas. Tenemos que mirarnos entre nosotros y saber que tenemos que trabajar y mejorar porque queda un largo camino. Llegamos a situaciones, pero no fuimos lo suficientemente precisos en la acción final. Por eso no marcamos”.

Un Brentford en calma… y en racha

En el otro banquillo, Keith Andrews disfrutó de una de esas noches que marcan vestuarios. Su Brentford mantiene el inicio de temporada sin derrotas y se instala en la tercera plaza de la tabla, con un mensaje claro: este equipo compite y aprende rápido.

“Es importante disfrutar de estas noches. No tiene sentido esconderlo. Hay días duros en este juego y hay que saborear las emociones diferentes”, reconoció. “Sentía que había algo que estaba creciendo hacia esta noche. Tengo una calma increíble alrededor del equipo porque confío en ellos, así que es bonito verlo hacerse realidad”.

Andrews destacó el carácter de su grupo: “Veo humildad y hambre cada día. Nos respetamos mucho, pero vamos a mejorar. Tenemos que seguir creciendo en esta liga. Tratamos de empujar los límites y ser muy abiertos entre nosotros. Sigamos en nuestro viaje, porque lo estoy disfrutando”.

El Brentford no sólo golpeó al Chelsea en el marcador. Le arrebató la confianza, lo dejó sin gol y se confirmó como uno de los bloques más sólidos de este arranque.

La pregunta, ahora, no es qué techo tiene este Brentford. La incógnita más urgente está al otro lado: ¿cuánto tiempo puede permitirse el Chelsea seguir encajando así antes de que la temporada se le escape de las manos?