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Chelsea cambia de dueño: Clearlake toma el control y Alonso celebra la nueva era

Chelsea ha cambiado oficialmente de manos en los despachos y la sacudida es enorme. Clearlake Capital pasa de ser el socio mayoritario a controlar prácticamente todo el club tras comprar las participaciones de Todd Boehly y Mark Walter, que poseían cada uno un 12,83%. El poder se concentra ahora en torno a Behdad Eghbali y Jose E. Feliciano, que convierten su anterior 61,5% en una posición dominante.

A las puertas del derbi del viernes ante Brentford, Xabi Alonso no escondió la trascendencia del movimiento. Lo hizo con la serenidad de quien sabe que lo que ocurre arriba condiciona todo lo que pasa abajo.

«Creo que es un día importante para el club cuando hay un cambio importante en la estructura, en la propiedad», señaló en rueda de prensa.

Respeto al pasado, foco en el presente

La etapa Boehly, iniciada en 2022 con aquella compra récord de 2.500 millones de libras, ha sido agitada, irregular, a menudo caótica. Aun así, Alonso evitó cualquier ajuste de cuentas público. No estaba cuando arrancó ese ciclo, pero sí entiende el contexto: había que estabilizar un club golpeado por las sanciones a Roman Abramovich.

Por eso, antes de mirar hacia adelante, se detuvo a reconocer lo anterior.

«Gracias a los antiguos propietarios por lo que han hecho. Yo no estaba aquí, pero sé que jugaron un papel importante», dijo. Nada de revisionismo fácil. Un cierre educado a una etapa que se acaba.

La frase clave llegó justo después, cuando apuntó al nuevo centro de gravedad del club: «Ahora que Behdad está tomando más control, o casi todo el control, creo que es bueno que quede claro quién es el principal».

Mensaje nítido. Menos dispersión, una sola voz fuerte en la cúpula. Para un entrenador que intenta construir un proyecto a largo plazo, esa claridad pesa tanto como un buen fichaje.

El vínculo Alonso–Eghbali, corazón del proyecto

Alonso no habla de Eghbali como de un dueño distante. Lo describe como el hombre que se subió a un avión, fue a Madrid y le vendió el futuro de Chelsea cara a cara. Ese gesto explica buena parte de la confianza que muestra ahora.

«Tengo una relación muy buena con Behdad; fue él quien vino a Madrid a explicarme el proyecto para convencerme y estamos trabajando bien juntos», reveló el técnico.

Ahí se entiende por qué el entrenador se siente alineado con el nuevo reparto de poder. No es solo una operación corporativa; es el refuerzo del socio que le trajo y le dio las llaves del vestuario.

Alonso, además, enmarcó el momento deportivo dentro de un plan más amplio: «Como he mencionado, esta es la fase uno que hemos completado en el proyecto de la plantilla. Es bueno y ahora seguimos juntos».

Fase uno cerrada. La frase suena a punto y aparte. A partir de ahora, con Clearlake al mando casi absoluto y Eghbali como figura central, el técnico espera tener un carril más despejado para modelar el equipo.

Joao Pedro, incógnita antes del derbi

Mientras el club se reordena arriba, en el césped la atención se concentra en un nombre: Joao Pedro. El delantero ha sido fundamental en el brillante arranque liguero de Alonso, con tres goles y tres asistencias en los cuatro primeros partidos de Premier League. Se ha convertido en pieza estructural del ataque en tiempo récord.

Por eso su reciente salida de la concentración de Brasil por molestias físicas encendió las alarmas. ¿Llegará al duelo contra Brentford?

Alonso eligió el camino del misterio calculado. Nada de descartes prematuros, nada de pistas claras para el rival.

«En cuanto a las lesiones y la plantilla, tenemos la última sesión de entrenamiento mañana, así que no hay nadie descartado para el viernes», explicó. «Prefiero ser cauto y esperaremos hasta mañana para tomar la decisión final sobre cada jugador».

Todos dentro. Nadie fuera. Al menos de puertas hacia afuera.

Chelsea estrena dueño casi absoluto, refuerza el vínculo entre entrenador y cúpula y encara un derbi con su hombre más en forma en duda. El nuevo proyecto ya está en marcha; ahora falta ver si el balón acompaña al cambio de poder.