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Chelsea considera ceder a Mudryk tras 20 meses sin jugar

Mykhailo Mudryk vuelve a ver la luz del foco, pero su camino de regreso a la élite no será directo por Stamford Bridge. Chelsea ya trabaja en una cesión para el extremo ucraniano, que necesita minutos, ritmo y confianza después de casi dos años apartado de la competición.

Tiene 25 años y no disputa un partido oficial desde noviembre de 2024. Un vacío enorme en la carrera de un futbolista que llegó a Londres como una de las grandes apuestas del proyecto BlueCo.

De una sanción demoledora a una segunda oportunidad

Mudryk fue sancionado con cuatro años de suspensión tras un resultado adverso por meldonium, una sustancia prohibida. El golpe fue durísimo: fichado desde Shakhtar Donetsk en 2023 por un importe inicial de 61 millones de libras y con contrato hasta 2031, el extremo quedó congelado en pleno despegue de su carrera.

El caso, sin embargo, encontró una vía de resolución. Se alcanzó un acuerdo para cerrar el procedimiento de dopaje y el jugador ha podido volver a entrenar y competir. No en partidos oficiales todavía, pero sí en un escenario que importa mucho para los técnicos: la pretemporada.

En la gira de Chelsea por Asia, Mudryk volvió a pisar el césped con la camiseta blue. Lo hizo con apariciones como suplente ante Juventus, AC Milan y Johor Darul Ta'zim. Minutos contados, pero simbólicos. Un reencuentro con la pelota, con el vestuario, con la rutina del futbolista profesional.

Decisión tomada: salir antes del 1 de septiembre

Al cierre de la gira asiática llegaron las conversaciones importantes. Reuniones entre el club y el jugador para trazar el siguiente paso. Y ahí se pactó algo clave: Mudryk saldrá cedido antes del cierre del mercado, el 1 de septiembre.

La idea en Chelsea es clara: necesita competir de manera regular, algo que ahora mismo no se le puede garantizar en Stamford Bridge. La exigencia del club, la competencia interna y el largo periodo de inactividad empujan a una solución intermedia. Una temporada fuera, pero sin romper el vínculo a largo plazo.

Strasbourg sobre la mesa… pero la Premier seduce más

Una de las opciones más avanzadas es Strasbourg, club que comparte el mismo grupo propietario, BlueCo. La operación sería sencilla desde el punto de vista institucional: mismo holding, relaciones fluidas y un entorno relativamente controlado para recuperar al jugador.

Mudryk, sin embargo, tiene otra preferencia. El ucraniano mira a la Premier League. Su deseo es seguir en la élite inglesa, en otro club de la máxima categoría, donde pueda medirse semana tras semana al nivel más alto y demostrar por qué Chelsea apostó tan fuerte por él en 2023.

No solo Inglaterra aparece en el mapa. Varios equipos importantes de Italia también han mostrado interés. El perfil del jugador —velocidad, desborde, uno contra uno— encaja con la Serie A, y el contexto táctico podría ayudarle a reconstruir su fútbol con algo más de margen y menos exposición mediática que en Londres.

Un activo de largo recorrido

Más allá de la cesión, en Chelsea no se plantea un adiós definitivo. Mudryk tiene contrato hasta 2031, un vínculo que refleja la apuesta estratégica que el club hizo en su día al traerlo desde Shakhtar Donetsk. La cesión se entiende como una inversión en su propia recuperación deportiva.

El reto ahora es encontrar el destino adecuado: un equipo que le garantice minutos reales, no solo un rol decorativo, y un entorno competitivo lo bastante exigente como para que, cuando regrese, no parezca un jugador que estuvo 20 meses fuera del mapa.

La próxima decisión marcará si Mudryk vuelve algún día a Stamford Bridge como fichaje fallido… o como una historia de redención en la élite europea.