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Jones cierra el círculo tras 16 años en Liverpool

Dieciséis años después de llegar a Merseyside siendo un niño, Jones cierra el círculo. El centrocampista ha completado oficialmente un traspaso de 30 millones de libras a Inter Milan, según informó Sky Sports, y pone fin a una vida entera ligada a su club de la infancia, Liverpool.

No se marcha en silencio. Lo hace con una carta abierta, escrita en Instagram, que suena más a despedida de casa que a comunicado de fútbol profesional.

“Después de 16 años, es hora de decir adiós”, escribió Jones. “Vine aquí siendo un niño con el sueño de jugar para Liverpool, y he tenido la suerte de vivir realmente ese sueño. Este club es todo lo que he conocido. Llegué como un niño y me voy como un hombre con mi propia familia, lo que probablemente pone en perspectiva cuánto de mi vida he pasado aquí”.

Las cifras cuentan parte de la historia: 228 partidos con el primer equipo, 22 goles y seis grandes títulos, entre ellos dos Premier League. Pero para Jones, el peso de Liverpool va mucho más allá del palmarés. Lo ha moldeado como futbolista y como persona.

En su mensaje, el inglés recordó todo lo que ha vivido vestido de rojo: “Han pasado tantas cosas durante mi tiempo aquí, dentro y fuera del campo. He debutado, he ganado trofeos, he creado recuerdos que nunca olvidaré y me he convertido en padre. Tener a mi hija mientras he estado aquí lo hace aún más especial, porque Liverpool ya no es solo parte de mi historia, también es parte de la historia de mi familia”.

Ahí asoma el vínculo más profundo. No solo agradece al escudo, sino a quienes le acompañaron desde los primeros días en la cantera: “Quiero dar las gracias a todos en la academia que creyeron en mí y me ayudaron a llegar a donde estoy hoy. Hay personas aquí que me conocen desde que era un niño y literalmente me han visto crecer”.

Su último año, marcado por la frustración deportiva bajo las órdenes del exentrenador Arne Slot, no ha erosionado ese sentimiento. Jones se marcha con gratitud, no con reproches. Y lo deja claro: “Gracias a cada entrenador y técnico con el que he trabajado por confiar en mí, darme oportunidades y empujarme siempre a ser mejor”.

El futbolista se detiene también en el engranaje invisible del club, ese que rara vez aparece en los titulares pero sostiene el día a día de una entidad como Liverpool: “Un enorme agradecimiento a todos los que trabajan detrás de las cámaras: los fisios, el equipo médico, el personal de utilería, los cocineros, los analistas, seguridad, el equipo de medios, el personal de mantenimiento del césped y todos los demás que hacen que este lugar sea lo que es”.

El vestuario, mientras tanto, queda retratado como un segundo hogar: “A todos los compañeros con los que he compartido vestuario a lo largo de los años, gracias. He jugado con futbolistas increíbles y he creado amistades que sé que tendré para toda la vida”.

La última dedicatoria, como no podía ser de otra manera, es para la grada. Para esa hinchada que le vio irrumpir, dudar, asentarse y marcharse: “Gracias a los aficionados que estuvieron a mi lado y siempre me apoyaron. Siempre seré uno de vosotros”.

Y entonces aparece el giro. El adiós se convierte en punto de partida. “Ahora es momento de un nuevo desafío y un nuevo capítulo para mí y mi familia, y estoy emocionado por lo que viene”, confiesa, con la mirada ya puesta en Inter Milan.

Pero ni el cambio de país ni el nuevo escudo borran lo vivido: “Liverpool siempre será una parte enorme de mí. Vine aquí siendo un niño con un sueño y me voy habiéndolo cumplido”.

Cierra su mensaje con una gratitud que suena definitiva, pero no distante: “Así que, de verdad, a todos los que han tenido cualquier papel en mis 16 años aquí, gracias. Nunca lo olvidaré. YNWA”.

Se marcha a Italia un jugador hecho, un padre, un campeón de liga. Lo que está por ver ahora es si en Milán podrá escribir una historia tan profunda como la que deja atrás en Anfield.

Jones cierra el círculo tras 16 años en Liverpool